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  • HIPERTENSIÓN ESENCIAL SAL-SENSIBLE: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN, TIPOS Y GENERALIDADES

    La hipertensión arterial (HTA) definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se establece cuando la cuando la presión sistólica (alta) es mayor de 140 mm Hg o si la presión diastólica (baja) es superior a 90 mm Hg (1). Su elevación persistente constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de lesiones cardiovasculares de consecuencias potencialmente mortales (2).

    La HTA es junto con el tabaquismo y la hipercolesterolemia un factor de riesgo importante en la cardiopatía isquémica y el principal factor de riesgo en los accidentes vasculares cerebrales (AVC) (1).

    Antes de de diagnosticar una HTA se ha de que pensar en la posibilidad de lo que se denomina «síndrome de bata blanca», donde la presión arterial se halla elevada en presencia de personal médico, pero sin embargo, es repetidamente normal cuando se determina en el medio habitual del paciente (automedida o con monitorización ambulatoria continua de la presión arterial durante 24 h) (2).

    La mayoría de las veces no se encuentra una causa orgánica del ascenso de la presión arterial (hipertensión arterial esencial) aunque, en último término, podrían intervenir factores genéticos (herencia poligénica); aunque suelen estar implicados otros factores en la evolución de la hipertensión: la obesidad, la hipercolesterolemia, la diabetes, el tabaquismo, el consumo de ciertos medicamentos (como los anticonceptivos), el embarazo, el estrés, las alteraciones dietéticas, entre las que se incluyen, el agua blanda, el calcio, el alto consumo de cadmio, la relación potasio/sodio y, especialmente, el consumo de sal (1).

    La hipertensión arterial secundaria se define como aquella hipertensión derivada de  otras patologías, ya sean renales (insuficiencia renal crónica, pielonefritis), endocrinas (hiperaldosteronismo, síndrome de Cushing), o vasculares arteriosclerosis) (1).

    El tratamiento dietético de la hipertensión arterial con dieta hiposódica no siempre es suficiente para conseguir unas cifras de presión adecuadas. En tal caso, deben utilizarse fármacos hipotensores prescritos por el médico, aunque en la mayoría de casos el tratamiento dietético puede ser efectivo por sí mismo (1).

    Por último, el paciente de saber que el sodio que se ingiere en la alimentación proviene del cloruro sódico (NaCl) o sal de mesa que se añade a las comidas y del sodio de constitución que contienen los propios alimentos. Si el paciente desea saber cuánto sodio ingiere en función de  

    Si se tiene en cuenta que los Objetivos Nutricionales Finales (3) para población española son 2000 mg de sodio diarios (unos 5 g de de NaCl o sal de mesa) el paciente podrá estimar el exceso de sodio o sal que está ingiriendo sabiendo la siguiente conversión:

    • Para el cálculo del sodio (Na) diario:

    mg Na diarios=mg NaCl diarios (sal de mesa) x 0,4

    (1 g=1000 mg)

    También puede resultar útil saber que:

    • mg NaCl (sal de mesa) = 2,54 x mg Na

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reducción de la presión arterial a valores por debajo de 140 mmHg la presión sistólica y de 90 mmHg la presión diastólica.
    • Cambio del estilo de vida del paciente. En el aspecto de la actividad física hay que aconsejar a las personas que realicen actividad física aeróbica al menos 30 min/día casi todos los días, porque reduce la Presión arterial sistólica (PAS). Reducción de PAS de 4-9 mmHg, aproximadamente (4).
    • Incorporación de nuevos hábitos alimentarios.
    • Aporte suficiente de energía independientemente de la restricción de sodio en la dieta.
    • Reducción de peso (sobrepeso u obesidad) en caso de ser necesario.
    • Reducir los aportes diarios de sodio a menos de 2000 mg (3).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    Actualmente se usa el patrón dietético DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) caracterizada por ser un plan rico en frutas, hortalizas, verduras, lácteos con poca grasa, y frutos secos; pobre en sodio, grasas totales y grasas saturadas; y con las calorías apropiadas para el control de peso. Puede llevar reducciones de la PAS de aproximadamente 8-14 mmHg (4).

    ALIMENTOS DESACONSEJADOS (1):

    — Sal de cocina, de mesa, marina, yodada tipo Maldon.

    — Carnes saladas, ahumadas y curadas.

    — Pescados ahumados y secados. Crustáceos. Moluscos. Caviar.

    — Charcutería.

    — Quesos en general.

    — Pan y biscotes con sal.

    — Aceitunas.

    — Sopa de sobre. Purés instantáneos. Cubitos. Patatas chips.

    — Zumos de hortalizas envasados.

    — Frutos oleaginosos salados (de aperitivo)

    — Pastelería industrial.

    — Mantequilla salada. Margarina con sal (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Aguas con gas. Bebidas gaseosas en general.

    — Condimentos salados (mostaza, etc.).

    — Conservas en general tipo encurtidos (pepinillos, cebolletas, etc.)

    ALIMENTOS PERMITIDOS (1):

    — Carnes. Aves.

    — Vísceras: lengua, riñones, hígado, tripas, etc.

    — Pescados frescos de agua dulce o de mar.

    — Huevos.

    — Leche. Yogures. Petit suisse. Cuajada. Requesón.

    — Queso sin sal.

    — Pan y biscotes sin sal.

    — Harina, sémolas, pastas alimenticias y cereales.

    — Patatas. Legumbres.

    — Verduras y hortalizas.

    — Fruta natural. Fruta en compota. Zumos naturales.

    — Frutos secos. Frutos oleaginosos.

    — Mantequilla. Margarina. Nata. Crema de leche. Aceites vegetales. Mayonesa sin sal (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Azúcar. Pastelería casera. Helados caseros (reducir su ingesta en caso de tener que reducir peso).

    — Chocolate. Cacao.

    — Condimentos permitidos (ver recomendaciones generales).

    — Bebidas alcohólicas (salvo contraindicaciones).

    — Agua natural. Aguas minerales de baja mineralización.

    Este listado es generado en base al contenido nutricional de los alimentos. Se quiere decir con esto que ciertos nutrientes se encuentran directamente implicados en la mejoría de la hipertensión del paciente. Estos nutrientes son:

    – Sodio: su restricción es beneficiosa aunque algunos pacientes no pueden responder ante la bajada de sodio en la dieta

    – Potasio: una alimentación rica en este mineral favorece la excreción urinaria de sodio por lo que ayuda en la bajada de presión arterial.

    – Calcio: No existe consenso científico con este mineral pero algunos autores apuntan a que existe una relación inversamente proporcional entre calcio y presión arterial por lo que su consumo puede ayudar al paciente hipertenso.

    – Ácidos graso omega 3: recomendables en la dieta del paciente hipertenso por su ayuda en la generación de algunas  prostaglandinas.

    – Cafeína: alrededor de 2-3 tazas de café al día en personas no habituadas puede subir la presión arterial.

    Con el fin de que el paciente pueda consultar que alimentos son ricos en los nutrientes anteriormente citados se aconseja visita la Base de datos española de composición de alimentos (BEDCA) en la siguiente dirección (6): http://www.bedca.net/bdpub/

    Además del listado de alimentos desaconsejados y aconsejados se expone a continuación una serie de consejos a seguir por el paciente hipertenso (5):

    -Evitar el tabaco. Este puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

    -Evitar el alcohol. El consumo moderado de alcohol (un vaso de vino al día en las comidas) puede ser beneficioso, pero si es excesivo puede provocar el aumento de la presión arterial y de otras alteraciones que son perjudiciales para el corazón y otros órganos.

    -Controlar el peso. El sobrepeso es causa de hipertensión. Disminuirlo reduce la presión arterial y el riesgo cardiovascular y de diabetes.

    -Realizar ejercicio físico. La realización de ejercicio físico regular consigue disminuir los niveles de presión arterial como se ha mencionado anteriormente. Además, permite aumentar la masa muscular y la capacidad de esfuerzo, ayuda a controlar el peso y por lo tanto disminuir el riesgo cardiovascular.

    -Seguir una dieta cardiosaludable tipo DASH. En ella, usar aceite de oliva como grasa principal e incrementar la ingesta de aves y pescado en detrimento de las carnes rojas.

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dietas controladas en sodio. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 284-289.
    1. Laso FJ. Patología de la presión arterial. Introducción a la medicina clínica. Fsiopatología y semiología. 2010. Barcelona: Ed.  Elsevier Masson; 2010.  p. 251-256.
    2. Carbajal A. Ingestas recomendadas, objetivos nutricionales y guías alimentarias. Manual de nutrición y dietética. Universidad Complutense de Madrid; Madrid. 2013. p. 18-33.
    3. Kathleen L, Escott-Stump S,  Raymon JL. Tratamiento nutricional médico en las enfermedades cardiovasculares. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 742 – 777.
    1. Hipertensión: tensión arterial alta [Internet]. [citado 7 de marzo de 2017]. Disponible en: http://www.fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html
    2. Base de Datos BEDCA [Internet]. [cited 2017 Nov 29]. Available from: http://www.bedca.net/bdpub/

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • DISPEPSIA  FUNCIONAL (NO ULCEROSA) O INDIGESTIÓN: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    El término dispepsia (indigestión) hace referencia a molestias o dolores inespecíficos  (molestias abdominales inespecíficas, distensión, sensación rápida de saciedad, náuseas y eructos) en la región superior del abdomen en esófago, estómago o duodeno de carácter persistente o recurrente y sin trastornos asociados.

    Por su amplia variedad de presentaciones y síntomas, la dispepsia se solapa en ocasiones con otros problemas como el síndrome del intestino irritable, la ansiedad y la depresión. La dieta, el estrés y otros factores relacionados con el estilo de vida contribuyen a los síntomas.

    La dispepsia funcional no está relacionada con alteraciones orgánicas (gastritis, esofagitis por reflujo), infecciosas (infección por Helicobacter pylori), metabólicas (hipotiroidismo, acidosis) o inducidas por fármacos o por alcohol. Tiene su origen en una percepción anómala del paciente o en una alteración de la función del tracto digestivo superior.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • ­Investigar la etiología de los síntomas con el fin de descartar patologías subyacentes.
    • Mejorar el proceso digestivo del paciente.
    • Aportar pautas dietéticas con el fin de evitar recidivas.
    • Cambios en el estilo de vida.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    • No realizar comidas copiosas ricas en grasas. Intentar no mezclar alimentos ricos en grasas con alimentos proteicos.
    • Evitar ingerir alimentos entre 3 y 4 h antes de acostarse.
    • Evitar el tabaco.
    • No ingerir bebidas alcohólicas.
    • Eliminar de la dieta alimentos y bebidas que contengan cafeína.
    • Evitar actividades físicas vigorosas en situaciones pospandriales.
    • Intentar mantener una postura erguida después de las comidas. Sobre todo, no acostarse.
    • Evitar prendas ajustadas, especialmente después de las comidas.
    • Consumir una dieta equilibrada, sana y nutricionalmente completa con una cantidad adecuada de fibra.
    • Evitar alimentos ácidos como cítricos y muy especiados cuando exista inflamación.
    • Evitar también: chocolate, cebolla, menta, especias y bebidas carbonatadas.
    • Se aconseja la pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Kathleen L, Escott-Stump S. Atención nutricional en enfermedades de la cavidad bucal, el esófago y el estómago. Nutrición y dietoterapia de Krause. México: Ed. McGraw-Hill; 1998. p. 613-619.
    2. Kathleen L, Escott-Stump S,  Raymon JL. Tratamiento nutricional médico en los trastornos del esófago, estómago y duodeno. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 592-598.
    3. Requejo AN,  Ortega RM. Nutrición y enfermedades del aparato digestivo. Nutriguía. Madrid: Complutense ed. 2009; p. 92 – 101.
    4. Domingo, JJ. Dispepsia funcional. Descripción y tratamiento. Farmacia Profesional. 2002;16: p. 58–64.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    La ERC se define como la disminución de la función renal donde el filtrado glomerular (FG) < 60 ml/min/1,73 m2 y se presenta daño renal de forma persistente durante al menos 3 meses, diagnosticado este daño por método directo (biopsia renal) o indirecto (marcadores como la albuminuria o proteinuria, alteraciones en el sedimento urinario o alteraciones en pruebas de imagen).

