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  • DISLIPOPROTEINEMIA DE TIPO I (hiperquilomicronemia familiar); UN TIPO DE HIPERTRIGLICERIDEMIA:RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    Las dislipoproteinemias, también llamadas dislipemias o hiperlipidemias son alteraciones de los lípidos de cualquier tipo en sangre. Estas alteraciones de lípidos en sangre son la causa fundamental de enfermedades del aparato circulatorio y a su vez, la primera causa de mortalidad en países desarrollados (1).

    En el año 2009 la OMS publicó que las enfermedades de origen cardiovascular son la principal causa de muerte en todo el mundo. Y hoy en día, siguen manteniéndose en primer lugar siendo consideradas una verdadera pandemia mundial.

    Aunque en las dislipoproteinemias el factor genético tiene su peso, factores fenotípicos, en este caso la alimentación, es responsable del 90-95% de los niveles elevados de lípidos plasmáticos (2).

    La clasificación de las dislipoproteinemias se puede realizar siguiendo diferentes criterios (3):

    • Según el perfil lipídico: hipercolesterolemia aislada, hipertrigliceridemia aislada, hiperlipemia mixta e hipoalfalipoproteinemia.
    • Según la etiología: primarias, adquiridas o secundarias.
    • Según Fredrikson-OMS: También denominada clasificación fenotípica. A pesar de poseer alguna limitación en cuanto a su clasificación, en esta revisión es la clasificación que se ha seguido por su utilidad en ordenar las dislipoproteinemias y por facilidad desde un punto de vista programático. Estas son: tipo I, tipo IIa, tipo IIb, tipo III, tipo IV y tipo V.

    Con el fin de mejorar el nivel de comprensión respecto a las hiperdislipemias por parte del paciente se explicará a continuación qué son las lipoproteínas, su estructura y clasificación.

    Una lipoproteína es un lípido unido a una proteína.  Esta asociación es de extrema importancia pues los lípidos no se solubilizan bien en la sangre. Y para que se dé esta solubilización un lípido debe estar unido a una proteína y de esta manera pueda ser transportado por el torrente sanguíneo ya sea desde un el punto de absorción al de utilización, bien desde un punto de degradación a otro de eliminación.

    La parte lipídica de la lipoproteína puede ser un fosfolípido, triglicéridos, colesterol libre o esterificado y ácidos grasos no  esterificados. En cuanto a la parte proteica son las denominadas apoproteinas sintetizadas en intestino e hígado y que sirven de vehículo de transporte a los lípidos (1).

    Una vez unido el lípido a la apoproteína se configura la lipoproteína y se clasifican en función de la densidad de estas:

    • Lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL). Son ricas en triglicéridos de origen endógeno sintetizadas por el hígado donde se produce el colesterol, los fosfolípidos y algunas apoproteinas que forman parte de VLDL. Estas lipoproteínas transportan su contenido hacia los tejidos donde liberan los triglicéridos con el fin de ser almacenados o usados como fuente de energía.
    • Lipoproteínas de baja densidad (LDL). Este tipo de lipoproteína contiene la mayor parte de colesterol circulante el cual es transportado a los tejidos. Estas lipoproteónas son las más aterogénicas de ahí que se las conozca popularmente como “colesterol malo”.
    • Lipoproteínas de alta densidad (HDL). Se origina en el hígado y es en el torrente sanguíneo es donde se une a sus principales constituyentes, algunos procedentes de la mucosa intestinal y otros del hígado. Su principal función es la de depurar el colesterol a los tejidos periféricos para llevarlo hasta el hígado y transformarlo en ácidos biliares. De esta manera se excreta por la bilis. Esta acción impide la acumulación de colesterol en las paredes arteriales. Por esta razón se le denomina “colesterol bueno”.

    Los valores de referencia aceptables en sangre de estas lipoproteínas son los siguientes:

    • Colesterol: Menos de 200 mg/dl.
    • LDL: Óptimo < 100 mg/dl; de 100 a 129 mg/dl normal; de 130 a 159 mg/dl moderadamente alto; de 160 a 189 mg/dl elevado y > 190 mg/dl muy elevado.
    • HDL: Óptimo si >40 mg/dl en hombres y >50 en mujeres.
    • Triglicéridos: Óptimo si < 150 mg/dl; de 150 a 199 mg/dl normal-alto; de 200 a 499 mg/dl alto y > 500 mg/dl muy alto. El límite para comenzar con tratamiento se encuentra en 200 mg/dl (4).

    Una dieta terapéutica es un elemento fundamental en el tratamiento de las dislipemias aunque no siempre resulta eficaz. En estos casos de ha de recurrir a la farmacoterapia. En este sentido, los principales medicamentos hipolipemiantes que se prescriben son: estatinas, fibratos, quelantes de ácidos biliares, ácido nicotínico, etc. También en casos excepcionales las técnicas quirúrgicas pueden ser aplicadas aunque estas entrañan grandes riesgos.

    Cada tipo de dislipoproteinemia tiene un tratamiento específico. En el caso de las dislipoproteinemias de tipo I (fenotipo tipo I) también llamada quilomicronemia familiar, son los quilomicrones los que se encuentran elevados produciendo un aumento de los triglicéridos séricos, es decir, una hipertrigliceridemia. Los niveles de colesterol sérico pueden ser normales o ligeramente altos. No se presenta riesgo aterogérico (3).

    Esta patología es debida a algunos defectos genéticos relacionados con la enzima lipoproteinlipasa (LPL) y no es muy frecuente. Su tratamiento consiste en la restricción muy severa de los lípidos totales de la dieta (25 g/día en adultos y de 12 a 15 g/día en niños/as menores de 12 años) (4).

    Con el fin de evitar el aumento de quilomicrones, en la dieta se deben incluir triglicéridos de cadena media (TCM) ya que estos se absorben vía portal, y no se incorporan a quilomicrones.

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Hasta el momento que no haya una terapia génica eficaz y segura (5) (6) reducir radicalmente las grasas de la dieta a un 10% del valor energético total y que además es conveniente que estas sean triglicéridos de cadena media (7).
    • Implementar deportes de resistencia/resistencia con empleo de fuerza con el fin de justificar el incremento de los porcentajes de hidratos de carbono y proteínas en la alimentación del paciente a expensas de la reducción del porcentaje de grasas.
    • Mantener las cifras de triglicéridos plasmáticos por debajo de 1000 mg/dl (7) asegurando una dieta lo más variada y saludable posible en función de los criterios patológicos.
    • Aportar vitaminas liposolubles al paciente (7).
    • Minimizar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, sobre todo elevado cuando existe una hipercolesterolemia.
    • Regresión de lesiones ateromatosas.
    • Corregir hábitos alimentarios del paciente.

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS  Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    Como se ha citado anteriormente el consumo de grasas queda totalmente limitado a unos 25 g/día en adultos y a 12-15 g/día en niños/as menores de 12 años. Esta limitación implica una reducción radical de las grasas en la dieta.

    A continuación, se aporta un listado de alimentos desaconsejados y aconsejados:

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS o de consumo muy esporádico (8):

    • Zumos comerciales y naturales.
    • Panes especiales (tipo pan de nueces, pan de aceite, pan con semillas y frutos secos, etc.).
    • Pasta al huevo, rellenas.
    • Frutas secas (uva pasa, orejones, dátiles, coco desecado, etc.)
    • Carnes grasas (partes grasas del cordero, vaca buey, ternera cerdo y jamón serrano. Venado y animales de caza)
    • Pescados semigrasos y azules (sardinas, salmón, Anchoa o boquerón, anguila, atún, arenque, bonito, jurel, lamprea, pez espada, emperador, salmonete, caballa o verdel.
    • Conservas de pescados anteriores o conservados en aceite o escabeche.
    • Embutidos y fiambres.
    • Bacon, hamburguesas, salchichas (incluidas las de tipo “light”), vísceras, pato, ganso.
    • Patés, “foie”.
    • Mantequilla, margarinas, manteca, tocino, sebo.
    • Aceites (cualquier tipo).
    • Alcohol de cualquier tipo totalmente prohibido.
    • Quesos curados, semigrasos y frescos.
    • Leches enteras o semidesnatadas.
    • Yogures semidesnatados, enteros o con frutas.
    • Natas, salsas, mousse cremas y flanes.
    • Frutos secos.
    • Bollería (croissants, ensaimadas, donuts, etc.), pastelería, galletería, snacks (tipo ganchitos, morro de cerdo, etc.). Chocolate y sus bebidas derivadas. Café irlandés.
    • Patatas fritas tipo chips y verduras fritas en aceites.
    • Huevos enteros (solo clara permitido)
    • Aguacate, aceitunas
    • Caramelos, turrón, mazapán, otros dulces.
    • Platos precocinados o preparados.
    • Mahonesa, bechamel elaborada con leche entera o semidesnatadas.
    • Refrescos azucarados.

    ALIMENTOS PERMITIDOS de uso diario (8):

    • Pan blanco, arroces, pastas, harinas (todo de preferencia integral).
    • Leche y yogures desnatados o productos comerciales elaborados con leche desnatada.
    • Claras de huevo
    • Pescado blanco (gallo, rape, faneca, merluza, lenguado, maruca, bacalao, bacaladilla, cabracho, congrio, gallineta, rodaballo, lubina, dorada, etc.).
    • Moluscos (almejas, mejillones, ostras, etc.).
    • Pollo y pavo sin piel. Conejo.
    • Frutas (excepto aguacate) y verduras.
    • Cefalópodos (calamar, pulpo, sepia).

     

    Se debe anotar en referencia a los alimentos permitidos o aconsejados que no porque sean “permitidos” pueden comerse en las cantidades que el paciente desee. Por ello, se aconseja visitar este documento en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

    Los sistemas de cocción recomendados son los siguientes: horno, vapor, hervido, plancha y papillote. Las sartenes a utilizar preferiblemente deben ser antiadherentes con el fin de utilizar poco aceite.

    La prohibición absoluta de ciertos alimentos puede conducir a la obsesión por consumirlos. Por este motivo, se debe permitir cierta flexibilidad en el consumo de estos y habilitar un día libre a la semana (si el dietista-nutricionista (DN) lo creyese oportuno), ya sea un día completo, o parte de varios (desde sábado noche a domingo tarde, por ejemplo). Igualmente podemos salirnos de forma puntual algunos días en algunas ingestas, siempre bajo el consentimiento del DN por lo que no realizaremos ningún día libre. Son los denominados PUNTOS CRÍTICOS de la semana (cena con amistades todos los jueves noche, ir al cine todas las semanas el día del espectador, sábado cena con amigos, domingo comida familiar, etcétera). En estos casos se puede comer cualquier alimento o plato, pero teniendo siempre en cuenta los alimentos desaconsejados y la cantidad máxima de 25 g/día de grasa a ingerir, por lo que se tendrá que moderar la cantidad.

    Cuando el DN aporta un plan dietético de 7 días existe la posibilidad de adaptar los menús ante circunstancias especiales  intercambiando alimentos o platos dentro de un mismo día y respetando el número de ingestas diarias. En este sentido, se recomienda no cambiar la comida por la cena o viceversa. Antes de ello, consultar al DN.

    Se recomienda hacer como mínimo 5-6 comidas con el fin de no guardar largos ayunos que promueva niveles bajos de glucosa sanguínea y a su vez se eleven los niveles de la hormona cortisol (9) (10). Otra implicación negativa por llegar con hipoglucemia a una comida con contenido en carbohidratos es que tanto los niveles de glucemia como de insulinemia se disparan bruscamente tras la ingestión de estos alimentos a diferencia de si no se llega a una comida en estado de ayuno prolongado (11). La insulina va a propiciar una rápida captación de  la glucosa por parte de tejidos (por ejemplo, tejido adiposo) promocionando así una nueva hipoglucemia. Es a lo que se conoce con el nombre de hipoglucemia pospandrial o reactiva (12).

    En el plan semanal que se porte por el DN y a no ser que este diga lo contrario, no es necesaria la realización de los días consecutivos. Se puede alternar, e incluso repetir un menú de un día, es decir, si el martes se decide hacer un día, el miércoles también podría ser este mismo día. En este sentido, se debe tener extremo cuidado con el fin de no caer en la monotonía de realizar siempre el mismo menú de un día por ser el que más nos agrada. Si esto es así se deberá advertir de este hecho al DN para que siguiendo las instrucciones del paciente adapte y personalice aún más el plan dietético.

