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NÁUSEAS Y VÓMITOS

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES

DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

[NOTA PREVIA: Las náuseas y vómitos, además del tratamiento dietoterapéutico, deben ser tratadas farmacológicamente. Estas recomendaciones solo tienen en cuenta los aspectos dietéticos de la enfermedad entre otros y no los farmacológicos. En este sentido, el paciente deberá consultar a su médico.

Las náuseas (sensación desagradable de necesidad de vomitar) representan la consciencia de estímulos aferentes (incluido mayor tono parasimpático) al centro del vómito del bulbo raquídeo. El vómito es la expulsión forzada de contenido gástrico causada por contracción involuntaria de la musculatura abdominal cuando se relajan el fundus gástrico y el esfínter esofágico inferior. Debe diferenciarse el vómito de la regurgitación (expulsión de contenido gástrico sin náuseas ni contracciones abdominales intensas asociadas) (1). 

Las náuseas y los vómitos son síntomas frecuentes en la población general. Se estima que aproximadamente el 50% de las personas experimentarán náuseas en algún momento de su vida, y el 25% experimentará vómitos. En entornos hospitalarios, la prevalencia puede ser aún mayor debido a las múltiples causas subyacentes como tratamientos farmacológicos y postoperatorios. Hasta el 80% de las mujeres embarazadas experimentan náuseas durante el primer trimestre y en pacientes que reciben quimioterapia, la prevalencia puede ser de hasta el 70-80% (2). 

Las principales causas de náuseas y vómitos incluyen (3):

  • Gastrointestinales: Gastroenteritis, obstrucción intestinal, enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Neurológicas: Migrañas, lesiones cerebrales, enfermedades del oído interno.
  • Metabólicas y endocrinas: Cetoacidosis diabética, insuficiencia renal, hipercalcemia.
  • Fármacos y toxinas: Quimioterapia, opioides, alcohol.
  • Psicológicas: Ansiedad, estrés.
  • Otros: Embarazo, dolor intenso.

Los síntomas asociados con las náuseas y los vómitos pueden variar según la causa, pero a menudo incluyen (4):

  • Sensación de malestar en el abdomen superior.
  • Pérdida de apetito.
  • Salivación excesiva.
  • Palidez.
  • Transpiración.
  • En casos severos, deshidratación y desequilibrios electrolíticos.

Diversos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar náuseas y vómitos, entre ellos (5):

  • Factores biológicos: Sexo femenino, edad (niños y ancianos).
  • Condiciones médicas: Trastornos gastrointestinales, enfermedades neurológicas, embarazo.
  • Medicamentos: Uso de quimioterapia, opioides.
  • Estilo de vida: Consumo de alcohol, dieta inadecuada.

El diagnóstico de náuseas y vómitos generalmente se basa en la historia clínica y el examen físico. En algunos casos, pueden ser necesarios estudios adicionales como análisis de sangre, pruebas de imagen (ecografía, tomografía computarizada) y endoscopia digestiva para determinar la causa subyacente (4) . 

El tratamiento farmacológico de las náuseas y vómitos depende de la causa subyacente y puede incluir (6):

  • Antieméticos: ondansetrón y metoclopramida para náuseas inducidas por quimioterapia.
  • Antihistamínicos: dimenhidrinato para náuseas por cinetosis (mareos durante los viajes).
  • Antagonistas de los receptores de dopamina: proclorperazina para diversas etiologías.
  • Antagonistas de los receptores de serotonina: ondansetrón.
  • Antagonistas de los receptores de neurocinina-1: aprepitant para náuseas inducidas por quimioterapia.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (7)

  • Minimizar la presencia de las náuseas y vómitos en la medida de lo posible. 
  • Evitar las complicaciones asociadas. 

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS (7,8,9,10)

– Es importante mantener una hidratación adecuada para prevenir la deshidratación en pacientes con náuseas y vómitos. Se recomienda la ingesta de líquidos claros y en pequeñas cantidades, tales como agua, caldos, soluciones electrolíticas y bebidas isotónicas, para asegurar el equilibrio electrolítico y prevenir complicaciones adicionales.