    Para el cálculo del  FG del paciente, se puede visitar la web de la Sociedad Española de Nefrología (SEN):

    http://www.senefro.org/modules.php?name=calcfg

    Para el cálculo del FG por las fórmulas de la SEN se debe tener el valor de creatinina en sangre (análisis clínico). También es importante la determinación del cociente albumina/creatinina en muestra simple de orina. Ambas determinaciones son imprescindibles y complementarias para estudiar la enfermedad renal y el riesgo de progresión.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Cubrir las necesidades energéticas y nutritivas del paciente de forma individualizada con el fin de mantener un óptimo estado nutricional.
    • Reducir la progresión del daño renal.
    • Mantener la función renal.
    • Tratamiento de las complicaciones y evitar la insuficiencia renal en un largo plazo.
    • Proporcionar un plan nutricional individualizado y de fácil comprensión.
    • Estimular la práctica de actividad física.
    • Controlar la hipertensión arterial, prevenir o corregir la acidosis metabólica y mantener la masa muscular.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    El tratamiento culinario de los alimentos juega un papel muy importante en lo que concierne a la progresión de la ERC. A continuación, se muestra los tratamientos culinarios aconsejados, permitidos y ocasionales:

    • Aconsejados: Doble cocción en agua (a) (hervido, escalfado), cocción al vapor, previo remojo (b), plancha, brasa, parrilla, papillote.
    • Permitidos: Frituras, rebozados, rehogados, estofados, guisos, asados, empanados, vapor, olla a presión, vapor.
    • Ocasionales: Salmueras, salazones, ahumados, productos desecados, enlatados y conservas de bote.

    Además se aconseja:

    • Utilizar aceites vegetales (excepto coco y palma) para frituras y aliños, en especial el aceite de oliva.
    • Limitar la cantidad de sal evitando añadirla en platos además de usar alimentos que no la contengan.
    • Utilizar con moderación combinaciones de especias (cúrcuma, curry, tomillo, ajo en polvo, perejil, etc.) para sustituir a la sal.
    • La doble cocción cosiste en cambiar el agua a mitad de la misma ya que por lixiviación se elimina de los alimentos cocidos parte del potasio. Desechar esta agua y reponer por una nueva.
    • Remojo superior a 12 h. Con el fin de reducir el contenido en potasio, cambiar el agua el mayor número de veces posible.

     

    Entre los nutrientes que se debe controlar/reducir en la dieta tenemos el fósforo, potasio, proteínas y sodio.

    Fósforo.

    Uno de los eventos más precoces que se dan en los primeros estadios de la ERC es la incapacidad para excretar fósforo. Los niveles altos de fósforo en sujetos con ERC se manifiestan con calcificación tisular e hiperparatiroidismo.

    Por tanto, en la dieta del paciente con ERC debe restringirse el fósforo, especialmente el inorgánico que se absorbe en un 90% y es considerado fuente oculta de fósforo. El fósforo inorgánico se encuentra presente en conservas, precocinados, formando parte de aditivos alimentarios, etc. El orgánico, presente en las proteínas, se absorbe en un 40-60%.

    Se aporta al paciente una lista de alimentos ricos en fósforo y otra de aditivos de fósforo (se debe tener en cuenta que los aditivos ricos en fosfatos también pueden aumentar la ingesta de sodio).

    En la actualidad las empresas productoras de alimentos no tienen la obligación de incluir en el etiquetado la cantidad de fósforo.

    Una manera de asegurar el aporte proteico correcto con el menor aporte de fósforo posible, es tener en cuenta la relación fósforo (mg)/proteínas (g), que no debe ser superior a 15-17 mg/g. Cuanto menor sea el contenido en alimentos procesados de la dieta y más natural sea esta, más fácil será cumplir esta relación fósforo/proteínas.

    La relación fósforo/proteínas es especialmente importante en pacientes en diálisis, ya que estos pacientes tienen requerimientos proteicos más elevados, por lo que resulta más complicado restringir el fósforo. El uso de captores de fósforo, incluso cuando las concentraciones de fósforo son normales, desciende la mortalidad de pacientes en hemodiálisis.

     

    Lista de aditivos  A EVITAR que contienen fósforo:

    E322
    E338, E339, E340, E341, E343 

    E442
    E450, E451, E452

    E541
    E626 al E635

    E1410, E1411, E1412, E1414, E1442

     

    Lista de alimentos A EVITAR O CONSUMIR CON MODERACIÓN y que contienen fósforo:

    • Cereales y derivados: Avena, harina de trigo, pan integral, arroz blanco e integral, pasta.
    • Verduras y hortalizas: Guisantes, alcachofa, champiñón, col, brotes de soja, perejil.
    • Legumbres: Soja en grano, lentejas, judías, habas, garbanzos.
      Frutas: Uva pasa, ciruela seca, higos secos, dátil seco, coco.
      Frutos secos: Pistacho, almendra, cacahuete, nueces, piñones, almendra, avellanas, castañas.
    • Lácteos y derivados: Todos los quesos, leche en polvo.
    • Carnes, caza y embutidos.
    • Hígado, pavo, pato, caballo, buey, lomo embuchado, gallina, conejo, liebre, sesos de ternera.
    • Pescados, mariscos y crustáceos : Bacalao seco, gambas, truchas langostinos, lenguado, salmón, sardinas, mejillón, almejas, atún arenque, besugo, gallo.
    • Huevos: Huevo entero, yema.

     

    Potasio.

    Se debe controlar la ingesta de potasio sobre todo en aquellos pacientes con tendencia a hiperpotasemia.

    Se debe evitar el ayuno prolongado, ya que la mayor salida de potasio de la célula se produce en el ayuno.

    Se aconseja poner en remojo las verduras y legumbres, cocer con mucha agua y a cocer dos veces (cambiando el agua (método de doble cocción)) las verduras, legumbres y patatas.

    Recomendaciones para limitar la ingesta de potasio
    Las frutas que se vayan a consumir crudas, deben pelarse ya que el potasio se encuentra principalmente en la piel
    Las verduras congeladas tienen menos potasio que las frescas, ya que en el proceso de escaldado al que son sometidas antes de la congelación, se pierde potasio.

    Las verduras y patatas hay que pelarlas y cortarlas en trozos pequeños, siempre que sea posible, antes de cocerlas. Se deben sumergir en agua al menos 3 horas y después cocerlas con abundante agua (eliminando el agua de remojo).

    No consumir nunca el agua de remojo ni la de cocción de frutas y verduras. Tampoco se debe consumir el almíbar de las frutas
    Las legumbres deberían cocerse dos veces cambiando el agua.
    Evitar cocinar al vapor o al microondas.

     

    Alimentos ricos en POTASIO de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: Algas (nori), desecadas, Acelgas y espinacas (frescas, congeladas), legumbres, canónigos, patata, champiñones/níscalos/borraja, coles de Bruselas/coliflor (frescas y congeladas), ternera/cerdo/cabrito, pescados (halibut, chanquete, bonito, merluza, japuta, palometa, jurel, congrio, salmonete, dorada), langosta, puré de patata con leche, melón/uva negra/papaya/pomelo, cordero, col rizada/coles/repollo/brécol/judías verdes (frescas y congeladas), zumo de melocotón, emperador/pez espada, pechuga pollo, anchoa/boquerón frescos, zumo de tomate, higos/brevas/chirimoya/melocotón/plátano, zumo de zanahoria, hígado de ternera, tomate, cerezas, picotas.

     

    Proteínas

    Según grado de la enfermedad reducir el aporte de proteínas y sustituir por aporte de alimentos ricos en carbohidratos complejos (arroz, pasta, sémola, etc.).

    De los alimentos proteicos a consumir se aconseja los de alto valor biológico (pescados, huevos, carnes magras, arroz con legumbres…).

    Alimentos ricos en PROTEÍNAS de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: Langosta, bacalao salado remojado/atún, bonito fresco, codorniz, cigalas/centollo, halibut/fletán, conejo/liebre/pato/perdiz, chuleta de ternera, pavo/pechuga de pollo/paletilla de cerdo/ternera magra, lacón/lomo de cerdo, cangrejos/nécoras y similares, cordero (pierna, paletilla), gallina y pollo, solomillo de buey, cabrito, bacalao/congrio/merluza, reo/salmón/anchoa/boquerón/sardinas/anguila/japuta/lubina/palometa, hígado de ternera y cerdo, lomo embuchado, chanquete/jurel/bacaladilla/arenque, morcilla, jamón serrano, lentejas, queso parmesano, requesón, garbanzos/alubias, salchichas, chorizo, pasta, frutos secos mezcla.

     

    Sal y sodio.

    Reducir el aporte de sodio limitando la sal añadida y controlando la ingesta de alimentos que ya contienen sal en su composición. Una opción es usar las fórmulas A y B más abajo citadas como sustitutivos de potenciador del sabor en alimentos.

    Se debe enseñar a los pacientes a cocinar sin sal, sustituyéndola por las especias más adecuadas a cada plato.

    Se debe insistir en que se eviten los alimentos procesados (embutidos, conservas, salazones, precocinados, etc.) o en su defecto que se utilicen los que se comercializan bajos en sal.

    En el caso de los pacientes en hemodiálisis, en los que la ingesta de líquidos se debe limitar mucho, es prioritario que la ingesta de sodio sea adecuada, no sólo para controlar la aparición de sed, sino para prevenir la aparición de episodios de edema pulmonar e insuficiencia cardíaca.

    Alimentos ricos en sodio de mayor a menor cantidad teniendo en cuenta la ración comestible: sal de mesa/yodada, langosta, algas kombu desecadas, carne picada, bonito/caballa/atún en escabeche, lomo embuchado/jamón serrano/jamón cocido, lentejas en conserva, centollo/cangrejo/nécoras y similares, calamares/pulpo y similares, rollitos de primavera congelados, ganchitos, calamares, quesos roquefort y gorgonzola, chorizo/salchichón, zumo de tomate, sobrasada, bollería (suizo, cruasán), sepia, pan blanco de trigo, salchichas, puré de patata reconstituido con leche o agua, requesón, salmón ahumado.

    FÓRMULA A: Pimienta blanca 100g, nuez moscada 15 g, clavillo 15 g, canela 15 g, jengibre 15 g, cilandro 15 g, tomillo 15 g, laurel 15 g y albahaca 15 g.

    FÓRMULA B: Pimentón 50 g, pimienta blanca 10 g, nuez moscada 5g, pimienta negra 5 g, clavillo 2 g, tomillo 5 g, laurel 5 g, cilandro 5 g, canela molida 5 g, hierbabuena 5 g.

     

    Raciones diarias de grupos de alimentos para el paciente con ERC.

    • Patata y cereales: 2 raciones/día

    A elegir entre: arroz 70 g (1 vaso 100 ml enrasado), pasta (70-80 g, macarrones plumas nº 4 2 vasos pequeños 100 ml), pan blanco (preferiblemente sin sal en caso de HTA), 60 g (1/4 barra 250 g), galletas tipo María (24 g, 4 unidades), patatas (150-200 g, 1 unidad mediana) Tener en remojo al menos 3 horas y practicar doble cocción.

    • Legumbres: 1 ración/semana

    (remojo de más de 12 horas y doble cocción) Lentejas secas 70 g, 1 vaso pequeño de 100 ml enrasado, Garbanzos, guisantes, alubias (70 g, 1 vaso pequeño de 100 ml enrasado).

    • Verduras frescas: 2 raciones/día

    Consumir una ración cruda y otra cocida. 100-150 g aproximadamente. Muy variable en función de la verdura a seleccionar.

    • Frutas: 2 raciones/día

    Consumir una ración cruda y otra cocida. 150 -200 g (1 unidad mediana). Se aconseja mirar el apartado “Nutrientes a controlar y como conseguirlo” y seleccionar aquellas frutas con menor contenido en potasio.

    • Pescados, carnes y huevos: 1 ración/día en tratamiento conservador, 2 raciones/día en hemodiálisis y 2 raciones/día en diálisis peritoneal (posibilidad de consumir alguna ración más).