    ENLACES DE INTERÉS

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dieta en las dislipoproteinemias. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 326-337.
    2. Diarrea y estreñimiento. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Nutrición en la enfermedad y poblaciones con requerimientos especiales. Burgos. Universidad Isabel I; 2017.
    3. Clasificación y diagnóstico bioquímico de las dislipemias [Internet]. [cited 2017 Dec 9]. Available from: http://www.fepreva.org/curso/4to_curso/bibliografia/volumen3/vol3_7.pdf
    4. Dietas con control de lípidos. Dietas con control de fibra. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Dietotecnia. Burgos. Universidad Isabel I; 2017.
    5. Ross CJ, Liu G, Kuivenhoven JA, et al. Complete rescue of lipoprotein lipase-deficient mice by somatic gene transfer of the naturally occurring LPLS447X beneficial mutation. Arterioscler Thromb Vasc Biol. 2005; 25: p. 2143-2150.
    6. Rip J, Nierman MC, Sierts JA, et al. Gene therapy for lipoprotein lipase deficiency: working toward clinical application. Hum Gene Ther. 2005; 16:1276-1286.
    7. Pintó X. Hipertrigliceridemias primarias. Sociedad española de medicina interna: Protocolos hipertrigliceridemias. Madrid: Ed. Elsevier España; 2008. P. 59-74.
    8. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Enfermedades cardiovasculares. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 409-458.
    9. Ivy J, Portman R. Principios de programación nutricional. Programación nutricional deportiva. Barcelona: Ed. Paidotrivo; 2010. P. 15-35.
    10. Requejo AM,  Ortega RM. Nutrición en el deportista. Nutriguía. Madrid: Complutense editorial; 2009. p. 47 – 54.
    11. Barbany JR. Carbohidratos. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Editorial MR; 2002. P 72-74.
    12. Hipoglucemia reactiva: ¿cuál es su causa? [Internet]. Mayo Clinic. [cited 2017 Dec 9]. Available from: http://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diabetes/expert-answers/reactive-hypoglycemia/faq-20057778

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • OBJETIVOS DEPORTIVOS: AUMENTO DE MASA MUSCULAR SIN REDUCIR GRASA CORPORAL PREVIAMENTE (recomendado para deportes de fuerza y potencia): RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA EL PERIODO DE ENTRENAMIENTO O PREPARACIÓN Y OBJETIVOS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    El mejor sistema para incrementar la masa muscular es aumentar la ingesta de alimentos y evidentemente, no dejar de lado el programa de entrenamiento específico para cada modalidad deportiva. Ante este aumento de la ingesta de alimentos en cantidad y tipo, se ha de tener especial cuidado en aquellos alimentos de elevada densidad energética pues pueden influir directamente en el aumento de la grasa corporal, lo cual puede repercutir en una bajada indeseable del rendimiento deportivo y/o estético en la mayoría de deportistas de fuerza o potencia y en especial los culturistas (1). También una cantidad excesiva de alimentos con una densidad energética baja-moderada pueden favorecer dicho aumento.

    En relación al aporte de micronutrientes (vitaminas y minerales) nunca deberá descuidarse, por lo que se realizará una dieta lo más variada y equilibrada posible (teniendo en cuenta siempre las necesidades de macronutientes de cada modalidad deportiva algunas de las cuales se alejan del concepto de equilibrio dietético).

    Un incremento o desarrollo de masa muscular con el fin de generar fuerza y velocidad es relevante en deportes que implican levantar pesos y arrojarlos; donde el deportista realiza un único esfuerzo explosivo para levantar el mayor peso posible o lanzar un objeto tan lejos como pueda. También estos esfuerzos explosivos de potencia son importantes en carreras velocidad, saltos, fútbol americano, australiano (ciertas posiciones), fisioculturismo, etcétera (1).

    En este tipo de tratamiento dietético-deportivo se da un aumento de peso corporal en el deportista a expensas del aumento de masa muscular. Paralelamente, el sujeto mantiene la porción de masa grasa constante aunque su porcentaje de grasa disminuye.

    Tres factores importantes se han de tener en cuenta para conseguir este objetivo: factor físico–deportivo, la alimentación y el periodo de actividad deportiva en el que se encuentra el deportista. 

    Respecto al primero, debe ser personal altamente cualificado y con las titulaciones académicas pertinentes los que valoren si el deportista se encuentra tanto mental como físicamente preparado para realizar un riguroso programa de entrenamiento, es decir, valorar si el deportista debe sufrir una adaptación anatómica (2) hasta llegar a un entrenamiento de hipertrofia. Será en este punto donde el deportista incrementará en mayor medida su masa muscular.

    En relación al factor “alimentación” será abordada más adelante y las recomendaciones dietéticas oportunas estarán orientadas a la fase de hipertrofia muscular del deportista.

    Por último, y no menos importante, el periodo de actividad deportiva hace referencia al periodo o momento deportivo del año o temporada en que se encuentra el deportista en función de la intensidad de la actividad deportiva (3):

    • Periodo de descanso: relativo a las etapas vacacionales o temporadas fuera de competición.
    • Periodo de entrenamiento o preparación: se corresponde con la etapa previa a la competición y cuya duración es muy variable en función de la disciplina deportiva.
    • Periodo de competición: se corresponde con el día/s de una competición.
    • Periodo de recuperación: posterior al de la realización de una competición.

    Debido a que la alimentación en cada fase presenta diferentes peculiaridades específicas, las pautas dietéticas recomendadas en esta revisión van a estar encaminadas a cubrir las necesidades tanto energéticas como nutricionales del periodo de entrenamiento o preparación. La alimentación específica para los periodos de “competición” y “recuperación” se abordará en otras revisiones.

    Realmente, la realización de la planificación dietética para el incremento de masa muscular debe realizarse durante el periodo de entrenamiento o preparación del deportista.

    El abordaje de la alimentación en el periodo de entrenamiento o preparación se realizará desde el punto de vista de la periodización nutricional pendulando esta en torno al momento de entrenamiento.  Se diferencian tres fases (4):

    • Fase energética o de entrenamiento en la que el objetivo es aportar la energía y nutrientes necesarios para hacer posible la contracción muscular.
    • Fase anabólica o de posentrenamiento donde se trata de reparar los tejidos musculares dañados y hacer frente a la depleción glucogénica gracias a la extrema sensibilidad de los efectos anabólicos de la hormona insulina en lo que se denomina “ventana metabólica”.
    • Fase de crecimiento. Esta fase abarca desde el fin de la fase anabólica hasta que comienza el siguiente entrenamiento, es decir, abarca el resto de la alimentación del deportista en el día.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Lograr un balance energético positivo durante la realización del plan nutricional.
    • Aportar los nutrientes claves antes, durante y después del entrenamiento con el fin de no reducir el volumen de entrenamiento durante esta fase y promover la recuperación óptima.
    • Mantener los kilogramos de grasa corporal total y disminuir el porcentaje de grasa.
    • Conseguir que tanto los depósitos de glucógeno hepático y muscular estén al máximo nivel posible.
    • Aumentar la masa muscular hasta el nivel deseado mediante demanda de energía de los depósitos de ATP/fosfocreatina mayoritariamente (vía de anaeróbica aláctica).
    • En el caso del fisioculturismo, refinar todos los grupos musculares del cuerpo.
    • Ante el aumento de masa muscular generalizado cuidar la proporción entre los diferentes grupos musculares.
    • Asegurar el estado de salud del deportista.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS (6) Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS o de consumo esporádico:

    • Azúcar, confituras, jaleas y miel.
    • Pastelería. Helados.
    • Corn–flakes. Chips.
    • Aguacates. Aceitunas.
    • Carnes grasas. Charcutería. Conservas de carnes.
    • Pescados en aceite y en escabeche.
    • Caldos grasos. Purés instantáneos. Sopas de sobre.
    • Beicon. Manteca de cerdo. Cerdo graso en general.
    • Quesos grasos. Quesos fermentados.
    • Yogur azucarado con frutas o cereales. Queso fresco con frutas y azúcar, tipo petit suisse.
    • Bebidas refrescantes azucaradas. Alcohol: cerveza, licores, aperitivos, vinos, etc.

     

    ALIMENTOS PERMITIDOS de uso diario:

    • Carnes: buey, ternera, caballo, cerdo magro, carnes desgrasadas en general.
    • Cereales: arroz, quinoa, etc. Pasta.
    • Huevos.
    • Aves: pollo, pavo.
    • Caza. Conejo.
    • Vísceras.
    • Pescados, moluscos, crustáceos.
    • Leche desnatada y semidesnatada. Yogures naturales. Quesos frescos desnatados.
    • Verduras en general.
    • Frutas frescas.
    • Frutos secos grasos: almendras, avellanas, nueces. (en pequeñas cantidades)
    • Chocolate. Cacao.(7)
    • Frutas secas: pasas, higos, ciruelas, orejones, etc. (sobre todo recomendadas en post-entrenamientos).
    • Café. Té. Infusiones.
    • Aguas minerales.
    • Especias. Condimentos.

    Se debe anotar en referencia a los alimentos permitidos que no porque sean “permitidos” pueden comerse en las cantidades que el paciente desee. Por ello, se aconseja visitar este documento en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

    Los sistemas de cocción recomendados son los siguientes: horno, vapor, hervido, plancha y papillote. Las sartenes a utilizar preferiblemente deben ser antiadherentes con el fin de utilizar poco aceite.

    No es necesario suprimir la sal a no ser que haya alguna patología asociada que así lo requiera.

    La prohibición absoluta de ciertos alimentos puede conducir a la obsesión por consumirlos. Por este motivo, se debe permitir cierta flexibilidad en el consumo de estos y habilitar un día libre a la semana (si el dietista-nutricionista (DN) lo creyese oportuno), ya sea un día completo, o parte de varios (desde sábado noche a domingo tarde, por ejemplo). Igualmente podemos salirnos de forma puntual algunos días en algunas ingestas, siempre bajo el consentimiento del DN por lo que no realizaremos ningún día libre. Son los denominados PUNTOS CRÍTICOS de la semana (cena con amistades todos los jueves noche, ir al cine todas las semanas el día del espectador, sábado cena con amigos, domingo comida familiar, etcétera). En estos casos se puede comer cualquier alimento o plato, pero moderando su cantidad.

    Cuando nuestro DN nos aporta un plan dietético de 7 días existe la posibilidad de adaptar los menús ante circunstancias especiales  intercambiando alimentos o platos dentro de un mismo día y respetando el número de ingestas diarias. En este sentido, se recomienda no cambiar la comida por la cena o viceversa. Antes de ello, consultar a su DN.

    Se recomienda hacer como mínimo 5-6 comidas con el fin de no guardar largos ayunos que promueva niveles bajos de glucosa sanguínea y a su vez se eleven los niveles de la hormona cortisol (4) (5).

    En el plan semanal que nos aporte nuestro DN, y a no ser que este diga lo contrario, no es necesaria la realización de los días consecutivos. Se puede alternar, e incluso repetir un menú de un día, es decir, si el martes se decide hacer un día, el miércoles también podría ser este mismo día. En este sentido se debe tener extremo cuidado con el fin de no caer en la monotonía de realizar siempre el mismo menú de un día por ser el que más nos agrada. Si esto es así se deberá advertir de este hecho a nuestro DN para que siguiendo las instrucciones del paciente adapte y personalice aún más el plan dietético.

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Burke L. Deportes de fuerza y potencia. Nutrición en el deporte: un enfoque práctico. Madrid: Editorial médica panamericana;2007. p 265-287.
    2. Bompa T. Fase 1: Adaptación anatómica. Musculación entrenamiento avanzado. Barcelona: Editorial Hispano Europea; 2003. p 63-66.
    3. González J, Sánchez P, Mataix J. La alimentación del deportista: planificación de la dieta. Nutrición en el deporte: Ayudas ergogénicas y dopaje. Madrid: Ed. Díaz de Santos; 2006. p 291-322.
    4. Ivy J, Portman R. Principios de programación nutricional. Programación nutricional deportiva. Barcelona: Ed. Paidotrivo; 2010. P. 15-35.
    5. Requejo AM,  Ortega RM. Nutrición en el deportista. Nutriguía. Madrid: Complutense editorial; 2009. p. 47 – 54.
    6. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dieta en la obesidad. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 301-321.
    7. Gutierrez-Salmean G, Ciaraldi TP, Nogueira L, Barboza J, Taub PR, Hogan M, et al. Effects of (−)-epicatechin on molecular modulators of skeletal muscle growth and differentiation. J Nutr Biochem [Internet]. 2014 Jan;25(1). Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3857584/

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ÚLCERA GÁSTRICA/GASTRODUODENAL/PÉPTICA O ULCUS PÉPTICO: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES (1)

    La úlcera gastroduodenal es una lesión que se caracteriza por la pérdida de mucosa gástrica. Su aparición va desde el esófago distal hasta la parte final del duodeno aunque con mayor frecuencia se encuentra en la curvatura menor del cuerpo gástrico, el bulbo y la primera porción duodenal. Es una enfermedad crónica caracterizada por la aparición de brotes con una gran tendencia a recidivar.

    El síntoma principal de esta patología es el dolor epigástrico pospandrial el cual se alivia con la ingesta o con la toma de fármacos alcalinos. También son síntomas la pirosis, nauseas, vómitos y sensación de plenitud pospandrial.

    En el 75% de los casos el agente etiológico de la enfermedad es la bacteria Helicobacter pylori. La transmisión de esta materia es orofecal y la podemos encontrar en la capa de moco y en las uniones entre células de la capa más superficial de la mucosa gástrica.