– Para mejorar la tolerancia y reducir la carga digestiva, se recomienda fraccionar la ingesta diaria en comidas pequeñas y frecuentes. Los alimentos blandos y de fácil digestión, como arroz, plátanos, puré de manzana y gelatina, son preferibles.

– Evitar alimentos irritantes. Es fundamental evitar alimentos ricos en grasas, fritos, picantes y azucarados, ya que pueden exacerbar las náuseas. Además, se debe evitar la exposición a alimentos con olores fuertes, que pueden desencadenar el reflejo nauseoso.

– La temperatura de los alimentos es clave en el tratamiento de la sintomatología. Consumir alimentos fríos o a temperatura ambiente puede ser más tolerable para los pacientes, dado que los alimentos calientes suelen emitir olores más intensos, lo que puede inducir náuseas.

– Una vez se finalice una comida, se recomienda que los pacientes permanezcan en posición vertical durante al menos una hora después de comer para facilitar la digestión y reducir el riesgo de vómitos .

– Se debe priorizar el consumo de carbohidratos complejos como arroz blanco, pan tostado y avena, que pueden estabilizar el estómago y proporcionar energía sostenida sin provocar irritación gástrica, además de fuentes de proteínas magras, como pollo sin piel, pavo, pescado blanco y huevos. Estas proteínas son más fáciles de digerir y menos propensas a causar molestias gastrointestinales.

ALIMENTOS A EVITAR (8,9)

– Alimentos grasos y fritos: Los alimentos con alto contenido de grasas y los fritos deben evitarse debido a su dificultad para digerirse y su capacidad para agravar las náuseas .

– Alimentos picantes y muy condimentados: Los alimentos con alto contenido de especias y condimentos fuertes pueden irritar el estómago y empeorar los síntomas de náuseas .

– Productos lácteos: En ciertos pacientes, los productos lácteos pueden ser difíciles de digerir y pueden incrementar las náuseas, especialmente en aquellos con malabsorción o intolerancia a la lactosa .

– Alimentos con olores fuertes: Alimentos como cebolla, ajo y ciertos pescados, que tienen olores intensos, deben evitarse ya que pueden desencadenar el reflejo nauseoso .

ENLACES DE INTERÉS 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Manual MSD versión para profesionales [Internet]. [citado 10 de julio de 2024]. Náuseas y vómitos – Trastornos gastrointestinales. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-gastrointestinales/síntomas-de-los-trastornos-gastrointestinales/náuseas-y-vómitos
  2. Singh P, Yoon SS, Kuo B. Nausea: a review of pathophysiology and therapeutics. Therap Adv Gastroenterol. 2016 Jan;9(1):98-112.
  3. Javorsky BR, Robinson MT, Holick MF. Nausea and Vomiting: A Rational Approach. Cleveland Clinic Journal of Medicine. 2015;82(3):184-190.
  4. Lacy BE, Parkman HP, Camilleri M. Chronic nausea and vomiting: evaluation and treatment. Am J Gastroenterol. 2018 May;113(5):647-659. 
  5. Patel P, Bapat B, Jacob R. Risk Factors for Nausea and Vomiting. Current Gastroenterology Reports. 2020;22(2):6.
  6. Heckroth M, Luckett RT, Moser C, Parajuli D, Abell TL. Nausea and Vomiting in 2021: A Comprehensive Update. J Clin Gastroenterol. 2021 Apr 1;55(4):279-299.
  7. Servicio madrileño de salud. Recomendaciones dietético nutricionales “en el paciente con náuseas y vómitos”. En: Recomendaciones Dietético Nutricionales. Mayo 2013. Madrid. p. 103.
  8. Adams KK, Chiam P, Urits I, et al. Non-Pharmacologic Management of Nausea and Vomiting. Journal of Clinical Pharmacy and Therapeutics. 2019;44(2):166-172.
  9. Kumar A, Mittal R, Yadav S. Dietary and Lifestyle Modifications for Managing Nausea and Vomiting. Journal of Nutrition and Dietetics. 2018;45(4):207-213.
  10. Durak D, Avsaroglu G, Vatansever F, et al. Nutritional Strategies to Alleviate Chemotherapy-Induced Nausea and Vomiting: A Review. Nutrition and Cancer. 2020;72(6):1035-1044.

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