    150 – 200 g. (filete mediano o dos pequeños).

    Evitar el consumo de carnes muy grasas, embutidos grasos, vísceras,

    patés, pescados ahumados, pescados de agua dulce, salazones, pescados

    enlatados, concentrados de carne o de pescado, mariscos,caracoles.

    • Lácteos y derivados: 1 ración/día de leche. 2 -3 raciones/semana de:

    Arroz con leche, 170 g,1 unidad, flan 125 g, 1 unidad, natillas 135 g, 1 unidad, yogur natural y de sabores, 125 g (1 unidad) queso fresco tipo Burgos 75 g, 1 unidad.

    • Azúcares y dulces: 3 raciones/día de:

    Azúcar blanco, 8 g (1 sobre), mermeladas, 25 g (2 cucharadas de postre), miel 20 g (1 cucharada de postre), jaleas, 13 g (1 cucharada de postre), confituras tipo membrillo, 30 g (ración pequeña)…

    Muy ocasionalmente: turrón, refrescos azucarados, bollería industrial, pastelería, chocolates, azúcar moreno…

    • Aceites y grasas: 5 raciones/día

    Preferentemente aceite de oliva, 10 g (1 cucharada sopera rasa).

    Ocasionalmente: salsas caseras (mayonesa o alioli), mantequilla y

    Margarina.

    Muy ocasionalmente: salsas comerciales, manteca y tocino de cerdo, frutos secos.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    • Cigarrán S, Latorre J, Marques I. Nutrición y alimentación en la enfermedad renal crónica. In Salas-Salvadó J, Bonada A, Trallero R, Saló M, Burgos R. Nutrición y dietética clínica. Barcelona: Elsevier/Masson; 2014. p. 249-267.
    • pdf [Internet]. [cited 2017 May 7]. Available from: https://www.kelloggs.es/content/dam/newton/media/manual_de_nutricion_new/Manual_Nutricion_Kelloggs_Capitulo_19.pdf
    • Mataix J. Tabla de composición de alimentos. 4ª ed. Granada: Editorial José Mataix Verdú; 2003.
    • Moreiras M, Carbajal A, Cabrera L, Cuadrado C. Medidas caseras y raciones habituales de consumo. Tabla de composición de alimentos. Madrid: Pirámide; p. 255 – 264.
    • Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Nutrición aplicada y dietoterapia. En: Tratamiento dietético en la insuficiencia renal crónica. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 357-372.
    • Sociedad Española de Nefrología [Internet]. [cited 2017 Sep 29]. Available from: http://www.senefro.org/modules.php?name=calcfg
    • UD3. Dietas con control de proteínas y/o aminoácidos. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Dietoterapia. Burgos. Universidad Isabel I; 2017.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ESTEATOSIS HEPÁTICA NO ALCOHÓLICA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    La esteatosis hepática no alcohólica o enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) es la acumulación excesiva de grasa en el hígado. Es consecuencia de múltiples factores de riesgo como sobrepeso, obesidad central, dislipidemia, resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2; todos ellos asociados conceptualmente con el síndrome metabólico (1). Actualmente la pérdida de peso y la actividad física constituyen la primera línea de tratamiento para la EHGNA (2).

    La esteatosis hepática engloba varias enfermedades hepáticas. La más común es la enfermedad de hígado graso no alcohólica afectando a un tercio de la población occidental (3).

    Aunque parezca sencillo, el mantenimiento a largo plazo de esta modificación del estilo de vida, representa un verdadero reto para pacientes con EGHNA. Los cambios nutricionales y la actividad física deben ser realizados gradual y controladamente, para poder lograr una pérdida de peso saludable y duradera (4).

    Identificar esta enfermedad y tratarla es de crucial importancia puesto que la presencia de grasa hepática, puede progresar negativamente con inflamación, fibrosis, cirrosis y sus complicaciones, así como predisponer al desarrollo de hepatocarcinoma (5).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reducir la grasa en forma de triglicéridos de los hepatocitos (células hepáticas).
    • Aplicación de dieta terapéutica.
    • Modificación del estilo de vida con aumento de la actividad física.
    • Reducir peso corporal en caso de pacientes con exceso de peso.
    • Mejora de la insulino-resistencia debido a que actúa como principal mecanismo en la patogenia (6) (7).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y FÍSICAS

    • Reducir ligeramente (no eliminar) el consumo de carbohidratos de la dieta (pastas, arroces, patata, cuscús,pan y otros cereales). Cuando se ingieran elegir las integrales
    • Eliminar de la dieta zumos de fruta industriales, bebidas refrescantes con azúcar, galletería, bollería, pastelería, dulces, azúcar de mesa, cereales de desayuno azucarados y sustituir por avena, muesli, pan integral, etc.
    • Aumentar el consumo de frutas y verduras.
    • Aumentar la proporción de consumo de alimentos integrales/alimentos refinados.
    • Aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3 como pescados azules y frutos secos, en especial las nueces. Tener en cuenta la cantidad de estos pues son alimentos de elevada densidad energética por lo que en función de las cantidades ingeridas podría darse una ralentización en la bajada de peso.
    • Llevar a cabo una dieta equilibrada lo que implica una gran variedad de alimentos. Debe ser un dietista-nutricionista quien prescriba dicha planificación dietética.
    • Considerando la ausencia de contraindicaciones y la relación coste/beneficio se recomienda la bajada de peso controlada y gradual bajo supervisión de un dietista-nutricionista. Bajadas bruscas y elevadas de peso pueden a acentuar la inflamación y fibrosis hepática (8).
    • Reducir el consumo de grasas saturadas (9) como quesos curados, lácteos y derivados lácteos enteros, carnes grasas, bollería pastelería, dulces, etc.
    • Eliminar de la dieta el consumo de alcohol.
    • El ejercicio debe ser de carácter aeróbico (caminar rápido, trotar suavemente, bicicleta llaneando, patinar, bailar, elíptica, etc.). Se recomienda una frecuencia de 3 a 5 veces por semana con una duración de unos 30 minutos (10). En el caso de pérdida de peso se recomienda incrementar a al menos 60 minutos y en condiciones de ayuno posabsortivo (una vez realizado el proceso de digestión en el estómago).

     

    ENLACES DE INTERÉS

    1. elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-pdf-S0716864015001
    2. http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2012/06/14/210277.php

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Castro L. Silva G. Hígado graso no alcohólico. Med. Clin. Condes. 2015; 26(5): p. 600-612.
    2. Africa J, Newton K, Schwimmer J. Lifestyle interventions including nutrition, exercise, and supplements for nonalcoholic fatty liver disease in children. Dig Dis Sci. 2016; 61(5): p. 1375-1386.
    3. Hernandez M, Valenzuela R, Videla L. Relevant aspects of nutritional and dietary interventions in non-alcoholic fatty liver disease. Int JMol Sci. 2015; 16(10): p. 25168-25198.
    4. Rusu E, Enache G, Jinga M, Dragut R, Nan R, Popescu H, y col. Medical nutrition therapy in non-alcoholic fatty liver disease- a review of literature. J Med Life. 2015; 8(3): p. 258-262.
    5. Bugianesi E, Leone A, Vanni E, et al. Expanding the natural history of nonalcoholic steatohepatitis: from cryptogenic cirrhosis to hepatocellular cancer. Gastroenterilogy. 2002; 123: p.134-40.
    6. Wang RT, Koretz RL, Yee HF. Is weight reduction an effective therapy for nonalcoholic fatty liver? A systematic review. Am J Med 2003; 115: p. 554-9.
    7. Moschen AR, Tilg H. Nutrition in pathophysiology and treatment of nonalcoholic fatty liver disease. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2008; 11: p. 620-5.
    8. Andersen T, Gluud C, Franzmann MB, Christoffersen P. Hepatic effects of dietary weight loss in morbidly obese subjects. J Hepatol. 1991; 12: p. 224-9.
    9. Hickman IJ, Jonsson JR, Prins JB, et al. Modest weight loss and physical activity in overweight patients with chronic liver disease results in sustained improvements in alanine aminotransferase, fasting insulin, and quality of life. 2004; 53: p.413-9.
    10. Thomas C, Day CP, Trenell MI. Lifestyle interventions for the treatment of non-alcoholic fatty liver disease in adults: a systematic review. J Hepatol. 2012; 56: p. 255-66.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ANÁLISIS NUTRICIONAL: MEJORANDO SU COMPRENSIÓN.

    INTRODUCCIÓN

    El análisis nutricional (AN) de la planificación dietética es una herramienta que se utiliza para el cálculo y comparación de valores energéticos y nutricionales en relación a unas recomendaciones o referencias. Dicho cálculo, puede representarse tanto semanal (Figura 1) como diario, clicando en “Día 1”, “Día 2”, etc. (Figura 2).

    Figura 1. Clicando en “Info semanal” se muestra un análisis nutricional medio de la semana

    Figura 2. Clicando en un día (día 2 por ejemplo) se muestra el análisis nutricional de ese día.

    De igual forma, la información aportada por el AN es utilizada por el dietista-nutricionista (DN) para poder customizar el plan dietético (PD).

    El AN (semanal y diario) consta de dos entornos: uno analítico (TABLAS) y otro gráfico (GRÁFICAS).

     1. ANÁLISIS NUTRICIONAL

    1.1 Entorno analítico (Tablas)

    En estas tablas, los valores obtenidos  del plan dietético (columna APORTE) se encuentran comparados con otros “valores de referencia” en función de los objetivos nutricionales, estado patológico y fisiológico, género y edad del paciente. De esta forma se obtiene el porcentaje de desviación (columna % desv.), es decir, la desviación del valor obtenido (%) respecto al valor de referencia.

    Llegado este punto es conveniente explicar el por qué de los “colores” y “signos” en la columna «% desv.» en cuanto a la energía y nutrientes (se dispone de ejemplos más adelante).

    En cuanto al «signo» (+ o -) del porcentaje de desviación:

    • Un signo “negativo” en un valor de la columna “% desv.” indica que el valor que aporta el plan dietético respecto de la referencia  se encuentra por debajo de dicha referencia o recomendación.
    • Si el valor es “positivo”, valor de un nutriente o energía que aporta el plan dietético se encuentra por encima de la recomendación.

    En cuanto a los colores de los valores:

    • Color “rojo”  (ya sea negativo o positivo) está indicando que ese resultado es más perjudicial que beneficioso para el paciente.
    • Color “negro” indica lo contrario: un exceso puede llegar a ser no tan perjudicial* para el paciente.

    El entorno analítico se centra básicamente en tres tablas (figura 3):

    • 1.1.1 Energía y nutrientes críticos
    • 1.1.2 Ingesta dietética de referencia (IDR)
    • 1.1.3 Objetivos nutricionales finales

    Figura 3. Tablas del entorno analítico.

    1.1.1 Tabla “Energía y nutrientes críticos”

    Figura 4. Tabla de energía y nutrientes críticos

    Esta tabla ha sido elaborada en base a la una selección de valores que merecen una especial atención en la elaboración de una planificación dietética personalizada.