    Por otra parte, el consumo de antiinflamatorios no esteroides (AINE) es el responsable del 10 al 20% de las úlceras.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (2)

    • Calmar el dolor y evitar su aparición.
    • Evitar que el paciente realice una dieta deficitaria desde el punto de vista energético y nutricional ya que por el temor al dolor el paciente reduce la ingesta de alimentos.
    • Aplicación de farmacoterapia con el fin de reducir la secreción ácida del estómago para llevar a cabo una dieta menos severa además de reducirla en el tiempo.
    • Cicatrización de la lesión y la prevención de las recidivas.
    • En el caso de la infección por Helicobacter pylori, el objetivo prioritario es erradicar el germen ya que con ello se consigue cicatrizar la úlcera. El porcentaje de éxito ronda el 90% en unas dos semanas aproximadamente.
    • Realizar una dieta equilibrada repartida en seis pequeñas ingestas evitando alimentos muy condimentados y que por supuesto empeoren la sintomatología.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS (1,2)

    A continuación, se muestran algunos consejos dietéticos:

    • Es preferible comer a menudo y en pequeñas cantidades frente a comer pocas veces y mucha cantidad.
    • Se deberá evitar los irritantes químicos o físicos (ver listado) o preparaciones culinarias que le provoque molestias.
    • Se aconseja aquellos alimentos que neutralicen el ácido clorhídrico y contraindicados los que promueven su secreción (ver listado).
    • Se debe comer despacio y masticar bien las comidas.
    • Comer de 5 a 6 veces al día.
    • Mejorar las condiciones psicológicas del entorno con el fin de reducir el estrés.
    • Evitar alimentos grasos.

     

    El listado de alimentos que a continuación se muestra es para cuando la patología se encuentra en fase de remisión clínica:

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS por ser irritantes químicos:

    — Extractos y caldos de carne (provocan la secreción del ácido clorhídrico y no la neutralizan).

    — Salsas ácidas (p. ej. de tomate).

    — Frutas y zumos ácidos.

    Por ser irritantes físicos o de contacto:

    — Carnes fibrosas. Carnes grasas

    — Cereales de grano entero.

    — Frutas crudas.

    — Verduras y hortalizas crudas.

    — Alimentos o platos salados.

    — Embutidos. Pescado graso. Marisco.

    — Café, incluso descafeinado. Té. Alcohol.

    — Otros: azúcar, en cantidad. Chocolate.

    — Especias, condimentos. Fritos. Salsa mahonesa. Mantequillas, margarinas.

     

     

    ALIMENTOS PERMITIDOS de uso diario:

    — Lácteos(a): Leche (entera, descremada). Yogur. Quesos frescos o semisecos, no salados. Nata y crema de leche. Flan con leche, huevos y poco azúcar. (evitar en los primeros días ya que puede aumentar la atendencia al vómito)

    — Cereales, patatas: todos. Preparación culinaria: caldo vegetal, hervidos. Pan blanco, de preferencia tostado o del día anterior.

    — Carnes: de ternera, pollo, cordero, cerdo, caballo, buey, conejo. Serán tiernas, eliminado las partes fibrosas y la grasa visible. Preparación culinaria: hervida, plancha. En este último caso, se evitará que la superficie del filete se tueste de modo visible.

    — Conservas de carne: jamón cocido poco salado.

    — Pescados: magros (blancos), tipo merluza, rape, etc. Preparación culinaria: hervido, a la plancha, frito, rebozado, teniendo la precaución de eliminar el rebozo antes de tomarlo.

    — Huevos: pasados por agua, en tortilla.

    — Frutas: cocidas (hervidas, al horno). Tipo manzana o pera. Dulce de membrillo.

    — Verduras: en forma de puré, o masticadas cuidadosamente. Tipo acelgas, espinacas, judías verdes; puede incluirse zanahoria hervida.

    — Aceites: de oliva o semillas. Crudos o hervidos en los caldos o arroz. 

    — Bebidas: agua.

    — Dulces: galletas tipo «María», bizcocho.

    (a) Las proteínas láctea y cárnica provocan un aumento de la secreción de ácido clorhídrico, pero el grupo amino de sus aminoácidos lo neutralizan.

    Se debe anotar en referencia a los alimentos permitidos que no porque sean permitidos pueden comerse en las cantidades que el paciente desee. Por ello, se aconseja visitar este documento en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (3) (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Planas M, Pérez-Portabella C. Fisiopatología del esófago y estómago. Fisiología aplicada a la nutrición. Barcelona: Mayo ediciones; 2004. p 87-110.
    2. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. La dieta en las enfermedades del aparato digestivo. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 353-369.
    3. Carbajal A, Sánchez FJ. Guía de prácticas. Dietética y Nutrición. En: García MT , García MC, editores. Nutrición y dietética. Madrid: Secretariado de Publicaciones y Medios Audiovisuales de la Universidad de León. 2003. p 1a-130a.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • GASTRITIS AGUDA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    Por gastritis se entiende cualquier inflamación de la mucosa gástrica ya sea de carácter agudo o crónico atendiendo al tiempo de evolución (1). La gastritis aguda (GA) se caracteriza por presentar erosiones superficiales o zonas hemorrágicas en la mucosa gástrica. Pueden ser causa de la ingestión de fármacos, por ejemplo los antiinflamatorios no estiroideos, ácido acetil-salicílico, glucocorticoides, etcétera (2).

    Los principales síntomas de la GA son pirosis, anorexia, malestar epigástrico, náuseas y hemorragias digestivas. Además de una correcta alimentación para no empeorar la mucosa digestiva el tratamiento se realiza además con fármacos antisecretores más protectores de la mucosa gástrica. Estos fármacos reparan la mucosa muy rápidamente (2).

    En pacientes graves o que tomen AINE se hace más importante la prevención que el tratamiento en sí. En la prevención de la patología se suele utilizar inhibidores de la bomba de protones (omeprazol) y antagonistas de los receptores H2 (ranitidina, famotidina)(3).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (3)

    • Calmar el dolor y evitar su aparición.
    • Evitar que el paciente realice una dieta deficitaria desde el punto de vista energético y nutricional ya que por el temor al dolor el paciente reduce la ingesta de alimentos.
    • Aplicación de farmacoterapia con el fin de reducir la secreción ácida del estómago para llevar a cabo una dieta menos severa además de reducirla en el tiempo.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS (3)

    A continuación, se muestran algunos consejos dietéticos:

    • Es preferible comer a menudo y en pequeñas cantidades frente a comer pocas veces y mucha cantidad.
    • Se deberá evitar los irritantes químicos o físicos (ver listado) o preparaciones culinarias que le provoque molestias.
    • Se aconseja aquellos alimentos que neutralicen el ácido clorhídrico y contraindicados los que promueven su secreción (ver listado).
    • Se debe comer despacio y masticar bien las comidas.
    • Comer de 5 a 6 veces al día.
    • Mejorar las condiciones psicológicas del entorno con el fin de reducir el estrés.
    • Evitar alimentos grasos.

     

    El listado de alimentos que a continuación se muestra es para cuando la patología se encuentra en fase de remisión clínica:

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS por ser irritantes químicos:

    — Extractos y caldos de carne (provocan la secreción del ácido clorhídrico y no la neutralizan).

    — Salsas ácidas (p. ej., de tomate).

    — Frutas y zumos ácidos.

    Por ser irritantes físicos o de contacto:

    — Carnes fibrosas. Carnes grasas

    — Cereales de grano entero.

    — Frutas crudas.

    — Verduras y hortalizas crudas.

    — Alimentos o platos salados.

    — Embutidos. Pescado graso. Marisco.

    — Café, incluso descafeinado. Té. Alcohol.

    — Otros: azúcar, en cantidad. Chocolate.

    — Especias, condimentos. Fritos. Salsa mahonesa. Mantequillas, margarinas.

     

    ALIMENTOS PERMITIDOS de uso diario:

    — Lácteos(a): Leche (entera, descremada). Yogur. Quesos frescos o semisecos, no salados. Nata y crema de leche. Flan con leche, huevos y poco azúcar. (evitar en los primeros días ya que puede aumentar la tendencia al vómito)

    — Cereales, patatas: todos. Preparación culinaria: caldo vegetal, hervidos. Pan blanco, de preferencia tostado o del día anterior.

    — Carnes: de ternera, pollo, cordero, cerdo, caballo, buey, conejo. Serán tiernas, eliminado las partes fibrosas y la grasa visible. Preparación culinaria: hervida, plancha. En este último caso, se evitará que la superficie del filete se tueste de modo visible.

    — Conservas de carne: jamón cocido poco salado.

    — Pescados: magros (blancos), tipo merluza, rape, etc. Preparación culinaria: hervido, a la plancha, frito, rebozado, teniendo la precaución de eliminar el rebozo antes de tomarlo.

    — Huevos: pasados por agua, en tortilla.

    — Frutas: cocidas (hervidas, al horno). Tipo manzana o pera. Dulce de membrillo.

    — Verduras: en forma de puré, o masticadas cuidadosamente. Tipo acelgas, espinacas, judías verdes; puede incluirse zanahoria hervida.

    — Aceites: de oliva o semillas. Crudos o hervidos en los caldos o arroz. 

    — Bebidas: agua.

    — Dulces: galletas tipo «María», bizcocho.

    (a) Las proteínas láctea y cárnica provocan un aumento de la secreción de ácido clorhídrico, pero el grupo amino de sus aminoácidos lo neutralizan.

    Se debe anotar en referencia a los alimentos permitidos que no porque sean permitidos pueden comerse en las cantidades que el paciente desee. Por ello, se aconseja visitar este documento en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (4) (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Martínez A, Carlos L. Tipos de gastritis y su tratamiento. Offarm. 2003; 22:57–64.
    2. Planas M, Pérez-Portabella C. Fisiopatología del esófago y estómago.Fisiología aplicada a la nutrición. Barcelona: Mayo ediciones; 2004. p 87-110.
    3. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. La dieta en las enfermedades del aparato disgestivo. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 353-369.
    4. Carbajal A, Sánchez FJ. Guía de prácticas. Dietética y Nutrición. En: García MT , García MC, editores. Nutrición y dietética. Madrid: Secretariado de Publicaciones y Medios Audiovisuales de la Universidad de León. 2003. p 1a-130a.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • EXCESO DE PESO (SOBREPESO Y OBESIDAD): RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    La obesidad se puede definir como el exceso de grasa corporal acumulada en el tejido adiposo blanco, el cual se traduce en un aumento de peso y una reducción de la calidad ponderal corporal (1). Es una enfermedad crónica multifactorial fruto de la interacción entre factores genéticos y fenotípicos en el individuo obeso. Existe una relación entre la composición corporal (adiposidad) y morbimortalidad a largo plazo, incrementándose el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y de otras enfermedades, de tal manera que la obesidad se ha convertido en la segunda causa de muerte evitable, después del tabaco. Una de las herramientas clave en la evaluación nutricional es el llamado índice de masa corporal (IMC) o índice de Quetelet.

    A lo largo de muchos años los parámetros de referencia del IMC se han ido consensuando y actualmente en España, se usa el criterio de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), expresada según la fórmula peso (kg)/talla (m2) (2). Los valores de referencia son los siguientes:

    • Peso Insuficiente: IMC< 18,5
    • Normopeso: IMC 18,5-24,9
    • Sobrepeso grado I: IMC 25,0-26,9
    • Sobrepeso grado II (preobesidad): IMC 27,0-29,9
    • Obesidad de tipo I: IMC 30,0-34,9
    • Obesidad de tipo II: IMC 35,0-39,9
    • Obesidad de tipo III (mórbida): IMC. 40,0-49,9
    • Obesidad de tipo IV (extrema): IMC≥ 50

    Aunque el IMC es altamente recomendable, para un correcto diagnóstico del exceso de peso en un paciente la relación peso/altura debe ir acompañada, entre otros parámetros, del porcentaje de grasa corporal (obesidad si el porcentaje de grasa es mayor de 25% en hombres y 33% en mujeres) en lo que se denomina “calidad ponderal de un individuo”, es decir, la relación masa grasa/masa magra.

    En la mayor parte de personas que desarrollan obesidad es difícil establecer una única causa etiológica puesto que la aparición de esta patología se debe a la interacción entre variables genotípicas y fenotípicas en el individuo. El componente genotípico está liderado por gran cantidad de genes, los cuales hacen referencia a su efecto sobre el peso corporal,  adiposidad, distribución de la grasa, ingestión de nutrientes, señales orexígenas y saciantes, gasto energético, termogénesis inducida por la dieta, actividad física, etc. Debido al genotipo ahorrador (3) ciertos cambios inapropiados en el estilo de vida del individuo (mayor tamaño de las raciones, incremento de la densidad calórica de estas, sedentarismo, mayor disponibilidad de alimentos, desequilbrio en los macronutrientes de la dieta, disminución del número de ingestas…) pueden despertar variantes genéticas que permanecieron ”silenciosas” durante años debido a un estilo de vida saludable, de manera que la obesidad comienza a instaurarse lentamente en nuestro organismo (4,5,6). Asumiendo el desconocimiento de gran parte de las piezas del rompecabezas en lo que a la etiología genética de esta enfermedad se refiere, de forma muy simplificada, se pueden exponer los siguientes factores que pueden ser causa de aparición de la obesidad:

    • Un aumento en la ingesta de alimentos de elevada densidad energética ricos en grasa, sal y/o azúcares.
    • Un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.