    A continuación, se analiza cada uno de sus componentes en base al ejemplo de la figura 4:

    • Energía: La energía aportada por la dieta lanzada por el sistema experto autómata es de 1668,7 kcal siendo que la solicitada en la anamnesis es de 1600 Kcal. Esta diferencia  de 68,7 kcal supone una desviación (positiva y color rojo) de +4,3% de desviación respecto del valor solicitado (1600 kcal). Es “positivo” porque el valor calórico aportado por el autómata (1668,7 kcal) es mayor que el valor solicitado (1600 kcal) y en “rojo” porque se interpreta que el exceso calórico puede ser más perjudicial que su déficit.
    • Ácidos grasos saturados (AGS): La dieta aporta una cantidad de 10,90 g de AGS, lo que representa un 6,13% respecto del VET (1668,7 kcal). La recomendación según objetivos nutricionales finales (ONF) debe ser entre un 7-8% (1) (en nuestro caso <8% del VET). El 8% de 1668,70 Kcal resulta un valor de 133,50 kcal, que dividido de 9 (número de Atwater) se obtiene un valor de 14,83 g de AGS. Como se está aportando en la dieta una cantidad inferior (10,9 g de AGS), haciendo una simple regla de 3 obtenemos que el %desv. es del -26,30%. Es “negativo” porque el valor obtenido (10,9 g) es inferior al máximo permitido (14,83 g (8% AGS  de 1668,7 kcal)). Se representa en “negro” porque su déficit se interpreta más beneficioso que su exceso.
    • Sodio: Según objetivos nutricionales finales (1) se recomienda < de 5 g de NaCl/día (2000 mg Na/día).  El aporte de Na en la dieta es de 1014,0 mg/día. Internamente dietopro.com fija la recomendación diaria de sodio por debajo de 2000 mg/día, concretamente en 1200 mg/día, por lo que el porcentaje de desviación es de -15,5%. Es “negativo” porque el aporte es menor que la recomendación (1200 mg/día) y en “negro” porque su déficit se interpreta como menos perjudicial que su exceso. A modo de recordatorio, para el cálculo de sodio se aplica la fórmula: Na (mg)=mg NaCl x 0,4. Y para el cálculo de la sal: NaCl (mg)= mg Na x 2,54.
    • Colesterol: El % de desviación (%desv.) obtenido va a depender del valor energético del plan dietético. En valores del plan dietético inferiores a 2500 Kcal/día el ONF que se aplica es el de <300 mg/día. Si es >2500 Kcal/día el ONF que se aplica es el de <100 mg/1000 kcal (2). Por tanto, en el ejemplo que se expone, el VET es de 1600 kcal/día por lo que se aplicará la regla de «<300 mg/día». El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar el colesterol aportado por la dieta (377,5 mg/día) en relación a los 300 mg/día mencionados. El colesterol de referencia para el plan de 2611 kcal es de 261,1 mg de colesterol/día. Por lo tanto, el colesterol aportado (377,5 mg) respecto a la recomendación (300 mg/día) supone una desviación de +25,8%. Se marca en “rojo” porque su exceso se entiende como más perjudicial que su déficit. En “positivo” porque el aporte del plan dietético se encuentra por encima de la recomendación (300 mg/día).
    • > 100 g de HC (3): Este factor se analiza cualitativamente. Al cumplirse la regla de contener el plan dietético más de 100 g de hidratos de carbono (que es lo esperado), se muestra un “Ok”.
    • Gramos de proteínas/kg de peso corporal y día: El valor de referencia que a priori podría adoptar el sistema experto autómata sería un valor para persona sana adulta, es decir, un valor de 0,8 g/kg de peso corporal y día (4). Este valor es dado si la calidad y digestibilidad de la proteína es similar a las de la leche o huevo. Pero si la dieta incluye proteínas de calidad inferior (proteínas vegetales), se permite incrementar esta cantidad con el fin de dar un margen que permita complementar con los distintos aminoácidos, o bien desaprovechar un porcentaje de ellos en caso de no complementarlos (5), por lo que el valor de referencia podría establecerse en aproximadamente 1 g/kg·día. Lo comentado hasta ahora resulta bastante ideal y teórico pero nada real ni práctico. Es por esto que en la pantalla de la entrevista «Porcentaje/gramos de macronutrientes deseados» al dietista-nutricionista (DN) se le muestra tanto los estados fisiológicos como patológicos seleccionados en la entrevista con sus respectivos valores de macronutrientes asociados, entre ellos los gramos de proteína/ Kg·día. El DN deberá tener en cuenta todos los valores de macronutrientes con el fin de seleccionar unas cantidades lo más adaptadas al paciente. El valor de proteína/kg y día seleccionado por el DN en esta pantalla, va a ser el valor de referencia, el cual, al ser contrastado con el valor que aporta la dieta obtendremos el % de desviación de los g prot/kg·día. La obtención de un valor «rojo positivo» significará que el plan dietético lanzado posee una cantidad superior a la de referencia esperada (positivo), mientras que el color «rojo» estará indicando que su exceso es más perjudicial que su déficit. Se dispone de la gráfica  “Otros datos” donde se da el valor de proteína/kg y día aportado por el plan dietético. Se recomienda al DN que el orden de prioridad para imponer una referencia proteica ante un paciente en la pantalla «Porcentaje/gramos de macronutrientes deseados» de la entrevista sea el siguiente: Patología paciente > estado fisiológico > tipo de deporte que practica el paciente >  paciente con estado de salud óptimo. En el caso de la combinación de múltiples estados tipo, patología-patología, patología-estado fisiológico o estado fisiológico- estado fisiológico, el valor recomendado más bajo deberá ser el que se deba seleccionar como valor de referencia puesto que el exceso proteico puede ser considerado como más perjudicial que beneficioso, siempre teniendo en cuenta la jerarquía de los diferentes estados. 
    • Ejemplo: Caso de un paciente varón 44 años (1 g prot./kg y día), con enfermedad renal crónica (tratamiento conservador,  0,7 g prot./kg y día), el cual práctica un deporte de resistencia con empleo de fuerza (1,4 g prot./kg y día). El valor de referencia a adoptar será de 0,7 g prot./kg y día, pues la prioridad es el valor patológico. A continuación, y a modo de revisión bibliográfica para la ayuda en la toma de decisiones de la recomendación adoptar, se muestra algunos los valores recomendados de proteínas según estado fisiológico, etapa de la vida y tipo de deporte que utiliza el sistema:                                                                                                        
      Estado Gramos prot./Kg·día
      Niñez (3-10 años) (5) 1.0 – 1.1
      Adolescencia (chicas/chicos) (5) 0.8 / 0.9 -1.0
      Adultez (4) 0.8
      Vejez (6) 1,0
      Embarazo (7) 1,1
      Lactancia (8) Incremento de 15 g/día durante el primer semestre y 12 g/día durante el segundo respecto a madre no lactante.
      Deporte de fuerza/potencia de velocidad (9) 2.0 – 2.75
      Deporte de resistencia (10)(11) 1,2 – 1,4/1,7
      Deporte de resistencia con empleo de fuerza (10)(11) 1,2 – 1,4/1,7
      Patologías Según patología del paciente.

              Tabla 1. Valores recomendados de proteína para diferentes estados.

    1.1.2 Tabla ingesta dietética de referencia (IDR)

    Figura 5. Tabla de ingesta dietética de referencia (IDR)

    A continuación, se muestra dos ejemplos para explicar el comportamiento de esta tabla. El resto de micronutrientes se comportan de igual manera:

    Ejemplo 1: Calcio en tabla ingesta dietética de referencia (IDR).

    La IDR para el calcio es de 1000 mg/día por ejemplo (12). Si el calcio aportado por el sistema es de 1059,8 mg/día, el “%desv.” será de +6% (positivo y en negro). “Positivo” porque se encuentra por encima de la IDR y “negro” porque su exceso se considera más saludable que perjudicial.

    Ejemplo 2: Hierro en tabla ingesta dietética de referencia (IDR).

    La IDR para el hierro es de 18 mg/día (12). Si el hierro aportado por el sistema es de 14,4 mg/día, el “%desv.” será de -20,1% (negativo y en rojo). “Negativo” porque se encuentra por debajo de la IDR y “rojo” porque su déficit puede ser más perjudicial que beneficioso.

    Por regla general, a la hora de elaborar una planificación dietética se intenta cubrir todas las IDR según género, edad y estado fisiológico. Esta situación de superávit es más deseada que una situación de carencia nutricional.

    Pero en algunos casos el exceso desmesurado de algunos micronutrientes puede acarrear situaciones patológicas para el individuo. En el caso de la hipervitaminosis A por ejemplo, su toxicidad puede producirse al administrar dosis únicas de retinol superiores a 3000 microg en adultos. Dosis masivas de vitamina C están relacionadas con síndrome diarreico por el efecto osmótico de la vitamina no absorbida en el intestino. Caso opuesto es el de la vitamina B12, de la cual se desconocen efectos tóxicos por ingesta excesiva (13).

    Respecto a las elevadas dosis de vitaminas y minerales, el sistema informático tiene en cuenta la ingesta máxima tolerable [Tolerable upper intake levels (UL)] de algunos micronutrientes. La UL se define como el nivel más alto de ingesta diaria de un nutriente que incluso de forma crónica y a largo plazo, no entraña ningún riesgo para la salud en un elevado porcentaje de una población (14). En este sentido, en el ANÁLISIS NUTRICIONAL aparecerá el texto “> UL” para un nutriente determinado cuando su cantidad supere los valores de ingesta máxima tolerable que se muestran en la siguiente tabla:

    Nutriente Valor (UL/día)
    Vitamina A 3000 microg. RE
    Vitamina D 100 microg
    Vitamina E 300 mg
    Vitamina B6 25 mg
    Niacina 900 mg
    Colina 3,5 g
    Vitamina C 2000 mg
    Calcio 2500 mg
    Fósforo 4000 mg
    Magnesio 500 mg (18)
    Selenio 400 microg
    Iodo 600 microg
    Zinc 25 mg
    Fibra* (15) 50 g

    Tabla 2. Valores de ingesta máxima tolerable (UL) para adultos (16). *Nótese que se incluye la fibra a pesar de no ser un micronutriente.

    1.1.3 Tabla objetivos nutricionales finales

    Figura 6. Tabla de objetivos nutricionales finales (ONF) para un paciente obeso.

    A continuación, se analiza alguno de los componentes de la tabla en base al ejemplo de la figura 6 (1). En la tabla 3 se muestran los valores de referencia que se mencionan en el siguiente análisis:

    • Carbohidratos totales (Carboh. T (g)): Los ONF para los carbohidratos se encuentran en un 50% del valor energético total (VET) de la dieta . Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar los carbohidratos aportados por la dieta en relación al 50% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 163,7 g de carbohidratos (654,8 kcal, de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 39,2% de carbohidratos. Este 39,2% de carbohidratos aportados representa una desviación (% desv.) del -21,5 % respecto del 50% de los ONF. Se representa en “negro” porque el déficit se interpreta menos perjudicial que el exceso y “negativo” porque el valor es inferior al 50% recomendado.
    • Proteínas totales (Prot. T (g)): Los ONF para las proteínas se encuentran en un 15 % del VET de la dieta. Para este caso en concreto, el 15% de 1668,7 kcal de la dieta supondría una cantidad de 250,3 kcal (62,8 g de proteínas).Estos serían los valores recomendados.  El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las proteínas aportadas por la dieta en relación al 15% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 84,4 g de proteínas (337,6 kcal o 20,2% de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta)  Aplicando una simple regla de 3 donde las 250,3 kcal representan el 100%, se calcula el porcentaje de desviación. El resultado es que las proteínas aportadas representan una desviación (% desv.) respecto de la recomendación de los ONF del +34,9 %. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta más perjudicial que el déficit y “positivo” porque el valor es superior a la recomendación, es decir, los 84,4 g de proteínas aportados por la dieta es mayor que los 62,8 g esperados según los ONF).
    • Grasas totales (Gras. T (g)): Los ONF para las grasas se encuentran en un 35 % del VET de la dieta. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las grasas aportadas por la dieta en relación al 35% mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 65,2 g de grasas (586,8 kcal de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 35,2% de grasas. Este 35,2% de grasas aportadas representa una desviación (% desv.) del +0,5 % respecto del 35% de los ONF. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta menos beneficioso que su déficit y “positivo” porque el valor 35,2% es superior al 35% recomendado.
    • Ácidos grasos poliinsaturados (AGPI (g)): Los ONF para las grasas poliinsaturadas se encuentran en un 5 % del VET de la dieta. Para este caso un 5% de 1668,7 kcal de la dieta representa 83,4 kcal. El porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar las grasas poliinsaturadas aportadas por la dieta (17,3 g/155,7 kcal/9,3%) en relación al 5% mencionado(83,4 kcal). En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando 17,3 g de AGPI (155,7 kcal de las 1668,7 kcal totales que aporta la dieta) lo que representa un 9,3 % de AGPI. Aplicando la recurrente regla de 3, donde el 5% representa el 100% se obtiene que el porcentaje de desviación (% desv.) es del +86,9 % respecto de la recomendación de los ONF. Se representa en “rojo” porque el exceso se interpreta más perjudicial que el déficit y “positivo” porque el valor (9,3 %) es superior al 5% recomendado.
    • Fibra dietética (g): Los ONF para la fibra dietética se encuentra en 14 g/1000 kcal. Según esta recomendación para un plan dietético de 1668,7 kcal se recomiendan 23,4 g de fibra. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la fibra dietética aportada por la dieta (24,1 g) con respecto a los 14 g/1000 kcal recomendados (23,4 g). Entonces, los 24,1 g de fibra aportados frente a los 23,4 g de fibra recomendados, representa una desviación (% desv.) del +2,9%. Se representa en “negro” porque el exceso se interpreta menos perjudicial que el déficit  y “positivo” porque el valor (24,1 g) es superior al 23,4 g de fibra recomendado.
    • Relación AGPI/AGS: Los ONF para la relación AGPI/AGS debe ser >0.5. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 0.5 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 1.6 lo que se representa con un mensaje de «OK» por cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera inferior a 0.5 se representaría con un mensaje en rojo de «NO OK». 
    • Relación (AGPI+AGMI)/AGS: Los ONF para la relación (AGPI+AGMI)/AGS debe ser > 2. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 2 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 4.5 lo que se representa con un mensaje de «OK» por cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera inferior a 2, se representaría con un mensaje en rojo de «NO OK».
    • Relación calcio/fósforo: Los ONF para la relación Ca/P debe ser igual a 1,3/1. Por tanto, el porcentaje de desviación (% desv.) se obtiene de comparar la relación aportada por la dieta en relación al 1,3 mencionado. En el ejemplo de la figura 6, la dieta está aportando una relación de 0,6 lo que se representa con un mensaje de «NO OK» por no cumplir la recomendación. Si la desviación (% desv.) fuera igual o superior a 1,3, se representaría con un mensaje en negro de «OK».

    A continuación, se muestra en la siguiente tabla todos los valores de referencia relativos a los ONF:

    Nutrientes Valor de referencia ONF
    Carbohidratos totales 50% del VET*
    Proteínas totales 15% del VET
    Grasas totales 35% del VET
    AGPI 5% del VET
    AGMI 20% del VET
    Fibra 14 g/1000 kcal
    AGPI/AGS >0.5
    (AGPI+AGMI)/AGS >2
    Ca/P 1,3/1
    Vitamina E/AGPI >0.4
    Vitamina B6/proteína >0.02

    Tabla 3. Valores de referencia según objetivos nutricionales finales.* 45% en dietas hipocalóricas (Consenso SEEDO 2011).

     

     

    1.2. Entorno gráfico

    Consta de cinco gráficas:

    • 1.2.1 Macronutrientes
    • 1.2.2 Tipos de carbohidratos
    • 1.2.3 Perfil lipídico
    • 1.2.4 Tipo de proteínas
    • 1.2.5 Otros datos (kg/peso corporal*día)

    1.2.1 Macronutrientes.

    Se corresponde con la gráfica: MACRONUTRIENTES (%).

    Los valores de referencia que toma el autómata son los porcentajes de macronutrientes solicitados en la anamnesis/entrevista.

    Se ha de tener en cuenta que no siempre se va a poder ajustar al 100% del objetivo solicitado, básicamente porque hay muchas más variables que el sistema tiene que tener en cuenta. Un caso en particular puede ser aquel donde se desea una dieta cetogénica y eliminamos la gran mayoría de alimentos ricos en carbohidratos en “aversiones” de la anamnesis, y posteriormente se pide que dé un plan dietético equilibrado (50/35/15%). Es evidente que el sistema se encuentra ante una incompatibilidad y no podrá aportar un 50% de carbohidratos. El sistema lanzará una planificación dietética lo más aproximada a lo solicitado.

    1.2.2 Tipo de carbohidratos (CH).

    Se corresponde con la gráfica: CARBOHIDRATOS (%).

    Se analizan tres tipos de CH:

    • Polisacáridos: CH más complejos como el almidón de vegetales o glucógeno en las carnes.
    • Azúcares intrínsecos + añadidos: son los azúcares propios de los alimentos, como verduras, frutas, lácteos, etcétera, además de los añadidos en alimentos tipo bollería, pastelería, galletería, etcétera.

    En función del valor energético seleccionado, el sistema no sobrepasa valores de un 6% de azúcares añadidos (1)

    1.2.3 Perfil lipídico

    Se corresponde con la gráfica: ÁCIDOS GRASOS (%).

    Se analizan los ácidos grasos saturados (AGS), ácidos grasos monosaturados (AGMI) y ácidos grasos poliinsaturados (AGPI).

    El valor relativo de estos es dado por reglas internas del sistema e intenta que sus valores sean los siguientes (1):

    • AGS < 7-8 % del valor energético total diario (VET).
    • AGMI en torno a 20 % del VET.
    • AGPI en torno al 5% del VET.

    1.2.4 Tipos de proteínas

    Esta gráfica diferencia entre proteínas animales y vegetales. El sistema no posee ninguna regla interna para aportar unos valores concretos. Simplemente posee un carácter informativo.

    1.2.5 Otros datos (kg/peso corporal*día)

    Esta gráfica posee un carácter informativo y sus resultados giran en torno a la selección del valor energético, al peso (corregido en su caso) del paciente y distribución de macronutrientes  que el dietista-nutricionista haya seleccionado en la anamnesis.

    Se informa de tres valores obtenidos en el plan dietético:

    • Kilocalorías aportadas por unidad de peso y día, especialmente importante para deportistas.
    • Cantidad de CH por unidad de peso corporal y día (ídem deportistas)
    • Cantidad de proteínas por unidad de peso corporal y día.

    * Las elevadas dosis de ciertos nutrientes pueden resultar perjudiciales para la salud del paciente (17). Es por ello que cuando se habla de exceso tanto desde el punto de vista energético como nutricional, se habla de valores que ligeramente sobrepasan las recomendaciones.

    Referencias bibliográficas

    1. Sociedad Española De Nutrición Comunitaria [Internet]. [cited 2017 Oct 10]. Objetivos nutricionales para población española SENC 2011. Available from: http://www.nutricioncomunitaria.org/es/otras-publicaciones
    2. Carbajal A. Ingestas recomendadas, objetivos nutricionales y guías alimentarias. Universidad Complutense de Madrid. Madrid. 2013. P. 18-33.
    3. Salvador J, Caballero E, Frühbeck Gemma, Honorato J. Tratamiento dietético de la obesidad. Obesidad. León: Editorial Everest S.A; 2002. P. 65-82.
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    7. Rodota LP, Castro ME. Embarazo y lactancia. Nutrición clínica y dietoterapia. Madrid: Ed. Médica panamericana; 2012. P. 3-12.
    8. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Alimentación en la madre lactante. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 539-560.
    9. Ivy J, Portman R. La fase de crecimiento del sistema de programación nutricional. Programación nutricional deportiva. Barcelona: Ed. Paidotrivo; 2010. P 89-104.
    10. González J, Sánchez P, Mataix J. Proteínas y ejercicios. Nutrición en el deporte: Ayudas ergogénicas y dopaje. Madrid: Ed. Díaz de Santos; 2006. P 193-208.
    11. Ibañez J, Astiasarán I. Alimentación y rendimiento físico en el deporte. Alimentación y deporte. Navarra: Ed. Eunsa; 2010. P. 17 – 41.
    12. Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD). Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para la población Española, 2010. Act Diet. 2010. 14(4): p. 196-7.
    13. Kathleen L, Escott-Stump S. Vitaminas. Nutrición y dietoterapia de Krause. México: Ed. McGraw-Hill; 1998. P 77-11.
    14. Carbajal A. Ingestas recomendadas, objetivos nutricionales y guías alimentarias. Manual de nutrición y dietética. Universidad Complutense de Madrid; Madrid. 2013. P 18-33.
    15. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Estreñimiento. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 99-124.
    16. Dietary reference values and dietary guidelines | European Food Safety Authority [Internet]. [cited 2017 Oct 25]. Available from: http://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/dietary-reference-values-and-dietary-guidelines.
    17. Soriano JM, editor. Interacciones entre componentes de los alimentos. Nutrición básica humana.1ª edición. Valencia: José Miguel Soriano del Castillo editorial; 2006. p. 293-308
    18. Garcia A. Ingesta de Nutrientes: Conceptos y Recomendaciones Internacionales. Nutr Hosp. 2006;21(3):291-299

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • COLON IRRITABLE (FASE DIARREICA): RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    También conocido como «Síndrome del Intestino Irritable» (SII) es una enfermedad intestinal crónica y recidivante a la que no se le encuentra una causa orgánica (1) que provoca cambios en el tránsito intestinal, alternando periodos de estreñimiento o diarrea.

    Entre sus principales síntomas se encuentra el dolor y distensión abdominal, alteración del ritmo intestinal, pesadez y meteorismo (2).

    Debido a la alternancia en el ritmo intestinal, las recomendaciones dietéticas variarán según se encuentre el paciente en la fase diarreica o fase estreñimiento.

    Se considera que el paciente se encuentra en fase diarreica cuando la frecuencia de deposición es mayor de tres veces al día (o se presenta una mayor frecuencia de lo habitual en el paciente) donde las heces presentan una consistencia líquida o sueltas (3). Las diarreas implican modificaciones en los procesos de secreción y absorción de agua y electrolitos sobre todo en el colon donde su principal función es la de absorber agua y sodio además de secretar potasio (4).

    A continuación, se muestran los criterios de Roma III (5) para el diagnóstico del SII:

    Dolor o disconfort (a) abdominal recidivante al menos 3 días al mes durante los últimos tres meses (b) que se asocia a dos o más de los siguientes:

    • Mejoría con la defecación.
    • El comienzo se asocia a un cambio en la frecuencia de las deposiciones (c).
    • El comienzo se asocia con un cambio en la forma (consistencia) de las deposiciones (c).
    • El término disconfort se refiere a una sensación desagradable que no se describe como dolor. Para estudios de investigación fisiopatológica y ensayos clínicos, se requiere que el dolor o disconfort abdominal aparezca al menos 2 días por semana.
    • Los síntomas deben cumplirse al menos durante tres meses y haber comenzado al menos 6 meses antes del diagnóstico.
    • Los requerimientos para establecer las diferentes categorías de SII son los siguientes:
      1. SII con predominio de estreñimiento: heces duras ≥ 25% de las ocasiones/heces “sueltas” o acuosas ≤ 25% de las ocasiones.
      2. SII con predominio de diarrea: heces “sueltas” o acuosas ≥ 25% de las ocasiones/heces duras < 5% de las defecaciones.
      3. Patrón mixto: heces duras ≥ 25% de las ocasiones/heces “sueltas” o acuosas ≥ 25% de las ocasiones.
      4. Patrón indefinido: anormalidad insuficiente de la consistencia de las deposiciones para reunir los criterios expuestos para el resto de las categorías.
      5. Síntomas que apoyan el diagnóstico pero que no forman parte de los criterios de Roma III son:
        1. Frecuencia de las deposiciones ≤ 3 veces por semana o > 3 veces por día.
        2. Esfuerzo defecatorio excesivo.
    • Urgencia defecatoria.
    1. Sensación de evacuación incompleta.
    2. Emisión de moco en la deposición.
    3. Sensación de hinchazón abdominal

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Investigar si el paciente tiene algún tipo de intolerancia alimentaria puesto que de forma individual se han descrito intolerancias a cítricos, patatas, cebolla, gluten, chocolate, huevos, cafeína, alcohol, frutos secos y lácteos (6).
    • Estabilizar el ritmo intestinal (estreñimiento/diarrea).
    • Implantar hábitos dietéticos encaminados a minimizar la sintomatología.
    • Reposición de líquidos y electrolitos.
    • Modificar hábitos en el estilo de vida: practicar ejercicio con regularidad y aplicar técnicas para reducción del estrés (1).
    • Mejorar la calidad de vida (7).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA FASE DIARREICA

    El tratamiento dietético de la diarrea puede llegar a ser complejo.  Si la duración de la fase diarreica es prolongada (superior a 4-5 días) el paciente debería realizar todas las etapas  que a continuación se mencionan. En caso contrario, el tratamiento deberá centrarse en la etapa 3. Estas tres etapas son:

    Etapa I. Etapa de dieta absoluta (ni sólidos ni líquidos) durante 6 a 24 h y reposición de líquidos con soluciones de rehidratación oral (SRO) compuestas por agua, glucosa, sodio, cloro, potasio y bicarbonato o citrato (3). En este sentido NO DEBERÁ UTILIZARSE  bebidas de rehidratación para deportistas puesto que su composición difiere en gran medida de las SRO, y por ello, incluso pueden resultar perjudiciales.