    La simple modulación de estos dos factores reduce en gran medida la prevalencia de la obesidad en la población.

    Las principales herramientas disponibles para afrontar el exceso de peso se pueden resumir en:

    • Aplicación de un tratamiento dietético hipocalórico.
    • Aplicación de un plan de ejercicios o actividad física.
    • Someter al paciente a psicoterapia educacional para modificación conductual.
    • En su caso, la aplicación de farmacoterapia.
    • Cirugía bariátrica en última instancia, tanto en casos de especial gravedad como en individuos bien seleccionados.

    Vistas las diferentes disciplinas, para enfrentarse al exceso de peso, el tratamiento debe abordarse desde una visión multidisciplinar consensuada.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Eliminación de comorbilidades asociadas al exceso de peso (diabetes, arterosclerosis, hiperuricemias, hiperlipemias…)
    • Cambio en el estilo de vida.
    • Pérdida de peso de entre un 8-10% en 6 meses (7) mediante aplicación de plan dietoterapéutico personalizado. Debido a que la pérdida de peso no es lineal en el tiempo no se debe ni puede establecer una velocidad constante de pérdida. Suele ser recomendable una pérdida hasta del 15 % del peso inicial. Algunas veces se puede llegar a una pérdida de peso del 20 % si no se compromete la salud física y psíquica del paciente. En algunas ocasiones el objetivo debe limitarse a que el paciente no aumente de peso (8).
    • Aportar al paciente las herramientas necesarias para mantener un grado de adhesión óptimo al plan dietético para poder mantenerlo durante el tiempo de tratamiento.
    • Estabilización del peso alcanzado durante el tiempo con el fin de evitar el “efecto rebote o yo-yo”

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS (8) Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS o de consumo esporádico:

    — Azúcar, confituras, jaleas y miel.

    — Chocolate. Cacao.

    — Pastelería. Helados.

    — Corn–flakes. Chips.

    — Frutas secas: pasas, higos, ciruelas, orejones, etc.

    — Frutos secos grasos: almendras, avellanas, cacahuetes, nueces (pueden ser ingeridos a diario en cantidades moderadas).

    — Aguacates. Aceitunas.

    — Carnes grasas. Charcutería. Conservas de carnes.

    — Pescados en aceite y en escabeche.

    — Caldos grasos. Purés instantáneos. Sopas de sobre.

    — Beicon. Manteca de cerdo. Cerdo graso en general.

    — Quesos grasos. Quesos fermentados.

    — Yogur azucarado con frutas o cereales. Queso fresco con frutas y azúcar, tipo petit suisse.

    — Bebidas refrescantes azucaradas. Alcohol: cerveza, licores, destilados, vinos, etc.

     

    ALIMENTOS PERMITIDOS de uso diario:

    — Carnes: ternera, caballo, cerdo magro, carnes desgrasadas en general.

    — Aves: pollo, pavo.

    — Caza. Conejo.

    — Vísceras.

    — Pescados, moluscos, crustáceos.

    — Leche desnatada y semidesnatada. Yogures naturales. Quesos frescos desnatados.

    — Verduras en general.

    — Frutas frescas

    — Café. Té. Infusiones.

    — Aguas minerales.

    — Especias. Condimentos.

    Se debe anotar en referencia a los alimentos permitidos que no porque sean permitidos pueden comerse en las cantidades que el paciente desee. Por ello, se aconseja visitar este documento en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf.

    Los sistemas de cocción recomendados son los siguientes: horno, vapor, hervido, plancha y papillote. Las sartenes a utilizar preferiblemente deben ser antiadherentes con el fin de utilizar poco aceite.

    No es necesario suprimir la sal a no ser que haya alguna patología asociada que así lo requiera.

    La prohibición absoluta de ciertos alimentos puede conducir a la obsesión por consumirlos. Por este motivo, se debe permitir cierta flexibilidad en el consumo de estos y habilitar un día libre a la semana (si el dietista-nutricionista (DN) lo creyese oportuno), ya sea un día completo, o parte de varios (desde sábado noche a domingo tarde, por ejemplo). Igualmente podemos salirnos de forma puntual algunos días en algunas ingestas, siempre bajo el consentimiento del DN por lo que no realizaremos ningún día libre. Son los denominados PUNTOS CRÍTICOS de la semana (cena con amistades todos los jueves noche, ir al cine todas las semanas el día del espectador, sábado cena con amigos, domingo comida familiar, etcétera). En estos casos se puede comer cualquier alimento o plato, pero reduciendo su cantidad.

    Cuando nuestro DN nos aporta un plan dietético de 7 días existe la posibilidad de adaptar los menús ante circunstancias especiales  intercambiando alimentos o platos dentro de un mismo día y respetando el número de ingestas diarias. En este sentido, se recomienda no cambiar la comida por la cena o viceversa. Antes de ello, consultar a su DN.

    Se recomienda hacer como mínimo 5-6 comidas con el fin de no guardar largos ayunos que promueva niveles bajos de glucosa sanguínea y a su vez se eleven los niveles de la hormona cortisol (9) (10). Otra implicación negativa por llegar con hipoglucemia a una comida con contenido en carbohidratos es que tanto los niveles de glucemia como de insulinemia se disparan bruscamente tras la ingestión de estos alimentos a diferencia de si no se llega a una comida en estado de ayuno prolongado (11). La insulina va a propiciar una rápida captación de la glucosa por parte de tejidos (por ejemplo, tejido adiposo) promocionando así una nueva hipoglucemia y con ello la sensación de hambre. Es a lo que se conoce con el nombre de hipoglucemia pospandrial o reactiva (12).

    En el plan semanal que nos aporte nuestro DN, y a no ser que este diga lo contrario, no es necesaria la realización de los días consecutivos. Se puede alternar, e incluso repetir un menú de un día, es decir, si el martes se decide hacer un día, el miércoles también podría ser este mismo día. En este sentido se debe tener extremo cuidado con el fin de no caer en la monotonía de realizar siempre el mismo menú de un día por ser el que más nos agrada. Si esto es así se deberá advertir de este hecho a nuestro DN para que siguiendo las instrucciones del paciente adapte y personalice aún más el plan dietético.

    Se recomienda la realización de actividad o ejercicio físico diario distribuido en varias fases. El ejercicio físico se debe adaptar a las posibilidades y aptitudes del paciente: En primer lugar aplicar un plan de actividad física lento pero progresivo durante varias semanas que implica reducir el sedentarismo al igual que fomentar las actividades cotidianas que aumentan el gasto calórico, como subir más escaleras, usar la bici o caminar, usar menos el coche, etc. En segundo lugar y conforme se vaya perdiendo peso y aumentando la capacidad funcional del paciente, se debe aumentar tanto la intensidad como el tiempo de estas actividades hasta un mínimo de 45-60 min/día. En tercer lugar, para que la actividad física sea eficaz en la pérdida de peso y/o mantenimiento, se requiere de ejercicios a una determinada intensidad o esfuerzo, siendo así los ejercicios de actividad física moderada o intensa los que permiten alcanzar estos objetivos. Entre ellos, se encuentran el fútbol, baloncesto, natación, ciclismo, jogging, etc  (7). Por último, es recomendable ejercicios de resistencia de 2 a 3 veces por semana que impliquen todos los grupos musculares (con pesas por ejemplo): seleccionar de 8 a 10 tipos de ejercicios y realizar de 10 a 15 repeticiones para cada ejercicio programado (9).

    Cuando se realice el ejercicio físico es mejor hacerlo en estado de ayuno postabsortivo, es decir, de 2 a 3 horas desde la última comida realizada, y no en una situación pospandrial, es decir, después de cualquier ingesta. En fines de semana (sábados y domingos) o días libres se deberá incrementar la dedicación a realizar ejercicio físico.

    Beber agua sobre todo fuera de las comidas con el fin de notar una plenitud gástrica. Recordar que el agua no tiene valor calórico por lo tanto no puede ayudarnos a “engordar” independientemente de cuándo se tome.

    En cuanto a las verduras u hortalizas, poseen muy bajo valor energético, (lo que se suele decir incorrectamente  “que no engordan”) por lo que no es preocupante el ingerir un poco más de las cantidades sugeridas.

    La fruta se puede intercambiar por otras frutas en mismas cantidades aproximadamente. El pequeño exceso de azúcares de unas respecto a otras queda compensado si se tiene en cuenta que se ha de promocionar el consumo de frutas de temporada.

    Si desea picar algún alimento podemos comer encurtidos tipo pepinillos, cebolletas, palmito, alguna mazorca (2-3 unidades), hortalizas y verduras, o también algún tipo de molusco bivalvo (mejillones al natural, berberechos, almejas, navajas, (todo al natural), etc.

    Y si se come fuera de casa algunas recomendaciones podrían ser:

    Evitar los platos que sean fritos y elegir platos cocinados a la parrilla, vapor, etc.

    Si es inevitable llegar con hambre al restaurante, se recomienda comer pepinillos (o encurtidos), boquerones, mejillones al vapor, etc.

    Comenzar con ensalada poco aliñada, verduras o sopa, es decir, platos que llenen y que aporten pocas calorías.

    Comer menos cantidad ya que en los restaurantes suelen llenar demasiado los platos. No hace falta que se deje limpio.

    Evitar el alcohol en general, pero especialmente  evitar comer con cualquier tipo de alcohol  (vino, cerveza, etc.). Y si se tiene que tomar una cerveza, que sea sin alcohol.

    Evitar comer con refrescos en las comidas. En este sentido, tomar refrescos que sean light o zero si no pueden eludir.

    A la hora del postre preferir fruta fresca de temporada o yogur desnatado. Si se pidiera un postre tipo tarta, helado, etc. compartirlo con algún comensal.

    Intentar comer despacio, masticando muy bien los alimentos, ¿o es que se tiene también dientes en el estómago? ;-))

    Por último recordar que,  SI SE SUMA, ¡SE DEBE RESTAR!

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. Consenso SEEDO’2000 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Med Clin. 2000; 115: p 587-597.
    2. Salas-Salvadó J, Rubio MA, Barbany M, Moreno B. Consenso 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Med Clin, 2007; 128: p 184-196.
    3. Campillo JE. El mono obeso. Madrid: Ed. Crítica. 2004.
    4. Gazzaniga JM, Burns TL. Relationship between diet composition and body fatness, with adjustment for resting energy expenditure and physical activity in preadolescent children. Am J Clin Nutr. 1993; 58: p 21-28.
    5. Miller WC, Niederpruen MG, Wallace JP, Lindeman AK. Dietary fat, sugar and fiber predict body fat content. J AM Diet Assoc. 1994; 94: p 612-615.
    6. Ortega RM, Requejo AM, Andrés P, López, AM, Redondo R, González, M. Relationship between diet composition and body mass index in Spanish adolescents group. Br J Nutr. 1995; 74: p 765-773.
    7. Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. Consenso SEEDO 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Madrid: Spanish Publisher Associates. 2007.
    8. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dieta en la obesidad. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 301-321.
    9. Ivy J, Portman R. Principios de programación nutricional. Programación nutricional deportiva. Barcelona: Ed. Paidotrivo; 2010. P 15-35.
    10. Requejo AM, Ortega RM. Nutrición en el deportista. Nutriguía. Madrid: Complutense editorial; 2009. P 47 – 54.
    11. Barbany JR. Carbohidratos. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Editorial MR; 2002. P 72-74.
    12. Hipoglucemia reactiva: ¿cuál es su causa? [Internet]. Mayo Clinic. [cited 2017 Dec 9]. Available from: http://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diabetes/expert-answers/reactive-hypoglycemia/faq-20057778
    13. Mcinnis KJ, Frankilin BA, Rippe JM. Counseling for physical activity in overwheight and obese patients. Am Farm Physician. 2003; 67: 1249-1256.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • HIPERTENSIÓN ESENCIAL SAL-SENSIBLE: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN, TIPOS Y GENERALIDADES

    La hipertensión arterial (HTA) definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se establece cuando la cuando la presión sistólica (alta) es mayor de 140 mm Hg o si la presión diastólica (baja) es superior a 90 mm Hg (1). Su elevación persistente constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de lesiones cardiovasculares de consecuencias potencialmente mortales (2).

    La HTA es junto con el tabaquismo y la hipercolesterolemia un factor de riesgo importante en la cardiopatía isquémica y el principal factor de riesgo en los accidentes vasculares cerebrales (AVC) (1).

    Antes de de diagnosticar una HTA se ha de que pensar en la posibilidad de lo que se denomina «síndrome de bata blanca», donde la presión arterial se halla elevada en presencia de personal médico, pero sin embargo, es repetidamente normal cuando se determina en el medio habitual del paciente (automedida o con monitorización ambulatoria continua de la presión arterial durante 24 h) (2).

    La mayoría de las veces no se encuentra una causa orgánica del ascenso de la presión arterial (hipertensión arterial esencial) aunque, en último término, podrían intervenir factores genéticos (herencia poligénica); aunque suelen estar implicados otros factores en la evolución de la hipertensión: la obesidad, la hipercolesterolemia, la diabetes, el tabaquismo, el consumo de ciertos medicamentos (como los anticonceptivos), el embarazo, el estrés, las alteraciones dietéticas, entre las que se incluyen, el agua blanda, el calcio, el alto consumo de cadmio, la relación potasio/sodio y, especialmente, el consumo de sal (1).

    La hipertensión arterial secundaria se define como aquella hipertensión derivada de  otras patologías, ya sean renales (insuficiencia renal crónica, pielonefritis), endocrinas (hiperaldosteronismo, síndrome de Cushing), o vasculares arteriosclerosis) (1).

    El tratamiento dietético de la hipertensión arterial con dieta hiposódica no siempre es suficiente para conseguir unas cifras de presión adecuadas. En tal caso, deben utilizarse fármacos hipotensores prescritos por el médico, aunque en la mayoría de casos el tratamiento dietético puede ser efectivo por sí mismo (1).

    Por último, el paciente de saber que el sodio que se ingiere en la alimentación proviene del cloruro sódico (NaCl) o sal de mesa que se añade a las comidas y del sodio de constitución que contienen los propios alimentos. Si el paciente desea saber cuánto sodio ingiere en función de  

    Si se tiene en cuenta que los Objetivos Nutricionales Finales (3) para población española son 2000 mg de sodio diarios (unos 5 g de de NaCl o sal de mesa) el paciente podrá estimar el exceso de sodio o sal que está ingiriendo sabiendo la siguiente conversión:

    • Para el cálculo del sodio (Na) diario:

    mg Na diarios=mg NaCl diarios (sal de mesa) x 0,4

    (1 g=1000 mg)

    También puede resultar útil saber que:

    • mg NaCl (sal de mesa) = 2,54 x mg Na

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reducción de la presión arterial a valores por debajo de 140 mmHg la presión sistólica y de 90 mmHg la presión diastólica.
    • Cambio del estilo de vida del paciente. En el aspecto de la actividad física hay que aconsejar a las personas que realicen actividad física aeróbica al menos 30 min/día casi todos los días, porque reduce la Presión arterial sistólica (PAS). Reducción de PAS de 4-9 mmHg, aproximadamente (4).
    • Incorporación de nuevos hábitos alimentarios.
    • Aporte suficiente de energía independientemente de la restricción de sodio en la dieta.
    • Reducción de peso (sobrepeso u obesidad) en caso de ser necesario.
    • Reducir los aportes diarios de sodio a menos de 2000 mg (3).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    Actualmente se usa el patrón dietético DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) caracterizada por ser un plan rico en frutas, hortalizas, verduras, lácteos con poca grasa, y frutos secos; pobre en sodio, grasas totales y grasas saturadas; y con las calorías apropiadas para el control de peso. Puede llevar reducciones de la PAS de aproximadamente 8-14 mmHg (4).

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS (1):

    — Sal de cocina, de mesa, marina, yodada tipo Maldon.

    — Carnes saladas, ahumadas y curadas.

    — Pescados ahumados y secados. Crustáceos. Moluscos. Caviar.

    — Charcutería.

    — Quesos en general.

    — Pan y biscotes con sal.

    — Aceitunas.

    — Sopa de sobre. Purés instantáneos. Cubitos. Patatas chips.

    — Zumos de hortalizas envasados.

    — Frutos oleaginosos salados (de aperitivo)

    — Pastelería industrial.

    — Mantequilla salada. Margarina con sal (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Aguas con gas. Bebidas gaseosas en general.

    — Condimentos salados (mostaza, etc.).

    — Conservas en general tipo encurtidos (pepinillos, cebolletas, etc.)

    ALIMENTOS PERMITIDOS (1):

    — Carnes. Aves.

    — Vísceras: lengua, riñones, hígado, tripas, etc.

    — Pescados frescos de agua dulce o de mar.

    — Huevos.

    — Leche. Yogures. Petit suisse. Cuajada. Requesón.

    — Queso sin sal.

    — Pan y biscotes sin sal.

    — Harina, sémolas, pastas alimenticias y cereales.

    — Patatas. Legumbres.

    — Verduras y hortalizas.

    — Fruta natural. Fruta en compota. Zumos naturales.

    — Frutos secos. Frutos oleaginosos.

    — Mantequilla. Margarina. Nata. Crema de leche. Aceites vegetales. Mayonesa sin sal (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Azúcar. Pastelería casera. Helados caseros (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Chocolate. Cacao.

    — Condimentos permitidos (ver recomendaciones generales).

    — Bebidas alcohólicas (salvo contraindicaciones).

    — Agua natural. Aguas minerales de baja mineralización.

    Este listado es generado en base al contenido nutricional de los alimentos. Se quiere decir con esto que ciertos nutrientes se encuentran directamente implicados en la mejoría de la hipertensión del paciente. Estos nutrientes son:

    – Sodio: su restricción es beneficiosa aunque algunos pacientes no pueden responder ante la bajada de sodio en la dieta

    – Potasio: una alimentación rica en este mineral favorece la excreción urinaria de sodio por lo que ayuda en la bajada de presión arterial.

    – Calcio: No existe consenso científico con este mineral pero algunos autores apuntan a que existe una relación inversamente proporcional entre calcio y presión arterial por lo que su consumo puede ayudar al paciente hipertenso.

    – Ácidos graso omega 3: recomendables en la dieta del paciente hipertenso por su ayuda en la generación de algunas  prostaglandinas.

    – Cafeína: alrededor de 2-3 tazas de café al día en personas no habituadas puede subir la presión arterial.

    Con el fin de que el paciente pueda consultar que alimentos son ricos en los nutrientes anteriormente citados se aconseja visita la Base de datos española de composición de alimentos (BEDCA) en la siguiente dirección (6): http://www.bedca.net/bdpub/

    Además del listado de alimentos desaconsejados y aconsejados se expone a continuación una serie de consejos a seguir por el paciente hipertenso (5):

    -Evitar el tabaco. Este puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

    -Evitar el alcohol. El consumo moderado de alcohol (un vaso de vino al día en las comidas) puede ser beneficioso, pero si es excesivo puede provocar el aumento de la presión arterial y de otras alteraciones que son perjudiciales para el corazón y otros órganos.

    -Controlar el peso. El sobrepeso es causa de hipertensión. Disminuirlo reduce la presión arterial y el riesgo cardiovascular y de diabetes.

    -Realizar ejercicio físico. La realización de ejercicio físico regular consigue disminuir los niveles de presión arterial como se ha mencionado anteriormente. Además, permite aumentar la masa muscular y la capacidad de esfuerzo, ayuda a controlar el peso y por lo tanto disminuir el riesgo cardiovascular.

    -Seguir una dieta cardiosaludable tipo DASH. En ella, usar aceite de oliva como grasa principal e incrementar la ingesta de aves y pescado en detrimento de las carnes rojas.

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dietas controladas en sodio. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 284-289.
    1. Laso FJ. Patología de la presión arterial. Introducción a la medicina clínica. Fsiopatología y semiología. 2010. Barcelona: Ed.  Elsevier Masson; 2010.  p. 251-256.
    2. Carbajal A. Ingestas recomendadas, objetivos nutricionales y guías alimentarias. Manual de nutrición y dietética. Universidad Complutense de Madrid; Madrid. 2013. p. 18-33.
    3. Kathleen L, Escott-Stump S,  Raymon JL. Tratamiento nutricional médico en las enfermedades cardiovasculares. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 742 – 777.
    1. Hipertensión: tensión arterial alta [Internet]. [citado 7 de marzo de 2017]. Disponible en: http://www.fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html
    2. Base de Datos BEDCA [Internet]. [cited 2017 Nov 29]. Available from: http://www.bedca.net/bdpub/

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • DISPEPSIA  FUNCIONAL (NO ULCEROSA) O INDIGESTIÓN: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    El término dispepsia (indigestión) hace referencia a molestias o dolores inespecíficos  (molestias abdominales inespecíficas, distensión, sensación rápida de saciedad, náuseas y eructos) en la región superior del abdomen en esófago, estómago o duodeno de carácter persistente o recurrente y sin trastornos asociados.

    Por su amplia variedad de presentaciones y síntomas, la dispepsia se solapa en ocasiones con otros problemas como el síndrome del intestino irritable, la ansiedad y la depresión. La dieta, el estrés y otros factores relacionados con el estilo de vida contribuyen a los síntomas.

    La dispepsia funcional no está relacionada con alteraciones orgánicas (gastritis, esofagitis por reflujo), infecciosas (infección por Helicobacter pylori), metabólicas (hipotiroidismo, acidosis) o inducidas por fármacos o por alcohol. Tiene su origen en una percepción anómala del paciente o en una alteración de la función del tracto digestivo superior.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • ­Investigar la etiología de los síntomas con el fin de descartar patologías subyacentes.
    • Mejorar el proceso digestivo del paciente.
    • Aportar pautas dietéticas con el fin de evitar recidivas.
    • Cambios en el estilo de vida.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    • No realizar comidas copiosas ricas en grasas. Intentar no mezclar alimentos ricos en grasas con alimentos proteicos.
    • Evitar ingerir alimentos entre 3 y 4 h antes de acostarse.
    • Evitar el tabaco.
    • No ingerir bebidas alcohólicas.
    • Eliminar de la dieta alimentos y bebidas que contengan cafeína.
    • Evitar actividades físicas vigorosas en situaciones pospandriales.
    • Intentar mantener una postura erguida después de las comidas. Sobre todo, no acostarse.
    • Evitar prendas ajustadas, especialmente después de las comidas.
    • Consumir una dieta equilibrada, sana y nutricionalmente completa con una cantidad adecuada de fibra.
    • Evitar alimentos ácidos como cítricos y muy especiados cuando exista inflamación.
    • Evitar también: chocolate, cebolla, menta, especias y bebidas carbonatadas.
    • Se aconseja la pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Kathleen L, Escott-Stump S. Atención nutricional en enfermedades de la cavidad bucal, el esófago y el estómago. Nutrición y dietoterapia de Krause. México: Ed. McGraw-Hill; 1998. p. 613-619.
    2. Kathleen L, Escott-Stump S,  Raymon JL. Tratamiento nutricional médico en los trastornos del esófago, estómago y duodeno. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 592-598.
    3. Requejo AN,  Ortega RM. Nutrición y enfermedades del aparato digestivo. Nutriguía. Madrid: Complutense ed. 2009; p. 92 – 101.
    4. Domingo, JJ. Dispepsia funcional. Descripción y tratamiento. Farmacia Profesional. 2002;16: p. 58–64.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    La ERC se define como la disminución de la función renal donde el filtrado glomerular (FG) < 60 ml/min/1,73 m2 y se presenta daño renal de forma persistente durante al menos 3 meses, diagnosticado este daño por método directo (biopsia renal) o indirecto (marcadores como la albuminuria o proteinuria, alteraciones en el sedimento urinario o alteraciones en pruebas de imagen).

    Para el cálculo del  FG del paciente, se puede visitar la web de la Sociedad Española de Nefrología (SEN):

    http://www.senefro.org/modules.php?name=calcfg

    Para el cálculo del FG por las fórmulas de la SEN se debe tener el valor de creatinina en sangre (análisis clínico). También es importante la determinación del cociente albumina/creatinina en muestra simple de orina. Ambas determinaciones son imprescindibles y complementarias para estudiar la enfermedad renal y el riesgo de progresión.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Cubrir las necesidades energéticas y nutritivas del paciente de forma individualizada con el fin de mantener un óptimo estado nutricional.
    • Reducir la progresión del daño renal.
    • Mantener la función renal.
    • Tratamiento de las complicaciones y evitar la insuficiencia renal en un largo plazo.
    • Proporcionar un plan nutricional individualizado y de fácil comprensión.
    • Estimular la práctica de actividad física.
    • Controlar la hipertensión arterial, prevenir o corregir la acidosis metabólica y mantener la masa muscular.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    El tratamiento culinario de los alimentos juega un papel muy importante en lo que concierne a la progresión de la ERC. A continuación, se muestra los tratamientos culinarios aconsejados, permitidos y ocasionales:

    • Aconsejados: Doble cocción en agua (a) (hervido, escalfado), cocción al vapor, previo remojo (b), plancha, brasa, parrilla, papillote.
    • Permitidos: Frituras, rebozados, rehogados, estofados, guisos, asados, empanados, vapor, olla a presión, vapor.
    • Ocasionales: Salmueras, salazones, ahumados, productos desecados, enlatados y conservas de bote.