    Etapa II. Dieta líquida durante dos o tres días a bese de caldo desgrasados, infusiones, agua y soluciones de rehidratación orales.

    Etapa III. Dieta blanda astringente pobre en grasas y fibra. Debido a que en la fase diarreica la enzima lactasa reduce su concentración en el intestino, resulta de gran utilidad tomar alimentos sin lactosa. Es recomendable ingerir alimentos de fácil digestión (arroz, patatas, sémola, sopas de pasta, carnes y pescados magros, yogures naturales…) además de moderar el tamaño de las raciones con el fin de facilitar el proceso digestivo.

    En relación a los tratamientos culinarios recomendados se aconseja cocción en agua (hervido y vapor), horno, plancha, papillote. Se permite el uso esporádico de frituras, estofados, guisos, rebozados y empanados.

    Las preparaciones templadas o calientes se toleran mejor. Las muy frías, sobre todo bebidas, fomentan el peristaltismo intestinal.

    Moderar el consumo de alimento salados pues irritan la mucosa intestinal.

    En cuanto a condimentos a utilizar deben ser suaves y poco aromáticos. Evitar los condimentos tipo: ácidos orgánicos (de frutas, vinagre…), café, té, chocolate, extractos de carne, alcohol, etc…

    Preferir cereales refinados a integrales.

    Evitar o reducir las ensaladas y frutas/os secos ya que aceleran la velocidad del tránsito intestinal.

    Se aconseja tomar las verduras en forma de purés al igual que las legumbres con el fin de reducir la cantidad de fibra.

    La fruta tomarla sin piel (y mejor de temporada) y mejor cocida o al horno.

    Evitar las grasas animales como pieles, tocino, embutido, salsas, lácteos grasos, etc…

    A continuación, se muestra listado de alimentos aconsejados (de uso diario), permitidos (algunas veces por semana) y ocasionales (alguna vez al mes).

    ALIMENTOS ACONSEJADOS:

    Leche Y derivados: Leche sin lactosa o de soja enriquecida (con vitamina A, vitamina D y calcio). Leche descremada, y la tratada con la tasa según tolerancia. Queso blanco desnatado, queso fresco tipo Burgos. Yogures sin lactosa, yogur natural y de sabores desnatados.  Requesón desnatado.
    Carnes y aves: Pollo y pavo, ternera magra, caballo, lomo de magro de cerdo, embutidos con poca grasa: de pavo, ternera, jamón York, magro (3-5% de materia grasa).
    Pescados Blancos (magros): Todos: Pescadilla, gallo, merluza, rape, bacalao fresco, lubina, etc.
    Huevos: Pasados por agua, escalfados, poché.
    Cereales: Pan: Blanco y blanco tostado. Pasta refinada. Arroz blanco. Bizcocho tipo genovés.

    Verduras y Hortalizas: Ninguna.

    Patata: Cocida, asada o en puré, al horno.
    Frutas: Zumo de limón, en compota sin piel, al horno, membrillo.
    Grasas: Aceite de oliva.
    Azúcares y derivados: Azúcar, miel, dulce de membrillo.
    Bebidas: Calientes: Caldos vegetales, infusiones suaves (menta poleo, hierba luisa, tila…). No alcohólicas: Zumos de frutas (limón, pomelo).
    Salsas: A base de caldos desgrasados, harina.
    Condimentos: Suaves y aromáticos.

    ALIMENTOS PERMITIDOS:
    Leche y derivados: Leche ácida, leche fermentada. Queso magro o ligero, queso porción ligero tipo: bolsillo, sveltesse, etc. Yogur completo: natural y de sabores, tratado con lactasa. Re que son entero.
    Carnes y Aves: Cortes magros de carnes semigrasas: pierna de cordero, vaca semigrasa, cerdo magro, etc. Jamón serrano magro.
    Huevos: Tortilla francesa elaborada con poco aceite.
    Cereales: De molde prensado. Bollería, la elaborada con harina de extracción media y poco grasa.
    Verduras y Hortalizas: Cocidas (algo chafadas) o bien trituradas, según tolerancia individual.
    Legumbres: Pasadas por el chino (para eliminar la fibra).
    Frutas: Manzana rallada, pera y plátano maduro. Zumos colados de frutas no ácidas.
    Grasas: Aceite de semillas: girasol, maíz, soja, etc. Margarina. Mantequilla.
    Azúcares y derivados: Confitura, mermelada.
    Bebidas: Calientes: Caldos desgrasados. Té diluido y reposado. No alcohólicas: Zumo de frutas no ácidas, agua mineral sin gas.
    Salsas: Mayonesa y bechamel ligera, según tolerancia individual.
    Condimentos: Zumo de limón. Laurel, romero, tomillo. Hierbas aromáticas.

    ALIMENTOS OCASIONALES:
    Leche y derivados: Leche semidesnatada y entera. Queso graso y fermentado. Yogur con frutas frescas o secas, cereales, etc… ó enriquecido, petit suisse. Nata, todas.
    Carnes y Aves: Cordero y cerdo graso. Caza y conejo. Carne y grasa animal desecada (ej.: panceta). Vísceras y despojos, todas. Fiambres y Embutidos: Los grasos: chorizo, salchichón, salami, mortadela, etc. Foie gras, patés.
    Pescados: Blancos (magros): Pescados en conserva, salazones o ahumados.
    Pescados azules: Todos.
    Mariscos y crustáceos: Como complemento.
    Huevos: Huevo duro, frito. Tortilla de patata, revueltos, etc.
    Cereales: Pan: pan recién hecho, integral y otros. Pasta: integral. Arroz: integral. Bollería: bollo suizo, magdalena, medias lunas, etc. Bizcochos: los grasos rellenos, etc. Galletería: las grasa, rellenas, con frutas integrales, etc.
    Verduras y Hortalizas: Cocidas y crudas. Ensaladas. Patata: fritas, chips, con salsas o aderezos penetrantes.
    Legumbres: Enteras.
    Frutas: El resto a las aconsejadas y permitidas.
    Frutos Secos: Todos.
    Grasas: Nata. Crema de leche. Manteca y sebos.
    Azúcares y Derivados: Chocolate y derivados. Caramelos y otros dulces.
    Bebidas: Calientes: caldos concentrados. Café. No alcohólicas: zumos de cítricos. Aguas y bebidas muy azucaradas, etc. Alcohólicas: vino de mesa con la comida (1 vaso max.).
    Salsas: Salsas muy grasas y si existe intolerancia a la lactosa, las que lleven leche como ingrediente.
    Condimentos: El resto a los aconsejados y permitidos: mostaza, pimienta, pimentón, guindilla, etc.

     

    ENLACES DE INTERÉS

    1. http://www.aegastro.es/sites/default/files/archivos/ayudas-practicas/36_Sindrome_de_intestino_irritable.pdf
    2. http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2014/10/21/220813.php
    3. http://revista.nutricion.org/PDF/361vilarovira.pdf
    4. https://www.alimmenta.com/dietas/fodmap/

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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    3. Diarrea y estreñimiento. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Nutrición en la enfermedad. Burgos. Universidad Isabel I; 2017
    4. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Síndrome diarreico. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 125-156.
    5. pdf [Internet]. [cited 2017 Oct 20]. Available from: http://www.aegastro.es/sites/default/files/archivos/ayudas-practicas/36_Sindrome_de_intestino_irritable.pdf
    6. Requejo AM, Ortega RM. Nutrición y enfermedades del aparato digestivo. Nutriguía. Manual de nutrición clínica en atención primaria. Primera edición. Madrid: Editorial Complutense: 2009. P 94-101.
    7. Nutrición en patologías del tubo digestivo. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Nutrición en patologías específicas. Burgos. Universidad Isabel I; 2017

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • COLON IRRITABLE: (FASE ESTREÑIMIENTO): RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES. DEFINICIÓN

    DEFINICIÓN

    También conocido como «Síndrome del Intestino Irritable» (SII) es una enfermedad intestinal crónica y recidivante a la que no se le encuentra una causa orgánica (1) que provoca cambios en el tránsito intestinal, alternando periodos de estreñimiento o diarrea.

    Entre sus principales síntomas se encuentra el dolor y distensión abdominal, alteración del ritmo intestinal, pesadez y meteorismo (2).

    Se considera que el paciente se encuentra en fase de estreñimiento cuando posee dificultad para la defecación en más del 25% de las ocasiones y/o la frecuencia de defecación es inferior de tres veces por semana. Puede ir acompañado de calambres abdominales. El peso medio de las heces expulsadas se encuentra muy por debajo de 250/día. Las heces suelen ser duras y pequeñas, en forma de bolitas (3). Una deposición “normal” se entiende como la que se produce con una frecuencia entre 3 veces/día y 3 veces/semana (4).

    Debido a la alternancia en el ritmo intestinal, las recomendaciones dietéticas variarán según se encuentre el paciente en la fase diarreica o fase estreñimiento (5) (6).

    A continuación, se muestran los criterios de Roma III (7) para el diagnóstico del SII:

    Dolor o disconfort (a) abdominal recidivante al menos 3 días al mes durante los últimos tres meses (b) que se asocia a dos o más de los siguientes:

    • Mejoría con la defecación.
    • El comienzo se asocia a un cambio en la frecuencia de las deposiciones (c).
    • El comienzo se asocia con un cambio en la forma (consistencia) de las deposiciones (c).
    • El término disconfort se refiere a una sensación desagradable que no se describe como dolor. Para estudios de investigación fisiopatológica y ensayos clínicos, se requiere que el dolor o disconfort abdominal aparezca al menos 2 días por semana.
    • Los síntomas deben cumplirse al menos durante tres meses y haber comenzado al menos 6 meses antes del diagnóstico.
    • Los requerimientos para establecer las diferentes categorías de SII son los siguientes:
      1. SII con predominio de estreñimiento: heces duras ≥ 25% de las ocasiones/heces “sueltas” o acuosas ≤ 25% de las ocasiones.
      2. SII con predominio de diarrea: heces “sueltas” o acuosas ≥ 25% de las ocasiones/heces duras < 5% de las defecaciones.
      3. Patrón mixto: heces duras ≥ 25% de las ocasiones/heces “sueltas” o acuosas ≥ 25% de las ocasiones.
      4. Patrón indefinido: anormalidad insuficiente de la consistencia de las deposiciones para reunir los criterios expuestos para el resto de las categorías.
      5. Síntomas que apoyan el diagnóstico pero que no forman parte de los criterios de Roma III son:
        • Frecuencia de las deposiciones ≤ 3 veces por semana o > 3 veces por día.
        • Esfuerzo defecatorio excesivo.
        • Urgencia defecatoria.
        • Sensación de evacuación incompleta.
        • Emisión de moco en la deposición.
        • Sensación de hinchazón abdominal.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reeducación del paciente sobre las funciones del colon y crear huevos hábitos: establecer ritual diario para favorecer los reflejos y restablecimiento del ritmo de evacuación fisiológica (3).
    • Estabilizar el ritmo intestinal (estreñimiento/diarrea).
    • Implantar hábitos dietéticos encaminados a minimizar la sintomatología.
    • Modificar hábitos en el estilo de vida: practicar ejercicio con regularidad y correcta hidratación (1).
    • Mejorar la calidad de vida (8).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA FASE ESTREÑIMIENTO

    La mejora sintomática del estreñimiento incluye  una dieta equilibrada rica en fibra vegetal, líquidos suficientes, práctica de ejercicio y gimnasia abdominal (3).

    MUY IMPORTANTE: La introducción de alimentos ricos en fibra deben introducirse inicialmente en dosis bajas e incrementarse de manera paulatina con el propósito de aumentar la tolerancia y disminuir síntomas molestos como dolor abdominal, distensión y flatulencia (5).

    • Realizar alrededor de 5 ingestas diarias.
    • Incluir dos colaciones ricas en fibra en el desayuno y recena: al acostarse tomar un zumo de naranja con dos o tres ciruelas pasas. Justo tras levantarse un vaso de agua fría donde han estado en remojo alrededor de 6 ciruelas pasas, zumo de naranja o café solo con agua templada y un kiwi.
    • Técnicas culinarias: En relación a los tratamientos culinarios recomendados se aconseja cocción en agua (hervido y vapor), horno, plancha, papillote. Se permite el uso esporádico de frituras, estofados, guisos, rebozados y empanados.
    • Condimentación: Utilizar especias carminativas tipo comino, hinojo, anís verde, etcétera por su carácter digestivo (restringir especias picantes).
    • La temperatura del alimento también influye en los movimientos peristálticos del intestino.
    • Una pauta pasa por, al levantarse, ingerir un vaso de agua fría con uno caliente.
    • Las verduras y las fruta siempre que se pueda tomarlas crudas y sin piel respectivamente.
    • Zumos y purés tomarlos sin colar.
    • Beber abundante agua entre las diferentes ingestas con el fin de hidratar la fibra y pueda llevar a cabo su función laxante.
    • La yema no coagulada del huevo posee efecto laxante.
    • Los frutos secos son buena fuente de fibra y grasa.
    • El té y el vino junto al zumo de limón y el de manzana son agentes astringentes.
    • El tejido conectivo de carnes, vísceras y embutidos.
    • Se permite tomar algún tipo de suplemento dietético como salvado de trigo y de avena.
    • Se debe consumir el alcohol (vino, cerveza) alguna vez a la semana.
    • Incluir diariamente en la dieta hortalizas, productos integrales y otros alimentos ricos en fibra soluble tales como legumbres, avena, germen de trigo, verduras y frutas.
    • Legumbres con piel (enteras) hasta 3 veces por semana aunque es conveniente comprobar la tolerancia del paciente.
    • Evitar el alcohol.
    • Posibilidad de tomar suplemento ricos en fibra de salvado de trigo, avena, germen de trigo. Especial cuidado con superar los 50 g de fibra diarios (1) ya que puede generar serios perjuicios en el paciente como meteorismo o problemas de absorción de ciertos micronutrientes como calcio, hierro y zinc.

     A continuación, se muestra listado de alimentos aconsejados (de uso diario), permitidos (algunas veces por semana) y ocasionales (alguna vez al mes) (3).

    ALIMENTOS ACONSEJADOS:

    Leche desnatada, kéfir, yogur natural, con cereales, queso fresco y requesón.

    Carne de pollo, pavo, solomillo de buey, ternera magra, caña de lomo, conejo y caballo.
    Jamón serrano y York magros, fiambre de pollo y pavo.
    Pescados azules y blancos. Los mariscos tomarlos como suplementos.
    Huevos en tortilla, pasados por agua, poché, etc.
    Cereales y derivados integrales
    Verduras de todo tipo y patatas.
    Legumbres secas.
    Frutas: frescas y secas. Zumos integrales. Frutos secos.
    Aceite de oliva virgen.
    Bebidas, caldos de extracto, infusiones, agua, fuimos integrales de frutas y hortalizas.

    ALIMENTOS PERMITIDOS:

    Leche entera, semidesnatada. Queso semigrasos en porciones, yogur líquido y mousse de yogur.
    Carne de vaca hace muy grasa, gallina, pierna de cordero.
    Embutidos semigrasos: mortadela salami.
    Pan blanco, tostado y de molde refinado. Cereales refinados.
    Fruta al horno, compota, Macedonia, mermelada.
    Azúcar blanco o moreno, miel, melaza.
    Café, Nescafé, Eko, malta.
    Refrescos y vino blanco o espumoso.

    ALIMENTOS OCASIONALES:

    Leche concentrada y condensada. Quesos grasos y fermentados. Yogur de manzana, griego, enriquecidos con nata.
    Carne muy grasa, de casa y pato. Vísceras y despojos.
    Embutidos muy grasos, patés y foie-gras.
    Pescados en conserva salazones y ahumados.
    Huevo duro.
    Frutas: manzana pelada y rallada, membrillo.
    Arroz blanco.
    Verduras flatulentas.
    Patatas fritas tipo snacks y chips.
    Frutas astringentes. Almíbar. Néctar.
    Dulces de membrillo, chocolate y cacao.
    Té, zumo de limón, de pomelo y manzana, vino tinto, licores y destilados.

     

    ENLACES DE INTERÉS

    1. http://www.aegastro.es/sites/default/files/archivos/ayudas-practicas/36_Sindrome_de_intestino_irritable.pdf
    2. http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2014/10/21/220813.php
    3. http://revista.nutricion.org/PDF/361vilarovira.pdf
    4. https://www.alimmenta.com/dietas/fodmap/

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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    2. Colon irritable: ¿Qué es? Síntomas y tratamiento. Clínica Universidad de Navarra [Internet]. [cited 2017 Oct 18]. Available from: http://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/colon-irritable
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    7. pdf [Internet]. [cited 2017 Oct 20]. Available from: http://www.aegastro.es/sites/default/files/archivos/ayudas-practicas/36_Sindrome_de_intestino_irritable.pdf
    8. Nutrición en patologías del tubo digestivo. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Nutrición en patologías específicas. Burgos. Universidad Isabel I; 2017
    
    Publicación realizada por: 
    Dr. Cándido Gabriel García Alejo
    Dietista-Nutricionista
  • LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN

    La existencia de cálculos en la vesícula biliar es a lo que se denomina litiasis biliar o colelitiasis (1).

    La vesícula biliar contiene un fluido denominado bilis. Una de sus misiones es concentrar esta bilis. La composición de este mayoritariamente es agua (95 %) además de proteínas, bilirrubina, colesterol libre, ciertos electrolitos, ácidos biliares conjugados, fosfolípidos (principalmente lecitina). Puntualmente puede contener también metabolitos de hormonas, fármacos y colorantes.

    La bilis se forma en el hígado en el canalículo biliar, y esta es liberada al duodeno en durante el proceso de digestión de una comida.

    Cuando las secreciones biliares se estancan en la vesícula es cuando se produce la precipitación y cristalización de colesterol, sales biliares, etcétera, produciéndose los cálculos (piedras) en la vesícula. (2)

    Se puede clasificar la colelitiasis en dos tipos: litiasis de colesterol y litiasis pigmentaria. La primera de ellas se forma debido a un metabolismo anómalo de las sales biliares y el colesterol y suele ser la más frecuente. La segunda, se debe a fallos en el metabolismo de la bilirrubina siendo esta menos frecuente.

    Existen ciertos factores de riesgo en la litiasis biliar de colesterol. Entre otros, en el género femenino estos cálculos son más frecuentes, aunque esta diferencia se atenúa con la edad. De hecho, el aumento de edad es otro de riesgo. La sobrecarga ponderal (3) también representa un riesgo. Los niveles elevados de triglicéridos y niveles de colesterol HDL bajos (4) están relacionados con la aparición de litiasis biliar. Las pérdidas de peso bruscas también se relacionan con un aumento del riesgo de litiasis biliar (5). Por último, una dieta rica en grasas y azúcares refinados, junto a un aporte bajo en fibra viene asociado a una mayor prevalencia de litiasis biliar.

    En pacientes con enfermedad de Crohn (EC) ileal o que han sido sometidos a resección ileal el riesgo de padecer la litiasis vesicular es  mayor (6).

    Entre los factores de riesgo en la litiasis biliar de origen pigmentario se tiene: enfermedades hemolíticas, infecciones de las vías biliares y hepatopatías como la cirrosis.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    1. Reducir en lo posible los factores de riesgo que aumentan la prevalencia de litiasis vesicular.
    2. Eliminar los síntomas de dolor intenso típicos de la enfermedad producidos por la obstrucción del conducto colédoco o cístico por un cálculo.
    3. Evitar las complicaciones derivadas de la litiasis como la colecistitis aguda, crónica o coledocolitiasis, pancreatitis o cáncer de vesícula.
    4. Aplicación de tratamiento dietético y aportar recomendaciones para evitar recidivas. Mejorar la educación nutricional del paciente en relación a esta enfermedad.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

    1. Consumo de una alimentación variada con alimentos de todos los grupos, preferiblemente blandos o fácilmente digeribles, pobre en grasa y en colesterol. Este tipo de alimentación puede favorecer el reposo de la vesícula biliar y así prevenir los síntomas agudos del cólico biliar.
    2. En caso de obesidad se aconseja el control energético de la dieta poniendo especial atención en el ritmo de pérdida de peso.
    3. Dieta de al menos 4 -5 ingestas/día.
    4. Evitar los ayunos prolongados al igual que las comidas copiosas.
    5. Entre las técnicas de cocción se aconseja: cocción al vapor, al agua, hervido o escalfado, al horno o plancha, brasa o parrilla.
    6. Evitar las frituras, rebozados empanados, guisados y estofados.
    7. Puede usarse especias aromáticas (evitar las picantes y excitantes del apetito)
    8. Asegurar un aporte de agua adecuado, fundamentalmente entre horas.
    9. Alimentos aconsejados (de uso diario): Leches y derivados desnatados, ternera magra y pollo y pavo sin piel, todos los pescados, clara de huevo, pan blanco, tostado, pasta arroces no integrales, galletas tipo María, todas las verduras, patata, frutas frescas, asadas o en compota, aceite de oliva, caldos vegetales, infusiones, bebidas sin gas ni azúcar añadido, zumo de frutas y hortalizas naturales, salsas de verduras o de yogur desnatados y condimentos tipo limón, hierbas aromáticas, albahaca, hinojo, jengibre o perejil.
    10. Alimentos permitidos (2-3 veces/semana): Leches y derivados enteros, cordero lechal, conejo, fiambres de pavo o pollo y jamón serrano magro, pescados azules (1 vez/semana), marisco, 1-2 yemas/semana, bollería baja en grasa y azúcares (eliminar en caso de exceso de peso), habas, guisantes y espinacas, mermeladas y miel, aceites de semillas (girasol, maíz), margarina vegetal, zumos comerciales, caldos desgrasados, café y té diluidos, bebidas alcohólicas de baja graduación (vino y cerveza) y vinagre.
    11. Alimentos ocasionales (alguna vez al mes): Quesos curados, nata y yogures enteros. Cordero, cerdo graso, gallina, tocino, vísceras y despojos, fiambres tipo mortadela, salchichón, chorizo, etcétera, pescados azules en conserva, mariscos, huevos fritos, yemas de huevo, pastas y galletería muy grasas, patatas fritas o tipo chips, pastas elaboradas con huevo, verduras flatulentas tales como coliflor, coles de Bruselas, cebolla, alcachofas, aguacate, frutos secos, legumbres secas enteras, aceitunas, chocolate y derivados, caldos grasos, bebidas con gas, bebidas alcohólicas de alta graduación, pimiento seco, pimentón picante, pimienta blanca, negra y verde, guindilla, chile, ajo.

     

    ENLACES DE INTERÉS

    1. http://www.dep4.san.gva.es/contenidos/urg/archivos/dietas/06.%20Dieta%20de%20protecci%C3%B3n%20biliar.pdf
    2. https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/dieta-colelitiasis/
    3. http://colelitiasis.org/
    4. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000273.htm

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Nutrición aplicada y dietoterapia. En: Litiasis biliar. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 193-212.
    2. Carbonell A, Lidia C, Arteaga Prado Y, Plaza González T, Prieto Ferro Y, Hernández Z. Diagnóstico clínico y epidemiológico de la litiasis vesicular. Revisión bibliográfica. Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río. 2012 Feb; 16 (1):200–14.
    3. Low-Beer, T. S., “Nutrition and cholesterol gallstone”, Nutr. Soc., 1985, 44: 144-134.
    4. Pérez-Aguilar., F., Bretó, M., Alfonso, V., y cols, “Tratamiento disolutivo de la litiasis biliar radiotransparente: estudio comparativo de los ácidos quenodesoxicólico y ursodesoxicólico”, Gastroenterol Hepatol, 1988, 11: 281-287.
    5. Sackmann, M., Ippisch, E., Sauerbruch, T. y cols, “Early gallstone recurrence rate after succesfull shock-wave therapy”, Gastroenterology, 1990, 98:392-396.
    6. Herruzo S, A J, Solís-Muñoz P. Manifestaciones hepatobiliares en la enfermedad inflamatoria intestinal. Revista Española de Enfermedades Digestivas. 2007 Sep;99(9):525–42
    
    
    Publicación realizada por: 
    Dr. Cándido Gabriel García Alejo
    Dietista-Nutricionista
    
    
    
  • HIPERURICEMIA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    El ácido úrico es un compuesto químico que es generado por nuestro organismo al descomponer unas sustancias denominadas purinas.