    Además se aconseja:

    • Utilizar aceites vegetales (excepto coco y palma) para frituras y aliños, en especial el aceite de oliva.
    • Limitar la cantidad de sal evitando añadirla en platos además de usar alimentos que no la contengan.
    • Utilizar con moderación combinaciones de especias (cúrcuma, curry, tomillo, ajo en polvo, perejil, etc.) para sustituir a la sal.
    • La doble cocción cosiste en cambiar el agua a mitad de la misma ya que por lixiviación se elimina de los alimentos cocidos parte del potasio. Desechar esta agua y reponer por una nueva.
    • Remojo superior a 12 h. Con el fin de reducir el contenido en potasio, cambiar el agua el mayor número de veces posible.

     

    Entre los nutrientes que se debe controlar/reducir en la dieta tenemos el fósforo, potasio, proteínas y sodio.

    Fósforo.

    Uno de los eventos más precoces que se dan en los primeros estadios de la ERC es la incapacidad para excretar fósforo. Los niveles altos de fósforo en sujetos con ERC se manifiestan con calcificación tisular e hiperparatiroidismo.

    Por tanto, en la dieta del paciente con ERC debe restringirse el fósforo, especialmente el inorgánico que se absorbe en un 90% y es considerado fuente oculta de fósforo. El fósforo inorgánico se encuentra presente en conservas, precocinados, formando parte de aditivos alimentarios, etc. El orgánico, presente en las proteínas, se absorbe en un 40-60%.

    Se aporta al paciente una lista de alimentos ricos en fósforo y otra de aditivos de fósforo (se debe tener en cuenta que los aditivos ricos en fosfatos también pueden aumentar la ingesta de sodio).

    En la actualidad las empresas productoras de alimentos no tienen la obligación de incluir en el etiquetado la cantidad de fósforo.

    Una manera de asegurar el aporte proteico correcto con el menor aporte de fósforo posible, es tener en cuenta la relación fósforo (mg)/proteínas (g), que no debe ser superior a 15-17 mg/g. Cuanto menor sea el contenido en alimentos procesados de la dieta y más natural sea esta, más fácil será cumplir esta relación fósforo/proteínas.

    La relación fósforo/proteínas es especialmente importante en pacientes en diálisis, ya que estos pacientes tienen requerimientos proteicos más elevados, por lo que resulta más complicado restringir el fósforo. El uso de captores de fósforo, incluso cuando las concentraciones de fósforo son normales, desciende la mortalidad de pacientes en hemodiálisis.

     

    Lista de aditivos  A EVITAR que contienen fósforo:

    E322
    E338, E339, E340, E341, E343 

    E442
    E450, E451, E452

    E541
    E626 al E635

    E1410, E1411, E1412, E1414, E1442

     

    Lista de alimentos A EVITAR O CONSUMIR CON MODERACIÓN y que contienen fósforo:

    • Cereales y derivados: Avena, harina de trigo, pan integral, arroz blanco e integral, pasta.
    • Verduras y hortalizas: Guisantes, alcachofa, champiñón, col, brotes de soja, perejil.
    • Legumbres: Soja en grano, lentejas, judías, habas, garbanzos.
      Frutas: Uva pasa, ciruela seca, higos secos, dátil seco, coco.
      Frutos secos: Pistacho, almendra, cacahuete, nueces, piñones, almendra, avellanas, castañas.
    • Lácteos y derivados: Todos los quesos, leche en polvo.
    • Carnes, caza y embutidos.
    • Hígado, pavo, pato, caballo, buey, lomo embuchado, gallina, conejo, liebre, sesos de ternera.
    • Pescados, mariscos y crustáceos : Bacalao seco, gambas, truchas langostinos, lenguado, salmón, sardinas, mejillón, almejas, atún arenque, besugo, gallo.
    • Huevos: Huevo entero, yema.

     

    Potasio.

    Se debe controlar la ingesta de potasio sobre todo en aquellos pacientes con tendencia a hiperpotasemia.

    Se debe evitar el ayuno prolongado, ya que la mayor salida de potasio de la célula se produce en el ayuno.

    Se aconseja poner en remojo las verduras y legumbres, cocer con mucha agua y a cocer dos veces (cambiando el agua (método de doble cocción)) las verduras, legumbres y patatas.

    Recomendaciones para limitar la ingesta de potasio
    Las frutas que se vayan a consumir crudas, deben pelarse ya que el potasio se encuentra principalmente en la piel
    Las verduras congeladas tienen menos potasio que las frescas, ya que en el proceso de escaldado al que son sometidas antes de la congelación, se pierde potasio.

    Las verduras y patatas hay que pelarlas y cortarlas en trozos pequeños, siempre que sea posible, antes de cocerlas. Se deben sumergir en agua al menos 3 horas y después cocerlas con abundante agua (eliminando el agua de remojo).

    No consumir nunca el agua de remojo ni la de cocción de frutas y verduras. Tampoco se debe consumir el almíbar de las frutas
    Las legumbres deberían cocerse dos veces cambiando el agua.
    Evitar cocinar al vapor o al microondas.

     

    Alimentos ricos en POTASIO de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: Algas (nori), desecadas, Acelgas y espinacas (frescas, congeladas), legumbres, canónigos, patata, champiñones/níscalos/borraja, coles de Bruselas/coliflor (frescas y congeladas), ternera/cerdo/cabrito, pescados (halibut, chanquete, bonito, merluza, japuta, palometa, jurel, congrio, salmonete, dorada), langosta, puré de patata con leche, melón/uva negra/papaya/pomelo, cordero, col rizada/coles/repollo/brécol/judías verdes (frescas y congeladas), zumo de melocotón, emperador/pez espada, pechuga pollo, anchoa/boquerón frescos, zumo de tomate, higos/brevas/chirimoya/melocotón/plátano, zumo de zanahoria, hígado de ternera, tomate, cerezas, picotas.

     

    Proteínas

    Según grado de la enfermedad reducir el aporte de proteínas y sustituir por aporte de alimentos ricos en carbohidratos complejos (arroz, pasta, sémola, etc.).

    De los alimentos proteicos a consumir se aconseja los de alto valor biológico (pescados, huevos, carnes magras, arroz con legumbres…).

    Alimentos ricos en PROTEÍNAS de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: Langosta, bacalao salado remojado/atún, bonito fresco, codorniz, cigalas/centollo, halibut/fletán, conejo/liebre/pato/perdiz, chuleta de ternera, pavo/pechuga de pollo/paletilla de cerdo/ternera magra, lacón/lomo de cerdo, cangrejos/nécoras y similares, cordero (pierna, paletilla), gallina y pollo, solomillo de buey, cabrito, bacalao/congrio/merluza, reo/salmón/anchoa/boquerón/sardinas/anguila/japuta/lubina/palometa, hígado de ternera y cerdo, lomo embuchado, chanquete/jurel/bacaladilla/arenque, morcilla, jamón serrano, lentejas, queso parmesano, requesón, garbanzos/alubias, salchichas, chorizo, pasta, frutos secos mezcla.

     

    Sal y sodio.

    Reducir el aporte de sodio limitando la sal añadida y controlando la ingesta de alimentos que ya contienen sal en su composición. Una opción es usar las fórmulas A y B más abajo citadas como sustitutivos de potenciador del sabor en alimentos.

    Se debe enseñar a los pacientes a cocinar sin sal, sustituyéndola por las especias más adecuadas a cada plato.

    Se debe insistir en que se eviten los alimentos procesados (embutidos, conservas, salazones, precocinados, etc.) o en su defecto que se utilicen los que se comercializan bajos en sal.

    En el caso de los pacientes en hemodiálisis, en los que la ingesta de líquidos se debe limitar mucho, es prioritario que la ingesta de sodio sea adecuada, no sólo para controlar la aparición de sed, sino para prevenir la aparición de episodios de edema pulmonar e insuficiencia cardíaca.

    Alimentos ricos en sodio de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: sal de mesa/yodada, langosta, algas kombu desecadas, carne picada, bonito/caballa/atún en escabeche, lomo embuchado/jamón serrano/jamón cocido, lentejas en conserva, centollo/cangrejo/nécoras y similares, calamares/pulpo y similares, rollitos de primavera congelados, ganchitos, calamares, quesos roquefort y gorgonzola, chorizo/salchichón, zumo de tomate, sobrasada, bollería (suizo, cruasán), sepia, pan blanco de trigo, salchichas, puré de patata reconstituido con leche o agua, requesón, salmón ahumado.

    FÓRMULA A: Pimienta blanca 100g, nuez moscada 15 g, clavillo 15 g, canela 15 g, jengibre 15 g, cilandro 15 g, tomillo 15 g, laurel 15 g y albahaca 15 g.

    FÓRMULA B: Pimentón 50 g, pimienta blanca 10 g, nuez moscada 5g, pimienta negra 5 g, clavillo 2 g, tomillo 5 g, laurel 5 g, cilandro 5 g, canela molida 5 g, hierbabuena 5 g.

     

    Raciones diarias de grupos de alimentos para el paciente con ERC.

    • Patata y cereales: 2 raciones/día

    A elegir entre: arroz 70 g (1 vaso 100 ml enrasado), pasta (70-80 g, macarrones plumas nº 4 2 vasos pequeños 100 ml), pan blanco (preferiblemente sin sal en caso de HTA), 60 g (1/4 barra 250 g), galletas tipo María (24 g, 4 unidades), patatas (150-200 g, 1 unidad mediana) Tener en remojo al menos 3 horas y practicar doble cocción.

    • Legumbres: 1 ración/semana

    (remojo de más de 12 horas y doble cocción) Lentejas secas 70 g, 1 vaso pequeño de 100 ml enrasado, Garbanzos, guisantes, alubias (70 g, 1 vaso pequeño de 100 ml enrasado).

    • Verduras frescas: 2 raciones/día

    Consumir una ración cruda y otra cocida. 100-150 g aproximadamente. Muy variable en función de la verdura a seleccionar.

    • Frutas: 2 raciones/día

    Consumir una ración cruda y otra cocida. 150 -200 g (1 unidad mediana). Se aconseja mirar el apartado “Nutrientes a controlar y como conseguirlo” y seleccionar aquellas frutas con menor contenido en potasio.

    • Pescados, carnes y huevos: 1 ración/día en tratamiento conservador, 2 raciones/día en hemodiálisis y 2 raciones/día en diálisis peritoneal (posibilidad de consumir alguna ración más).

    150 – 200 g. (filete mediano o dos pequeños).

    Evitar el consumo de carnes muy grasas, embutidos grasos, vísceras,

    patés, pescados ahumados, pescados de agua dulce, salazones, pescados

    enlatados, concentrados de carne o de pescado, mariscos,caracoles.

    • Lácteos y derivados: 1 ración/día de leche. 2 -3 raciones/semana de:

    Arroz con leche, 170 g,1 unidad, flan 125 g, 1 unidad, natillas 135 g, 1 unidad, yogur natural y de sabores, 125 g (1 unidad) queso fresco tipo Burgos 75 g, 1 unidad.

    • Azúcares y dulces: 3 raciones/día de:

    Azúcar blanco, 8 g (1 sobre), mermeladas, 25 g (2 cucharadas de postre), miel 20 g (1 cucharada de postre), jaleas, 13 g (1 cucharada de postre), confituras tipo membrillo, 30 g (ración pequeña)…

    Muy ocasionalmente: turrón, refrescos azucarados, bollería industrial, pastelería, chocolates, azúcar moreno…

    • Aceites y grasas: 5 raciones/día

    Preferentemente aceite de oliva, 10 g (1 cucharada sopera rasa).

    Ocasionalmente: salsas caseras (mayonesa o alioli), mantequilla y

    Margarina.

    Muy ocasionalmente: salsas comerciales, manteca y tocino de cerdo, frutos secos.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    • Cigarrán S, Latorre J, Marques I. Nutrición y alimentación en la enfermedad renal crónica. In Salas-Salvadó J, Bonada A, Trallero R, Saló M, Burgos R. Nutrición y dietética clínica. Barcelona: Elsevier/Masson; 2014. p. 249-267.
    • pdf [Internet]. [cited 2017 May 7]. Available from: https://www.kelloggs.es/content/dam/newton/media/manual_de_nutricion_new/Manual_Nutricion_Kelloggs_Capitulo_19.pdf
    • Mataix J. Tabla de composición de alimentos. 4ª ed. Granada: Editorial José Mataix Verdú; 2003.
    • Moreiras M, Carbajal A, Cabrera L, Cuadrado C. Medidas caseras y raciones habituales de consumo. Tabla de composición de alimentos. Madrid: Pirámide; p. 255 – 264.
    • Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Nutrición aplicada y dietoterapia. En: Tratamiento dietético en la insuficiencia renal crónica. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 357-372.
    • Sociedad Española de Nefrología [Internet]. [cited 2017 Sep 29]. Available from: http://www.senefro.org/modules.php?name=calcfg
    • UD3. Dietas con control de proteínas y/o aminoácidos. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Dietoterapia. Burgos. Universidad Isabel I; 2017.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ESTEATOSIS HEPÁTICA NO ALCOHÓLICA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    La esteatosis hepática no alcohólica o enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) es la acumulación excesiva de grasa en el hígado. Es consecuencia de múltiples factores de riesgo como sobrepeso, obesidad central, dislipidemia, resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2; todos ellos asociados conceptualmente con el síndrome metabólico (1). Actualmente la pérdida de peso y la actividad física constituyen la primera línea de tratamiento para la EHGNA (2).

    La esteatosis hepática engloba varias enfermedades hepáticas. La más común es la enfermedad de hígado graso no alcohólica afectando a un tercio de la población occidental (3).

    Aunque parezca sencillo, el mantenimiento a largo plazo de esta modificación del estilo de vida, representa un verdadero reto para pacientes con EGHNA. Los cambios nutricionales y la actividad física deben ser realizados gradual y controladamente, para poder lograr una pérdida de peso saludable y duradera (4).

    Identificar esta enfermedad y tratarla es de crucial importancia puesto que la presencia de grasa hepática, puede progresar negativamente con inflamación, fibrosis, cirrosis y sus complicaciones, así como predisponer al desarrollo de hepatocarcinoma (5).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reducir la grasa en forma de triglicéridos de los hepatocitos (células hepáticas).
    • Aplicación de dieta terapéutica.
    • Modificación del estilo de vida con aumento de la actividad física.
    • Reducir peso corporal en caso de pacientes con exceso de peso.
    • Mejora de la insulino-resistencia debido a que actúa como principal mecanismo en la patogenia (6) (7).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y FÍSICAS

    • Reducir ligeramente (no eliminar) el consumo de carbohidratos de la dieta (pastas, arroces, patata, cuscús,pan y otros cereales). Cuando se ingieran elegir las integrales
    • Eliminar de la dieta zumos de fruta industriales, bebidas refrescantes con azúcar, galletería, bollería, pastelería, dulces, azúcar de mesa, cereales de desayuno azucarados y sustituir por avena, muesli, pan integral, etc.
    • Aumentar el consumo de frutas y verduras.
    • Aumentar la proporción de consumo de alimentos integrales/alimentos refinados.
    • Aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3 como pescados azules y frutos secos, en especial las nueces. Tener en cuenta la cantidad de estos pues son alimentos de elevada densidad energética por lo que en función de las cantidades ingeridas podría darse una ralentización en la bajada de peso.
    • Llevar a cabo una dieta equilibrada lo que implica una gran variedad de alimentos. Debe ser un dietista-nutricionista quien prescriba dicha planificación dietética.
    • Considerando la ausencia de contraindicaciones y la relación coste/beneficio se recomienda la bajada de peso controlada y gradual bajo supervisión de un dietista-nutricionista. Bajadas bruscas y elevadas de peso pueden a acentuar la inflamación y fibrosis hepática (8).
    • Reducir el consumo de grasas saturadas (9) como quesos curados, lácteos y derivados lácteos enteros, carnes grasas, bollería pastelería, dulces, etc.
    • Eliminar de la dieta el consumo de alcohol.
    • El ejercicio debe ser de carácter aeróbico (caminar rápido, trotar suavemente, bicicleta llaneando, patinar, bailar, elíptica, etc.). Se recomienda una frecuencia de 3 a 5 veces por semana con una duración de unos 30 minutos (10). En el caso de pérdida de peso se recomienda incrementar a al menos 60 minutos y en condiciones de ayuno posabsortivo (una vez realizado el proceso de digestión en el estómago).

     

    ENLACES DE INTERÉS

    1. elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-pdf-S0716864015001
    2. http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2012/06/14/210277.php

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Castro L. Silva G. Hígado graso no alcohólico. Med. Clin. Condes. 2015; 26(5): p. 600-612.
    2. Africa J, Newton K, Schwimmer J. Lifestyle interventions including nutrition, exercise, and supplements for nonalcoholic fatty liver disease in children. Dig Dis Sci. 2016; 61(5): p. 1375-1386.
    3. Hernandez M, Valenzuela R, Videla L. Relevant aspects of nutritional and dietary interventions in non-alcoholic fatty liver disease. Int JMol Sci. 2015; 16(10): p. 25168-25198.
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    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ANÁLISIS NUTRICIONAL: MEJORANDO SU COMPRENSIÓN.

    INTRODUCCIÓN

    El análisis nutricional (AN) de la planificación dietética es una herramienta que se utiliza para el cálculo y comparación de valores energéticos y nutricionales en relación a unas recomendaciones o referencias. Dicho cálculo, puede representarse tanto semanal (Figura 1) como diario, clicando en “Día 1”, “Día 2”, etc. (Figura 2).

    Figura 1. Clicando en “Info semanal” se muestra un análisis nutricional medio de la semana

    Figura 2. Clicando en un día (día 2 por ejemplo) se muestra el análisis nutricional de ese día.

    De igual forma, la información aportada por el AN es utilizada por el dietista-nutricionista (DN) para poder customizar el plan dietético (PD).

    El AN (semanal y diario) consta de dos entornos: uno analítico (TABLAS) y otro gráfico (GRÁFICAS).

     1. ANÁLISIS NUTRICIONAL

    1.1 Entorno analítico (Tablas)

    En estas tablas, los valores obtenidos  del plan dietético (columna APORTE) se encuentran comparados con otros “valores de referencia” en función de los objetivos nutricionales, estado patológico y fisiológico, género y edad del paciente. De esta forma se obtiene el porcentaje de desviación (columna % desv.), es decir, la desviación del valor obtenido (%) respecto al valor de referencia.

    Llegado este punto es conveniente explicar el por qué de los “colores” y “signos” en la columna «% desv.» en cuanto a la energía y nutrientes (se dispone de ejemplos más adelante).

    En cuanto al «signo» (+ o -) del porcentaje de desviación:

    • Un signo “negativo” en un valor de la columna “% desv.” indica que el valor que aporta el plan dietético respecto de la referencia  se encuentra por debajo de dicha referencia o recomendación.
    • Si el valor es “positivo”, valor de un nutriente o energía que aporta el plan dietético se encuentra por encima de la recomendación.

    En cuanto a los colores de los valores:

    • Color “rojo”  (ya sea negativo o positivo) está indicando que ese resultado es más perjudicial que beneficioso para el paciente.
    • Color “negro” indica lo contrario: un exceso puede llegar a ser no tan perjudicial* para el paciente.

    El entorno analítico se centra básicamente en tres tablas (figura 3):

    • 1.1.1 Energía y nutrientes críticos
    • 1.1.2 Ingesta dietética de referencia (IDR)
    • 1.1.3 Objetivos nutricionales finales

    Figura 3. Tablas del entorno analítico.

    1.1.1 Tabla “Energía y nutrientes críticos”

    Figura 4. Tabla de energía y nutrientes críticos

    Esta tabla ha sido elaborada en base a la una selección de valores que merecen una especial atención en la elaboración de una planificación dietética personalizada.

    A continuación, se analiza cada uno de sus componentes en base al ejemplo de la figura 4:

    • Energía: La energía aportada por la dieta lanzada por el sistema experto autómata es de 1668,7 kcal siendo que la solicitada en la anamnesis es de 1600 Kcal. Esta diferencia  de 68,7 kcal supone una desviación (positiva y color rojo) de +4,3% de desviación respecto del valor solicitado (1600 kcal). Es “positivo” porque el valor calórico aportado por el autómata (1668,7 kcal) es mayor que el valor solicitado (1600 kcal) y en “rojo” porque se interpreta que el exceso calórico puede ser más perjudicial que su déficit.
    • Ácidos grasos saturados (AGS): La dieta aporta una cantidad de 10,90 g de AGS, lo que representa un 6,13% respecto del VET (1668,7 kcal). La recomendación según objetivos nutricionales finales (ONF) debe ser entre un 7-8% (1) (en nuestro caso <8% del VET). El 8% de 1668,70 Kcal resulta un valor de 133,50 kcal, que dividido de 9 (número de Atwater) se obtiene un valor de 14,83 g de AGS. Como se está aportando en la dieta una cantidad inferior (10,9 g de AGS), haciendo una simple regla de 3 obtenemos que el %desv. es del -26,30%. Es “negativo” porque el valor obtenido (10,9 g) es inferior al máximo permitido (14,83 g (8% AGS  de 1668,7 kcal)). Se representa en “negro” porque su déficit se interpreta más beneficioso que su exceso.
    • Sodio: Según objetivos nutricionales finales (1) se recomienda < de 5 g de NaCl/día (2000 mg Na/día).  El aporte de Na en la dieta es de 1014,0 mg/día. Internamente dietopro.com fija la recomendación diaria de sodio por debajo de 2000 mg/día, concretamente en 1200 mg/día, por lo que el porcentaje de desviación es de -15,5%. Es “negativo” porque el aporte es menor que la recomendación (1200 mg/día) y en “negro” porque su déficit se interpreta como menos perjudicial que su exceso. A modo de recordatorio, para el cálculo de sodio se aplica la fórmula: Na (mg)=mg NaCl x 0,4. Y para el cálculo de la sal: NaCl (mg)= mg Na x 2,54.
    • Colesterol: El % de desviación (%desv.) obtenido va a depender del valor energético del plan dietético. En valores del plan dietético inferiores a 2500 Kcal/día el ONF que se aplica es el de <300 mg/día. Si es >2500 Kcal/día el ONF que se aplica es el de <100 mg/1000 kcal (2). Por tanto, en el ejemplo que se expone, el VET es de 1600 kcal/día por lo que se aplicará la regla de «<300 mg/día». El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar el colesterol aportado por la dieta (377,5 mg/día) en relación a los 300 mg/día mencionados. El colesterol de referencia para el plan de 2611 kcal es de 261,1 mg de colesterol/día. Por lo tanto, el colesterol aportado (377,5 mg) respecto a la recomendación (300 mg/día) supone una desviación de +25,8%. Se marca en “rojo” porque su exceso se entiende como más perjudicial que su déficit. En “positivo” porque el aporte del plan dietético se encuentra por encima de la recomendación (300 mg/día).
    • > 100 g de HC (3): Este factor se analiza cualitativamente. Al cumplirse la regla de contener el plan dietético más de 100 g de hidratos de carbono (que es lo esperado), se muestra un “Ok”.
    • Gramos de proteínas/kg de peso corporal y día: El valor de referencia que a priori podría adoptar el sistema experto autómata sería un valor para persona sana adulta, es decir, un valor de 0,8 g/kg de peso corporal y día (4). Este valor es dado si la calidad y digestibilidad de la proteína es similar a las de la leche o huevo. Pero si la dieta incluye proteínas de calidad inferior (proteínas vegetales), se permite incrementar esta cantidad con el fin de dar un margen que permita complementar con los distintos aminoácidos, o bien desaprovechar un porcentaje de ellos en caso de no complementarlos (5), por lo que el valor de referencia podría establecerse en aproximadamente 1 g/kg·día. Lo comentado hasta ahora resulta bastante ideal y teórico pero nada real ni práctico. Es por esto que en la pantalla de la entrevista «Porcentaje/gramos de macronutrientes deseados» al dietista-nutricionista (DN) se le muestra tanto los estados fisiológicos como patológicos seleccionados en la entrevista con sus respectivos valores de macronutrientes asociados, entre ellos los gramos de proteína/ Kg·día. El DN deberá tener en cuenta todos los valores de macronutrientes con el fin de seleccionar unas cantidades lo más adaptadas al paciente. El valor de proteína/kg y día seleccionado por el DN en esta pantalla, va a ser el valor de referencia, el cual, al ser contrastado con el valor que aporta la dieta obtendremos el % de desviación de los g prot/kg·día. La obtención de un valor «rojo positivo» significará que el plan dietético lanzado posee una cantidad superior a la de referencia esperada (positivo), mientras que el color «rojo» estará indicando que su exceso es más perjudicial que su déficit. Se dispone de la gráfica  “Otros datos” donde se da el valor de proteína/kg y día aportado por el plan dietético. Se recomienda al DN que el orden de prioridad para imponer una referencia proteica ante un paciente en la pantalla «Porcentaje/gramos de macronutrientes deseados» de la entrevista sea el siguiente: Patología paciente > estado fisiológico > tipo de deporte que practica el paciente >  paciente con estado de salud óptimo. En el caso de la combinación de múltiples estados tipo, patología-patología, patología-estado fisiológico o estado fisiológico- estado fisiológico, el valor recomendado más bajo deberá ser el que se deba seleccionar como valor de referencia puesto que el exceso proteico puede ser considerado como más perjudicial que beneficioso, siempre teniendo en cuenta la jerarquía de los diferentes estados. 
    • Ejemplo: Caso de un paciente varón 44 años (1 g prot./kg y día), con enfermedad renal crónica (tratamiento conservador,  0,7 g prot./kg y día), el cual práctica un deporte de resistencia con empleo de fuerza (1,4 g prot./kg y día). El valor de referencia a adoptar será de 0,7 g prot./kg y día, pues la prioridad es el valor patológico. A continuación, y a modo de revisión bibliográfica para la ayuda en la toma de decisiones de la recomendación adoptar, se muestra algunos los valores recomendados de proteínas según estado fisiológico, etapa de la vida y tipo de deporte que utiliza el sistema:                                                                                                        
      Estado Gramos prot./Kg·día
      Niñez (3-10 años) (5) 1.0 – 1.1
      Adolescencia (chicas/chicos) (5) 0.8 / 0.9 -1.0
      Adultez (4) 0.8
      Vejez (6) 1,0
      Embarazo (7) 1,1
      Lactancia (8) Incremento de 15 g/día durante el primer semestre y 12 g/día durante el segundo respecto a madre no lactante.
      Deporte de fuerza/potencia de velocidad (9) 2.0 – 2.75
      Deporte de resistencia (10)(11) 1,2 – 1,4/1,7
      Deporte de resistencia con empleo de fuerza (10)(11) 1,2 – 1,4/1,7
      Patologías Según patología del paciente.