    La mayoría del ácido úrico es disuelto en la sangre y llega hasta los riñones, donde se excreta mediante la orina. Si el organismo genera una cantidad excesiva de ácido úrico o no lo elimina en cantidades suficientes, puede acarrear serios problemas para la salud del paciente.

    Estos niveles altos de ácido úrico en la sangre es a lo que se denomina hiperuricemia, la cual  puede acabar desencadenando episodios de crisis gotosas. (1)

     

    La hiperuricemia la podemos dividir en hiperuricemia con crisis gotosa (HCCG) e hiperuricemia sin crisis gotosa (HSCG)

    Cuando el paciente presenta crisis gotosa la dieta debe ser estricta (menos de 5 mg de purinas/día) mientras que en pacientes sin crisis gotosa la dieta presenta un carácter más moderado (menos de 250 mg de purinas/día):

    1. Las recomendaciones dietéticas en pacientes con crisis gotosa son las siguientes:

    Dieta estricta: se recomienda evitar toda carne de vacuno, cerdo, cordero y ave, así como sus jugos, extractos, vísceras y embutidos. Evitar todos los tipos de pescado y de bebidas alcohólicas y carbonatadas. Tampoco se recomienda el consumo de legumbres, espinacas y frutas muy dulces como el plátano o la uva.

    Entre los alimentos permitidos (sin purinas o con contenido muy bajo) se recomienda: leches desnatadas, yogures y quesos frescos, aceites de tipo vegetal, margarinas, cereales, frutas y verduras (excepto las limitadas).

    1. Las recomendaciones dietéticas para pacientes sin crisis gotosa son las siguientes:

    Dieta moderada: se recomienda evitar la carne de ganso, cerdo, cordero y pato, los jugos, estractos de carne, vísceras y embutidos. El marisco, pescados en conserva y pescados del tipo anchoa, sardina y arenque. También se deben evitar las espinacas. frutas muy dulces y limitar el consumo de alcohol.

    Entre los alimentos permitidos se destaca el consumo de algunas carnes como es el caso del pollo, ternera y pavo. También de pescados blancos como por ejemplo merluza o lenguado. También se permite el consumo de legumbres y de manera ocasional alcohol en forma de vino. También se permite el consumo de bebidas carbonatadas. (2)

     

    Entre los objetivos más destacables en el tratamiento de la hiperuricemia se encuentran los siguientes:

    1) Resolver la aparición de las crisis de artritis aguda con la mayor brevedad posible (en caso de su aparición).

    2) Prevenir la aparición de nuevas crisis de artritis (en caso de su aparición).

    3) Mejorar las posibles lesiones propiciadas por el depósito de uratos en los distintos tejidos o de ácido úrico en el sistema excretor renal.

    4) Actuar sobre posibles patologías relacionadas, como por ejemplo la obesidad, hipertensión arterial, hiperlipidemia, diabetes mellitus y aterosclerosis. (3)

     

    A nivel de nutricional existen numerosos consejos y recomendaciones para tratar de combatir la hiperuricemia, tales como:

    1) Reducir el consumo de alimentos ricos en purinas, como por ejemplo todas las carnes (visceras y extractos cárnicos inclusive), todos los pescados (incluidos los mariscos), legumbres y algunos vegetales (espinacas, setas y extractos de levadura). Sin embargo, entre los alimentos bajos en purinas destacan los productos lácteos (leche, queso, yogur, helados), huevos, cereales y sus productos (pan, pasta, cereales), verduras (lechuga, tomates entre otras, salvo las referidas anteriormente), frutas, nueces, azúcar y dulces. (3)

    2) Consumir agua y líquidos en cantidades abundantes (hasta 3 L) durante el ataque gotoso.

    3) Incrementar el consumo de lácteos desnatados, frutas y verduras.

    4) Disminuir el consumo de alimentos ricos en colesterol y ácidos grasos saturados, tales como mantequillas, embutidos y derivados cárnicos (chistorra, panceta, salami, longaniza, etc.), salsas (mayonesa, ajoaceite), aceites vegetales (aceite de coco, de palma, etc.), queso curado…

    5) Restringir o eliminar el consumo de bebidas alcohólicas (vino, cerveza, bebidas destiladas…).

    6) En el caso de sufrir sobrepeso, llevar a cabo una dieta hipocalórica sin ayunos ni restricciones estrictas de hidratos de carbono hasta alcanzar un peso saludable.

    7) Si además se padece hipertensión arterial o algún tipo de dislipemia, se deberá de realizar el tratamiento adecuado para remitir dichas patologías. (4)

    A continuación, se muestra un listado de alimentos con diferentes cantidades de purinas como orientación para el paciente:

    • Alimentos con alto contenido en purina (más de 480 mg de purina / 100g de alimento):

    Teobromina (alcaloide del cacao), levadura de cerveza, becerro, pez espada, oveja, cerdo, hígado de buey, hongos y sardinas en aceite.

    • Alimentos con contenido medio en purina (100-350 mg de purina / 100g de alimento):

    Sardina, hígado de cerdo, trucha, atún en aceite, atún, hígado de pollo, anchoas, soja, vaca y conejo.

    • Alimentos con bajo contenido en purina (10-70 mg de purina / 100g de alimento):

    Cerveza sin alcohol, cerveza, manzana, pan blanco, aguacate, berenjena, arándanos, espárragos, almendras, plátano y coles de bruselas. (5)

     

    Enlaces de interés para el paciente:

    https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003476.htm

    http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199602153340707

     

    Bibliografía

    (1) Edwards NL. Crystal deposition diseases. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 273.

    (2) Velasco N, Serrano V. Dieta restringida en purinas. En J Salas-Salvadó, A bonada, R Trallero, M Saló, R Burgos. Nutrición y dietética clínica. Barcelona: Elsevier/Masson; 2014. p. 469-71

    (3) Emmerson BT. The management of gout. N Engl J Med, 334 (1996), pp. 445-451 http://dx.doi.org/10.1056/NEJM199602153340707

    (4) González MJ. La alimentación del paciente hiperuricémico Manifestaciones clínicas y recomendaciones dietéticas. Ámbito farmacéutico. 2005; 24 (9): p. 110-112.

    (5) Soriano JM, editor. Nucleótidos y ácidos nucleicos. Nutrición básica humana. 1ª edición. Valencia: José Miguel Soriano del Castillo editorial; 2006. p. 249-263

    Publicación realizada por: 
    Dr. Cándido Gabriel García Alejo. Dietista-nutricionista.
    Ismael Martínez García. Dietista-nutricionista 
  • PESO CORREGIDO: APLICACIÓN EN PACIENTES OBESOS

    El peso corregido es una herramienta muy útil en pacientes con obesidad. Nos evita sobreestimaciones en el caso de usar el peso real o subestimaciones si se utiliza el peso ideal. Es por ello que es altamente aconsejable utilizar el peso corregido. (1)

    Su fórmula es la siguiente: 

     

                                           Pesocorregido = Peso ideal + 0,25*(peso real – peso ideal)

     

    Como vemos, el peso corregido (PC) depende del peso ideal y del peso real del paciente. El peso ideal del paciente se puede calcular a partir de la media aritmética de dos fórmulas: la fórmula de Lorentz y la fórmula de la Metropolitan Life Insurance (ver ejemplo más abajo).

    Para establecer la obesidad del paciente utilizamos el índice de masa corporal. Bien es conocido el número de limitaciones que posee en relación a la calidad ponderal del paciente. En este sentido, el algoritmo que utiliza el software nutricional dietopro.com para el cálculo del peso corregido ha tenido en cuenta también el porcentaje de grasa corporal del paciente. Este porcentaje será superior o igual a 25% en hombres y superior o igual a 33% mujeres. (2)

    De igual forma, el índice de masa corporal (IMC), tanto en hombres como en mujeres ha de ser superior o igual a 30 kg/m2. (3)

    La condición para que se aplique el peso corregido es que se den estos dos parámetros conjuntamente, es decir, que se cumpla que el IMC sea mayor o igual a 30 «Y» el porcentaje de grasa sea superior o igual a 25 o 33%. (2)

     

    A continuación, se muestra un ejemplo para que se pueda ver cómo se aplica el peso corregido en un paciente obeso:

    Pablo Gómez es un hombre de 40 años que acude a nuestra consulta derivado por su médico de familia con la prescripción de bajar peso.

    Datos:

    Peso: 99 Kg

    Estatura: 1,70 m

    Obesidad tipo I (IMC=34,25 kg/m2) (3)

    Factor de actividad (FA): Actividad física moderada

    Se pide establecer el VCT de la dieta de Pablo.

     

     Cálculo del VCT

    Para el cálculo del valor calórico total de la dieta se utilizará la fórmula de Harris-Benedict para hombres (2) y se utilizará el valor del peso corregido debido a la obesidad que presenta el paciente (1).

    GET = GMB X FA (4)

    FAhombres/AF moderada= 1,7

    GMBhombres= 66,47 + 13,75 x Pcorregido + 5 x A – 6,75 x E

     

    Cálculo del peso corregido en Kg

    Pcorregido = Peso ideal + 0,25*(peso real – peso ideal)

    • Calculo del peso ideal (2)

    Para  estimar el peso ideal se usará la fórmula de Lorent, que permite calcular el peso ideal (PI) teórico a partir de la altura y el sexo:

    • Fórmula de Lorentz(FL): PIFL = talla (cm) – 100 – [Talla (cm)-150]/K

    (hombres: K = 4)

    PIFL= 170 – 100 – (170-150)/4 = 65 kg

    • También puede determinarse el PI mediante la fórmula de la Fórmula Metropolitan Life (MLI): PIMLI = 50 + 0,75 x [talla (cm) – 150]

    PIMLI= 50 + 0,75 x [170 – 150] = 65 Kg

     

    Para calcular el peso ideal se utilizará la media aritmética de ambos resultados:

    PImedio = (PIFL + PIMLI )/2 = 65 kg

    Pcorregido = 65 + 0.25 (99- 65) = 73,5 kg

    GMBhombres= 66,47 + 13,75 x 73,5 kg + 5 x 170 cm – 6,75 x 40 años =  66,47 + 1010,62 + 850 – 270 = 1657,09 Kcal/día

    GET = 1657,09 x 1,7 = 2817,10 Kcal/día

    Como consecuencia de que los requerimientos energéticos del paciente son superiores o iguales a 2000 kcal/día, aplicaremos una restricción calórica al día de 500 kcal. (1)

    VCT= 2817,10 – 500 = 2317, 10 Kcal/día.

    Se pautará una dieta de 2300 kcal/día

     

     

     

    Referencias bibliográficas:

    1. Dietas con control de contenido energético. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Dietoterapia. Burgos. Universidad Isabel I; 2017
    2. Introducción a la Dietotecnia. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Dietoterapia. Burgos. Universidad Isabel I; 2017.
    3. Rubio M, Salas-Salvadó J, Barbani M, Moreno B, Aranceta J, Bellido D, et al. Consenso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Rev Esp Obes. 2007; p. 7-48.
    4. Martínez JA, Russolillo G. «Alimentación en el sobrepeso y la obesidad». En Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos: Alimentación y Nutrición. Módulo II. p. 2-33. Factores establecidos para varones y mujeres de 19-50 años.
     
    Publicación realizada por: 
    Dr. Cándido Gabriel García Alejo
    
    Dietista-Nutricionista