              Tabla 1. Valores recomendados de proteína para diferentes estados.

    1.1.2 Tabla ingesta dietética de referencia (IDR)

    Figura 5. Tabla de ingesta dietética de referencia (IDR)

    A continuación, se muestra dos ejemplos para explicar el comportamiento de esta tabla. El resto de micronutrientes se comportan de igual manera:

    Ejemplo 1: Calcio en tabla ingesta dietética de referencia (IDR).

    La IDR para el calcio es de 1000 mg/día por ejemplo (12). Si el calcio aportado por el sistema es de 1059,8 mg/día, el “%desv.” será de +6% (positivo y en negro). “Positivo” porque se encuentra por encima de la IDR y “negro” porque su exceso se considera más saludable que perjudicial.

    Ejemplo 2: Hierro en tabla ingesta dietética de referencia (IDR).

    La IDR para el hierro es de 18 mg/día (12). Si el hierro aportado por el sistema es de 14,4 mg/día, el “%desv.” será de -20,1% (negativo y en rojo). “Negativo” porque se encuentra por debajo de la IDR y “rojo” porque su déficit puede ser más perjudicial que beneficioso.

    Por regla general, a la hora de elaborar una planificación dietética se intenta cubrir todas las IDR según género, edad y estado fisiológico. Esta situación de superávit es más deseada que una situación de carencia nutricional.

    Pero en algunos casos el exceso desmesurado de algunos micronutrientes puede acarrear situaciones patológicas para el individuo. En el caso de la hipervitaminosis A por ejemplo, su toxicidad puede producirse al administrar dosis únicas de retinol superiores a 3000 microg en adultos. Dosis masivas de vitamina C están relacionadas con síndrome diarreico por el efecto osmótico de la vitamina no absorbida en el intestino. Caso opuesto es el de la vitamina B12, de la cual se desconocen efectos tóxicos por ingesta excesiva (13).

    Respecto a las elevadas dosis de vitaminas y minerales, el sistema informático tiene en cuenta la ingesta máxima tolerable [Tolerable upper intake levels (UL)] de algunos micronutrientes. La UL se define como el nivel más alto de ingesta diaria de un nutriente que incluso de forma crónica y a largo plazo, no entraña ningún riesgo para la salud en un elevado porcentaje de una población (14). En este sentido, en el ANÁLISIS NUTRICIONAL aparecerá el texto “> UL” para un nutriente determinado cuando su cantidad supere los valores de ingesta máxima tolerable que se muestran en la siguiente tabla:

    Nutriente Valor (UL/día)
    Vitamina A 3000 microg. RE
    Vitamina D 100 microg
    Vitamina E 300 mg
    Vitamina B6 25 mg
    Niacina 900 mg
    Colina 3,5 g
    Vitamina C 2000 mg
    Calcio 2500 mg
    Fósforo 4000 mg
    Magnesio 500 mg (18)
    Selenio 400 microg
    Iodo 600 microg
    Zinc 25 mg
    Fibra* (15) 50 g

    Tabla 2. Valores de ingesta máxima tolerable (UL) para adultos (16). *Nótese que se incluye la fibra a pesar de no ser un micronutriente.

    1.1.3 Tabla objetivos nutricionales finales

    Figura 6. Tabla de objetivos nutricionales finales (ONF) para un paciente obeso.

    A continuación, se analiza alguno de los componentes de la tabla en base al ejemplo de la figura 6 (1). En la tabla 3 se muestran los valores de referencia que se mencionan en el siguiente análisis:

    • Carbohidratos totales (Carboh. T (g)): Los ONF para los carbohidratos se encuentran en un 50% del valor energético total (VET) de la dieta . Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar los carbohidratos aportados por la dieta en relación al 50% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 163,7 g de carbohidratos (654,8 kcal, de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 39,2% de carbohidratos. Este 39,2% de carbohidratos aportados representa una desviación (% desv.) del -21,5 % respecto del 50% de los ONF. Se representa en “negro” porque el déficit se interpreta menos perjudicial que el exceso y “negativo” porque el valor es inferior al 50% recomendado.
    • Proteínas totales (Prot. T (g)): Los ONF para las proteínas se encuentran en un 15 % del VET de la dieta. Para este caso en concreto, el 15% de 1668,7 kcal de la dieta supondría una cantidad de 250,3 kcal (62,8 g de proteínas).Estos serían los valores recomendados.  El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las proteínas aportadas por la dieta en relación al 15% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 84,4 g de proteínas (337,6 kcal o 20,2% de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta)  Aplicando una simple regla de 3 donde las 250,3 kcal representan el 100%, se calcula el porcentaje de desviación. El resultado es que las proteínas aportadas representan una desviación (% desv.) respecto de la recomendación de los ONF del +34,9 %. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta más perjudicial que el déficit y “positivo” porque el valor es superior a la recomendación, es decir, los 84,4 g de proteínas aportados por la dieta es mayor que los 62,8 g esperados según los ONF).
    • Grasas totales (Gras. T (g)): Los ONF para las grasas se encuentran en un 35 % del VET de la dieta. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las grasas aportadas por la dieta en relación al 35% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 65,2 g de grasas (586,8 kcal de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 35,2% de grasas. Este 35,2% de grasas aportadas representa una desviación (% desv.) del +0,5 % respecto del 35% de los ONF. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta menos beneficioso que su déficit y “positivo” porque el valor 35,2% es superior al 35% recomendado.
    • Ácidos grasos poliinsaturados (AGPI (g)): Los ONF para las grasas poliinsaturadas se encuentran en un 5 % del VET de la dieta. Para este caso un 5% de 1668,7 kcal de la dieta representa 83,4 kcal. El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las grasas poliinsaturadas aportadas por la dieta (17,3 g/155,7 kcal/9,3%) en relación al 5% mencionado(83,4 kcal). En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 17,3 g de AGPI (155,7 kcal de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 9,3 % de AGPI. Aplicando la recurrente regla de 3, donde el 5% representa el 100% se obtiene que el porcentaje de desviación (% desv.) es del +86,9 % respecto de la recomendación de los ONF. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta más perjudicial que el déficit y “positivo” porque el valor (9,3 %) es superior al 5% recomendado.
    • Fibra dietética (g): Los ONF para la fibra dietética se encuentra en 14 g/1000 kcal. Según esta recomendación para un plan dietético de 1668,7 kcal se recomiendan 23,4 g de fibra. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la fibra dietética aportada por la dieta (24,1 g) con respecto a los 14 g/1000 kcal recomendados (23,4 g). Entonces, los 24,1 g de fibra aportados frente a los 23,4 g de fibra recomendados, representa una desviación (% desv.) del +2,9%. Se representa en “negro” porque el exceso se interpreta menos perjudicial que el déficit  y “positivo” porque el valor (24,1 g) es superior al 23,4 g de fibra recomendado.
    • Relación AGPI/AGS: Los ONF para la relación AGPI/AGS debe ser >0.5. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 0.5 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 1.6 lo que se representa con un mensaje de «OK» por cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera inferior a 0.5 se representaría con un mensaje en rojo de «NO OK». 
    • Relación (AGPI+AGMI)/AGS: Los ONF para la relación (AGPI+AGMI)/AGS debe ser > 2. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 2 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 4.5 lo que se representa con un mensaje de «OK» por cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera inferior a 2, se representaría con un mensaje en rojo de «NO OK».
    • Relación calcio/fósforo: Los ONF para la relación Ca/P debe ser igual a 1,3/1. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 1,3 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 0,6 lo que se representa con un mensaje de «NO OK» por no cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera igual o superior a 1,3, se representaría con un mensaje en negro de «OK».

    A continuación, se muestra en la siguiente tabla todos los valores de referencia relativos a los ONF:

    Nutrientes Valor de referencia ONF
    Carbohidratos totales 50% del VET*
    Proteínas totales 15% del VET
    Grasas totales 35% del VET
    AGPI 5% del VET
    AGMI 20% del VET
    Fibra 14 g/1000 kcal
    AGPI/AGS >0.5
    (AGPI+AGMI)/AGS >2
    Ca/P 1,3/1
    Vitamina E/AGPI >0.4
    Vitamina B6/proteína >0.02

    Tabla 3. Valores de referencia según objetivos nutricionales finales.* 45% en dietas hipocalóricas (Consenso SEEDO 2011).

     

     

    1.2. Entorno gráfico

    Consta de cinco gráficas:

    • 1.2.1 Macronutrientes
    • 1.2.2 Tipos de carbohidratos
    • 1.2.3 Perfil lipídico
    • 1.2.4 Tipo de proteínas
    • 1.2.5 Otros datos (kg/peso corporal*día)

    1.2.1 Macronutrientes.

    Se corresponde con la gráfica: MACRONUTRIENTES (%).

    Los valores de referencia que toma el autómata son los porcentajes de macronutrientes solicitados en la anamnesis/entrevista.

    Se ha de tener en cuenta que no siempre se va a poder ajustar al 100% del objetivo solicitado, básicamente porque hay muchas más variables que el sistema tiene que tener en cuenta. Un caso en particular puede ser aquel donde se desea una dieta cetogénica y eliminamos la gran mayoría de alimentos ricos en carbohidratos en “aversiones” de la anamnesis, y posteriormente se pide que dé un plan dietético equilibrado (50/35/15%). Es evidente que el sistema se encuentra ante una incompatibilidad y no podrá aportar un 50% de carbohidratos. El sistema lanzará una planificación dietética lo más aproximada a lo solicitado.

    1.2.2 Tipo de carbohidratos (CH).

    Se corresponde con la gráfica: CARBOHIDRATOS (%).

    Se analizan tres tipos de CH:

    • Polisacáridos: CH más complejos como el almidón de vegetales o glucógeno en las carnes.
    • Azúcares intrínsecos + añadidos: son los azúcares propios de los alimentos, como verduras, frutas, lácteos, etcétera, además de los añadidos en alimentos tipo bollería, pastelería, galletería, etcétera.

    En función del valor energético seleccionado, el sistema no sobrepasa valores de un 6% de azúcares añadidos (1)

    1.2.3 Perfil lipídico

    Se corresponde con la gráfica: ÁCIDOS GRASOS (%).

    Se analizan los ácidos grasos saturados (AGS), ácidos grasos monosaturados (AGMI) y ácidos grasos poliinsaturados (AGPI).

    El valor relativo de estos es dado por reglas internas del sistema e intenta que sus valores sean los siguientes (1):

    • AGS < 7-8 % del valor energético total diario (VET).
    • AGMI en torno a 20 % del VET.
    • AGPI en torno al 5% del VET.

    1.2.4 Tipos de proteínas

    Esta gráfica diferencia entre proteínas animales y vegetales. El sistema no posee ninguna regla interna para aportar unos valores concretos. Simplemente posee un carácter informativo.

    1.2.5 Otros datos (kg/peso corporal*día)

    Esta gráfica posee un carácter informativo y sus resultados giran en torno a la selección del valor energético, al peso (corregido en su caso) del paciente y distribución de macronutrientes  que el dietista-nutricionista haya seleccionado en la anamnesis.

    Se informa de tres valores obtenidos en el plan dietético:

    • Kilocalorías aportadas por unidad de peso y día, especialmente importante para deportistas.
    • Cantidad de CH por unidad de peso corporal y día (ídem deportistas)
    • Cantidad de proteínas por unidad de peso corporal y día.

    * Las elevadas dosis de ciertos nutrientes pueden resultar perjudiciales para la salud del paciente (17). Es por ello que cuando se habla de exceso tanto desde el punto de vista energético como nutricional, se habla de valores que ligeramente sobrepasan las recomendaciones.

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    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista