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  • ¿EN QUÉ CONSISTE MI PLAN AMIGO Y CUÁLES SON SUS BASES O CONDICIONES?

    El Plan Amigo de Dietopro.com es la forma en que nuestro software te permite crecer con más facilidad en tu negocio. Y algo muy importante para nuestro equipo es que crecemos junto a ti.
    Por cada nuevo amigo dietista que traigas, obtienes un 5% de descuento mensual. Consiguiendo un máximo de 20 nuevos amigos dietistas podrás obtener un descuento mensual de un 100% en tu licencia PRO, es decir, tu licencia de Dietopro.com te saldrá totalmente gratis.

     

     

    Las bases del Plan Amigo son las siguientes:

    1. Exclusivo para clientes de Dietopro.com con licencias PRO. Los clientes con licencias DAY quedan excluidos.

    2. La adhesión a este plan es gratuita y no requiere de suscripción alguna. Por el simple hecho de tener activa una licencia PRO (PRO-INI, PRO-OPTIMUS, …) ya se puede participar.

    3. Cada nuevo amigo/nueva alta PRO conseguida por un dietista A supone un descuento mensual del 5% para este en sus próximas facturas. Ejemplo: un dietista A consigue que se registren 6 nuevos amigos con licencias PRO. En este caso, al dietista A se le aplicará un 30% de descuento en sus próximas facturas (5% por cada licencia).

    4. La aplicación del descuento solo se dará bajo 2 condiciones: La primera es que las altas o amigos conseguidos sean USUARIOS FREE y que NUNCA HAYAN SIDO CLIENTES DE PAGO. Y la segunda es que la nueva alta o nuevo amigo haya adquirido cualquier licencia de pago PRO (no licencias DAY).»

    5. Un dietista A consigue a un dietista B (amigo conseguido). Al dietista A se le aplica un descuento mensual de un 5% en sus próximas facturas mientras el dietista B mantenga activa su licencia de pago PRO. En un momento dado, el dietista B decide darse de baja. En esta circunstancia, al dietista A se le dejará de aplicar el descuento del 5% mensual. Ejemplo: Un dietista A tiene activo un 30% de descuento en sus facturas (por haber traído 6 amigos). En un momento dado, uno de los 6 amigos conseguidos se da de baja. El descuento a aplicar en las próximas facturas será de un 25%.

    6. Un dietista no colegiado puede conseguir hasta un máximo de 20 amigos (100% de descuento mensual o licencia gratis). Un dietista colegiado puede conseguir hasta un máximo de 18 amigos (un máximo de un 90% de descuento mensual del Plan Amigo ya que de base ya dispone de un 10% descuento mensual por colegiación).

    7. El “código de descuento” que un dietista A aporta a un dietista B (nueva alta PRO) es el mail del dietista A. Este dietista A cede su código de descuento (su mail) a un nuevo dietista B y este lo introduce en el área LICENCIA/MI PLAN AMIGO antes de realizar la compra. Tras realizar la compra el dietista B, automáticamente al dietista A se le aplica un 5% de descuento mensual en sus próximas facturas.

    8. Un dietista A consigue como amigo a un dietista B. El dietista B ya no puede conseguir al dietista A como amigo ni a cualquier otro cliente de pago activo de Dietopro.com. Para que el dietista B pueda conseguir sus descuentos deberá conseguir nuevos amigos que nunca anteriormente hayan tenido una licencia de pago.

    9. Un dietista A consigue a un dietista B (amigo conseguido). Mientras el dietista B mantenga su licencia PRO activa, al dietista A se le aplicará mensualmente y de manera automática el 5% de descuento en sus facturas.

    10. Un dietista A consigue a un dietista B. Al dietista A se le aplica un descuento mensual del 5% en sus próximas facturas. El dietista B, por este hecho anterior, no tiene ningún descuento. El dietista B podrá tener sus descuentos en el momento que empiece a conseguir nuevos amigos/dietistas (al igual que el dietista A).

  • HISTÓRICO DE NOVEDADES EN DIETOPRO.COM

    (por orden cronológico)

    EN CONSTRUCCIÓN

     

    Grupo al que pertenece

    Novedad/actualización

    ¿En qué consiste?

    Fecha implementación

         
         
    App móvil Visualización de planes dietéticos en la app móvil Que la última dieta que se vea en la app sea la que ha dejado abierta el paciente y no la última que se le ha enviado. Junio 2021
         
     App móvil  Fotografías de platos propios  Cuando creas un plato puedes añadirle una fotografía. Así, cuando tus pacientes consultan la receta de un plato en la app móvil podrán ver su fotografía. Junio 2021
           
     Licencia Pacientes no ocultos si eres FREE  Cuando pasas a ser FREE los pacientes no se ocultan y siempre están visibles. Junio 2021
           
     Editor semanal de planes dietéticos  Mostrar alimentos y platos restrictivos   Cuando  introduces un plato restrictivo, es decir, no apto para un paciente en concreto el sistema te avisa poniendo la celda en rojo. Junio 2021
           
     Diseño  Gráficas   Depuración de error en gráficas sobre superposición de mismas fechas de diferentes años Junio 2021
           
     Autómata  Habilitar/deshabilitar asistente para errores en área «Configaración» Opción para habilitar/deshabilitar el asistente para detección de errores en la edición manual de planes dietéticos.  Junio 2021
           
     App móvil   Enlace a vídeo de receta del plato  Al crear un plato propio puedes añadir un link al vídeo de la receta del plato que tengas en tu canal de YouTube por ejemplo. De esta manera tu paciente podrá ver el vídeo de la receta desde la app. El link puede enlazar al elemento que desees, no solo vídeos. Junio 2021
           
     Editor semanal de planes dietéticos  Platos en rojo al copiar y pegar ingesta Al copiar y pegar una ingesta de un paciente a otro, el sistema te avisa si has añadido algún plato o alimento restrictivo mostrando la celda en rojo.  Junio 2021
         
     App móvil  Incluir fotos de platos propios  Cuando creas un plato y le añades una foto, esta va a aparecer en la receta del plato en la app. De esta manera los pacientes van a poner tener una referencia visual del plato que han de cocinar. Junio 2021
       
    Base de datos de platos   Reducción eliminación sal común  Eliminación/reducción  de la sal común en los más de 7000 platos con el fin de mejorar el lanzamiento automático de planes dietéticos relativos a nefropatías y cardiopatías. (finalizado en agosto 2021) Junio 2021
         
     Editor semanal de planes dietéticos Activación/desactivación del asistente para corrección de platos/alimentos no aptos introducidos manualmente Cuando manualmente introduces un plato no apto para un paciente el asistente pone en rojo dicho plato. Con esta implementación puedes suprimir este asistente  Junio 2021
         
     App móvil  Enlace a vídeo de receta de un plato propio Cuando creas un plato puedes añadir un enlace al vídeo de su receta. De esta manera, el paciente desde su app, puede acceder a ese vídeo de la receta facilitando así el cocinar dicho plato.  También se puede usar dicho enlace para acceder a lo que desees: fotos, documentos, carpetas, etcétera, todo ello en la nube Junio 2021
         
     Editor semanal de planes dietéticos   Asistente para correcciones de errores en actuaciones manuales Cuando copias/pegas una ingesta, clonas un plan dietético, tanto intra, como interpacientes, el sistema te avisa de que el plato o alimento introducido está prohibido para el paciente , bien, por aversión, intolerancia o alergia.  Mayo 2021
         
    Actualización interna software  Actualización software código  Actualización RN versión 0.62 a versión 0.63  Mayo 2021
    Informe pacientes Informe antropométrico exclusivo InBody Informe de resultados de análisis de bioimpedancia con análisis segmental de grasa corporal para clientes con analizadores de composición corporal INBody Mayo 2021
  • Recomendaciones inmunonutricionales para mejora de la respuesta inmunológica contra la infecciones de carácter vírico, fúngico o bacteriano

    Introducción

    La inmunonutrición es una materia emergente y multidisciplinar, siendo una rama específica de la nutrición que estudia las interacciones entre la nutrición de un individuo y su sistema inmunológico, la infección (vírica, bacteriana o fúngica), la inflamación y la injuria o daño tisular. Por ello, a esta materia también se la conoce como el estudio de la Nutrición y de las 4 “ies”, es decir, inmunidad, infección, inflamación e injuria  (1).

    Una correcta alimentación (y por ende, nutrición) influye decisivamente en el estado nutricional del individuo. Dicho estado nutricional es un factor limitante en la respuesta inmunológica del individuo ante enfermedades de tipo vírico, bacteriano, fúngico, evidencia bien conocida desde hace ya más de tres décadas (2). Paralelamente, puede reducir el grado de incidencia y prevalencia de la enfermedad (3).

    Dicha respuesta inmunitaria es primordial para prevenir la invasión de agentes infecciosos y eliminar rápidamente los patógenos una vez estos han sobrepasado las barreras físicas y químicas como la piel, mucosas, secreciones (del estómago, sudor…), microbiota intestinal, etcétera (4,5).

    Son diversos los estudios (6,7,8) que indican que una malnutrición, tanto por exceso, como por defecto (desnutrición, trastornos de la conducta alimentaria, obesidad…) tienen un impacto negativo sobre diversos sistemas del organismo, aunque la complicación más común e inmediata es sobre la infección (9).

    De hecho, en el año 1968 la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su monográfico “Interacciones entre nutrición e infección” describía la relación entre un estado nutricional deficitario en el individuo y los diferentes mecanismos de defensa contra las infecciones. Así, a lo largo del desarrollo de la inmunología como ciencia, se ha puesto de manifiesto como una malnutrición puede afectar la resistencia a infecciones y a la respuesta inmune (10).

    Como ya se está exponiendo, un estado de malnutrición conlleva una depleción  (de uno o varios nutrientes) y por ello puede comprometer el estado de inmunocompetencia.

    La malnutrición en la población puede desencadenar efectos adversos tales como deficiencias en nutrientes decisivos en la respuesta inmunológica como (hierro, zinc vitamina A y D, etcétera); un aumento de la morbilidad y mortalidad; un sistema inmunológico dañado (por lo tanto un individuo es más susceptible a infecciones) y una maduración y composición anormal de la microbiota intestinal (2).

    Es el caso de la malnutrición energético-proteica. Una malnutrición que no solo conlleva un déficit de proteínas y energía, sino también una deficiencia  de micronutrientes específicos para las células (Fe, Zn, Cu, vitamina A, etcétera) al igual que sus respectivas proteínas transportadoras como componentes específicos e inespecíficos de la respuesta inmune (11).

    En un estudio prospectivo realizado en España sobre población infantil hospitalizada en noviembre de 2019 (12) se detectó un alto riesgo de malnutrición, superando levemente el 48% del tamaño muestral. También en población anciana existe una elevada prevalencia de malnutrición (13, 14)

    Por otra parte, no todos los nutrientes que la población puede encontrar en los alimentos influyen en la respuesta inmunológica. A aquellos nutrientes que son decisivos y limitantes en un correcto funcionamiento inmunológico son los denominados INMUNONUTRIENTES. Es decir, los nutrientes considerados esenciales para mantener la integridad y perfecto funcionamiento del sistema inmune. Dichos inmunonutrientes modulan la homeostasis inmunológica (3) además, de cómo se acaba de comentar, las respuestas inmunes que participan en la lucha frente a las infecciones víricas, bacterianas y fúngicas.

    Dentro de este grupo podemos encontrar micronutrientes tales como la vitamina A, C, E, B6, B12, hierro, zinc, selenio, ácido fólico. También ácidos grasos omega 3, arginina, glutamina, probióticos, prebióticos, simbióticos, etc. Todo ellos participan en alguna medida en ejercer efectos inmunomoduladores e influyen en la susceptibilidad del individuo a sufrir infecciones (3, 15, 16, 17).

    El sistema inmune de un individuo no solo puede verse comprometido por el comportamiento alimentario de este. Otros factores que indicen decisivamente en la función inmunitaria son: edad, género (hormonas y ciclo menstrual), índice de masa corporal, actividad física/ejercicio, tabaquismo, estado de hidratación, genética, enfermedades crónicas o infecciosas, estrés psicológico, calidad/cantidad de sueño, consumo de drogas, alcohol y medicación, y por último historial de infecciones y vacunas (1).

    Y para finalizar, se debes ser consciente que bajo ningún concepto, un buen estado nutricional del individuo va a prevenir las infecciones, es decir, prevenir la enfermedad. Lo que sí va a ocurrir es que una correcta “inmunonutrición” u óptimo estado nutricional va a mejorar la respuesta inmunológica. Esto se puede traducir en que una vez un individuo se ha infectado, durante el periodo de incubación del virus (periodo que transcurre desde que el agente vírico ingresa en nuestro organismo hasta que el huésped presenta su primer síntoma) su organismo “luche” contra ese agente infeccioso y así, no se llegue a presentar síntomas. O bien, si los presentase y tuviera que ser ingresado, el tiempo de estancia hospitalaria o recuperación podría verse reducido gracias a un óptimo estado nutricional en el momento de la infección.

     

    Objetivos del tratamiento inmunonutricional

    1.   Mejorar el estado nutricional del huésped con el fin de mejorar la respuesta inmunitaria.

    2.   En pacientes sintomáticos que deban ser ingresados reducir la estancia hospitalaria.

    3.   Eliminar o reducir la gravedad de los síntomas gracias a una correcta homeostasis inmunológica (18).

     

    Recomendaciones inmunonutricionales e higiénico-dietéticas para la optimización de la respuesta inmunitaria: listado de inmunonutrientes, alimentos que los contienen y funciones en el sistema inmune

    La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) asume que ciertos nutrientes juegan un papel relevante en la integridad del sistema inmunitario. Esto no quiere decir que una cantidad extra de estos inmunonutrientes tomados a través de suplementos nutricionales o incluso alimentos, vaya a mejorar nuestro estado de inmunocompetencia. En contraposición, esto sí puede resultar eficaz ante estados carenciales o de malnutrición (38).

    De hecho, una alimentación hipercalórica puede repercutir negativamente en la inmunocompetencia de nuestro sistema inmune  para luchar contra infecciones de carácter vírico, bacteriano o fúngico.

    Se  sabe  que  las  personas  obesas  tienen  mayor  incidencia  en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y estas se hallan mayormente vinculadas a trastornos inmunitarios. Por otra parte, se ha de tener especial cuidado con las dietas hipocalóricas habilitadas para llevar a cabo una reducción ponderal: la función inmunológica puede verse reducida cuando el valor calórico de estas es inferior a 1.200 kcal, o bien, si dichas dietas, aunque más ricas en aporte de energía, son desequilibradas (39).

    Además de estos inmunonutrientes dentro del contexto de una alimentación saludable, existen otros factores consensuados científicamente a tener en cuenta para una correcta respuesta inmunitaria. Estos son: estar vacunado, disponer una buena higiene personal y alimentaria, cesación tabáquica, evitar el alcoholismo, control de estrés tanto físico como psíquico, dormir alrededor de 7-8 h/día, mantener un peso saludable, realizar de forma regular una actividad física aeróbica como por ejemplo caminar a paso ligero, nadar, bicicleta, entrenamiento con pesas con carácter extensivo y no intensivo,  y por último, evitar el sedentarismo.

    En  la  siguiente tabla  se muestra  la relación de inmunonutrientes (vitaminas, minerales y otros nutrientes) cuya vinculación con el sistema inmunitario ha sido científicamente constatada. Estas recomendaciones sobre inmunonutrientes se entienden dentro de un contexto de una alimentación, variada, equilibrada, funcional y suficiente desde el punto de vista nutricional y energético.

     

    Inmunonutrientes /  agentes inmunoactivos Funciones beneficiosas en el sistema inmunológico Se puede encontrar en…
    Alimentos probióticos                                (microorganismos vivos)

     

    1. Aumento de la capacidad de respuesta a patógenos en el tejido linfoide asociado al intestino  Yogur, Kéfir, derivado lácteo tipo «Actimel», quesos crudos y curados (Roquefort, Cabrales), aceitunas y encurtidos,  miso, tempeh.

     

    2. Refuerzo del intestino como barrera. Se evita paso de patógenos a la sangre
    3. Estímulo de la respuesta inmunitaria humoral (con efectos antivíricos, profilácticos y activadores de células NK)
    4. Aumento de la actividad de linfocitos y macrófagos
    5. Ayudan a la microbiota intestinal en sus funciones:
    5.1. Inhibición del desarrollo de microorganismos patógenos.
    5.2. Estimulación y modulación del sistema inmunitario mejorando la respuesta inmune.
    5.3. Inhibición de fijación de patógenos a células intestinales
    Alimentos prebióticos                                             Estimulan el crecimiento y/o actividad de bacterias de la microbiota intestinal. Por lo tanto, indirectamente ayudan en sus funciones mencionadas anteriormente Alimentos ricos en fibra soluble:
    1.  Miel, cerveza, ajo, cebolla, alcachofa, tomate, espárrago, centeno, trigo, avena, plátano y raíz de achicoria. (ricos en fructooligosacáridos *(FOS))
    2.  Leche animales, patata con piel y su almidón, legumbres como lentejas, garbanzos, alubias blancas y pintas y guisantes. (ricos en galactooligosacáridos (GOS))
    3. Frutas, especialmente naranja, fresas, mango, manzana, higos, ciruelas y albaricoques.
    4. Verduras y hortalizas, en especial zanahorias, pepinos, puerros, remolacha y col.
    5. Semillas de lino y linaza
    6. Otros ricos en pectinas: membrillos, mermeladas y productos de confitería (usado como espesante)
    Alimentos simbióticos                                            (en su composición incluyen probioticos y prebióticos) Compaginan las funciones de alimentos probióticos y prebióticos. Derivados lácteos ricos en fibra, complementos alimenticios simbióticos.  Leche materna como alimento natural.
    Vitamina A Su deficiencia provoca: De mayor a menor cantidad: hígado de cordero, hígado de pollo, hígado de cerdo, hígado de ternera, aceite de hígado de bacalao, zanahoria hervida, mantequilla, espinaca hervida, boniato, yema de huevo de gallina
    1. Menor producción de interferón gamma
    2. Disminución del timo y bazo
    3. Reducción de la actividad de las células natural killer (NK)
    4. Descenso de la hipersensibilidad retardada cutánea
    Vitamina D 1. Potente modulador del sistema inmune, sobre todo cuando se metaboliza a la forma 1,25-OH D3 De mayor a menor cantidad: aceite de hígado de bacalao, bonito en aceite, salmón ahumado, anchoas en aceite, sardina, salmón, caballa, pez espada/atún, boquerón, yema de huevo.
    2. Mejora la inmunidad innata mediante el
    aumento de la diferenciación de los monocitos a macrófagos.
    3. Implicada en la proliferación y diferenciación
    celular
    Vitamina E Su deficiencia está asociada a: De mayor a menor cantidad: aceite de girasol, pipas de girasol, aceite de maíz, avellana cruda, almendra, aceite de hígado de bacalao, aceite de soja, piñón, aceite de oliva virgen, cacahuete.
    1. Una respuesta inmune deteriorada
    2. Alteraciones en la inmunidad humoral, inmunidad celular y función fagocítica.
    Vitamina C 1. Su deficiencia está asociada a un aumento en la susceptibilidad a sufrir infecciones, sobre todo en tracto respiratorio superior. De mayor a menor cantidad: guayaba, grosella negra, pimiento, col de Bruselas/brócoli, kiwi, papaya, fresón, limón, naranja, mango
    2. Actúa incrementando la capacidad
    proliferativa de los linfocitos T, atenuando los
    efectos supresores de los glucocorticoides
    sobre el sistema inmune.
    Vitamina B6 Su deficiencia está asociada a:  En la mayoría de alimentos de
    origen vegetal (verduras, fruta fresca, frutos secos, cereales, legumbres) y en los de origen animal (carne y vísceras, pescado y marisco, huevos y en los productos lácteos). Muy elevadas cantidades en petit suisse y mousse de queso fresco.
    1. Atrofia linfoide
    y alteración en la respuesta humoral y celular.
    2. defecto en la síntesis de los ácidos
    nucleicos y en la proliferación celular,
    particularmente de las células
    inmunocompetentes.
    3. Sobre la inmunidad humoral, implica una
    reducción de la formación de anticuerpos
    4. Defectos en la maduración y en la proliferación de linfocitos T
    Vitamina B12 Su deficiencia esta asociada a: De mayor a menor cantidad: Jalea real, hígado de cordero, buey, pollo y ternera, riñón de cordero, sardinas en aceite y sardinas, mejillones, pulpo, ostras, riñón de cerdo. También carnes, pescados, huevos y productos lácteos. En general alimentos de origen animal.
    1. Disminución en la proliferación de los linfocitos.
    2. Reducción de la actividad de las células NK
    3. Descenso en el número de linfocitos, en
    especial de linfocitos CD8+
    Cobre 1. Micronutriente esencial necesario para la
    diferenciación, maduración y activación de los
    distintos tipos de células inmunocompetentes.
    De mayor a menor cantidad: café descafeinado (grano/molido), hígado de ternera y cordero, marisco, ostras, jamón ibérico, nueces, pepitas de girasol, soja, pistacho, chocolate negro, avellanas, pimienta negra, piñones, altramuces, cacahuetes, lentejas y almendras.
    2. Su déficit provoca una disminución del
    número de células productoras de
    anticuerpos disminuyendo por lo tanto la
    respuesta humoral.
    Hierro Su deficiencia está asociada a: De mayor a menor cantidad: hígado, moluscos (berberechos, mejillones, chirlas…), sangre, morcillas, carnes (especialmente la de caballo), pescado, yema de huevos, cereales de desayuno fortificados, legumbres (baja biodisponibilidad, mezclar con cítricos) y, en menor proporción, lácteos.
    1. Menor capacidad de fagocitosis
    2. Baja respuesta de linfocitos
    3. Descenso en el número y actividad de las
    células NK
    Selenio 1. Su deficiencia va acompañada de
    una depresión de la inmunocompetencia,
    afectando tanto la inmunidad celular como la
    función de las células B.
    De mayor a menor cantidad: riñón de cerdo y cordero, lentejas, pasta integral, nueces, hígado de pollo, ostras, hígado de cerdo, pepitas de girasol, pez espada, berberechos, almejas, chirlas, mejillones, pulpo, lenguado, paté de hígado de cerdo, perca.
    2. La suplementación con selenio tiene marcados efectos inmunoestimuladores, aumentando la proliferación de la actividad de las células T y la mejora de la actividad de las células NK
    Zinc 1. Afecta al desarrollo y la integridad del sistema inmune. De mayor a menor cantidad: pan de molde, ostras, cereales de desayuno fortificados, yogures de sabores, germen de trigo, piñones, levadura seca, almendras, hígado de cerdo, pepitas de girasol, caballo, marisco, queso parmesano (curados en general).
    2. Influye en la función de las células que median la inmunidad no específica (neutrófilos y células NK) y también en la modulación de la inmunidad específica actuando sobre la activación de los linfocitos T, la producción de citoquinas  y la maduración de
    los linfocitos B.
    Ácido fólico  La carencia de ácido fólico o vitamina B9
    suprime la respuesta de algunos linfocitos, lo que a su vez se acompaña de una disminución de anticuerpos
    Levadura seca, hígado de ternera, hígado de pollo, germen de trigo, haba seca, jalea real,  soja seca, altramuz, alubias blancas y pintas, escarola y verduras de hoja verde, cereales de desayuno enriquecidos
    Aminoácidos ramificados (AARR): valina, leucina e isoleucina                                    (ensayos en animales) 1. Una ingesta inadecuada de AARR hace
    disminuir la proliferación de linfocitos
     Fuentes de origen animal: carne de res magra, cerdo, pollo, huevos, pescado, leche, yogur o quesos bajo en grasa. Fuentes vegetales: quínoa, soja, frijoles, lentejas, nueces y semillas.
    2. En animales con una dieta deficiente en AARR, aumenta el riesgo de padecer infecciones, disminuye la producción de anticuerpos y la síntesis de proteínas del
    complemento
    Glutamina 1. Efecto beneficioso sobre el sistema inmunitario ya que es sustrato directo de los linfocitos y enterocitos Quesos, carnes de res, salmón, pescados, huevos, leche entera, legumbres, tofu, maíz. También en suplementos para nutrición deportiva.
    2. En pacientes críticos la nutrición parenteral
    suplementada con glutamina disminuye el número de complicaciones infecciosas.
    Arginina 1. Mejora la función de las células T observada durante el estado crítico de un paciente. Carne de vacuno, mariscos y pescados, huevos, legumbres, chocolate, frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales. También en suplementos para nutrición deportiva.
    2. Efecto antitumoral, a través del sistema específico e inespecífico inmune.
    3. Capacidad de estimular la celularidad y la respuesta del timo.
    Nucleótidos 1. Participación de los nucleótidos de la dieta en el desarrollo del sistema inmunitario, sobre todo en tejidos como la piel, mucosa intestinal, linfocitos En alimentos de origen animal y vegetal. Son consumidos la mayoría en forma de ácidos nucleicos
    2. Efectos de los nucleótidos sobre la inmunidad tanto humoral como celular, principalmente en recién nacidos y lactantes.
    Ácidos grasos omega 3 1. Los ácidos grasos de la dieta tienen una función sobre la inmunocompetencia. Pescados azules como el atún, el salmón, sardinas, marisco y otros alimentos marinos como las algas. Aceites de semilla, de maíz, de girasol, frutos secos, germen de cereales.
    2. Mejoran la calidad de la respuesta inmune.
    Tabla 1. Listado de inmunonutrientes, alimentos que los contienen y sus funciones en el sistema inmune científicamente comprobadas  (2, 3, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37).
    * Son oligosacáridos lineales de entre 2 a 20 monómeros de fructosa (2 a 60 unidades en el caso de la inulina, un tipo de FOS).

     

     

    Enlaces de interés

    https://www.salud.mapfre.es/nutricion/reportajes-nutricion/que-es-la-inmunonutricion/

    https://www.youtube.com/watch?v=a4–NNWYG80

    https://www.directoalpaladar.com/salud/inmunonutricion-refuerza-tus-defensas-con-las-comidas

    https://www.eluniversal.com.co/salud/inmunonutrientes-claves-para-sanar-las-heridas-por-inmovilidad-DN1917342

    https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2020-03-19/inmunonutricion-verdad-alimentos-protegen-infecciones-coronavirus-covid-19_2505404/

    https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-asi-debe-ser-dieta-proteger-sistema-inmune-contra-coronavirus-20200317141554.html

     

     

    Referencias bibliográficas

    1. pdf [Internet]. [cited 2020 Mar 15]. Available from: http://renc.es/imagenes/auxiliar/files/RENC2015supl1INMUNONUT.pdf
    2. pdf [Internet]. [cited 2020 Mar 15]. Available from: https://www.medigraphic.com/pdfs/medcri/ti-2005/ti055_6f.pdf
    3. pdf [Internet]. [cited 2020 Mar 15]. Available from: https://seom.org/seomcms/images/stories/recursos/infopublico/publicaciones/soporteNutricional/pdf/cap_01.pdf
    4. Calder PC. Immunological parameters: what do they mean? J Nutr 2007; 137 (3 suppl. 2): 773S-780S.
    5. Delves PJ, Seamus JM, Burton DR, Roitt IM. Essential Immunology. 12th ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2011.
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    11. Marcos A. Eating disorders: a situation of malnutrition with peculiar changes in the immune system. Eur J Clin Nutr 2000; 54 (Suppl. 1): S61-64.
    12. Pérez Moreno J, de la Mata Navazo S, López-Herce Arteta E, Tolín Hernani M, González Martínez F, González Sánchez MI, et al. Influencia del estado nutricional en la evolución clínica del niño hospitalizado. An Pediatr (Barc). 2019 Nov 1;91(5):328–35.
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  • RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA PLANES DIETÉTICOS FODMAP

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    La dieta low FODMAP es un tipo de alimentación desarrollado e inicialmente promovido por investigadores de la Universidad Monash en Australia (1). FODMAP es un acrónimo inglés: fermentable oligosaccharides, disaccharides, monosaccharides, and polyols (2). Estos pertenecen a un grupo de carbohidratos de cadena corta cuya absorción en el intestino está muy dificultada, o bien, resultan muy indigestos.

    Es un tipo de dieta donde su principal fundamento es la limitación de alimentos que causan síntomas a nivel intestinal, tales como hinchazón abdominal y dolor en la parte inferior del abdomen, flatulencia, diarrea, distensión y alteración del hábito intestinal, etcétera (1).

    Este planteamiento dietético es diseñado para mejorar los síntomas del síndrome del intestino irritable o colon irritable. Aunque, por otra parte, algunas investigaciones han apuntado que podría ser una dieta aplicable en otras patologías inflamatorias intestinales tales como la enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.

    Según los investigadores de la citada universidad, este tipo de dieta es conveniente realizarla en 3 pasos (1):
    Paso 1: Aplicar dieta baja en FODMAPs durante 2 a 6 semanas.

    Paso 2: Reintroducción de FODMAPs durante 8 a 12 semanas.

    Paso 3: Personalización de FODMAPs en función de la tolerancia del paciente.

    Después del paso 1 se comienza con la reintroducción de los alimentos eliminados, por grupos de distintos FODMAPs y de forma no sumatoria, para evitar el efecto aditivo e identificar la tolerancia individual de cada grupo (5).

    En este sentido, el paciente debe debe consultar a su médico y dietista-nutricionista antes de someterse a una dieta FODMAP.
    Se ha de realizar las diferentes fases de la aplicación del plan dietético hasta conseguir alcanzar el último paso de la dieta. Es en la fase 3 donde el paciente va a permanecer el resto de su vida y en la cual va a convivir con aquellos alimentos de mayor tolerancia.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    – Aportar la comodidad digestiva a los pacientes.
    – Mejora de la calidad de vida del paciente.
    – En la última fase de la dieta FODMAP el paciente saber qué alimentos se pueden tolerar y cuáles no.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS (3,4)

    ALIMENTOS ALTOS EN FODMAP (DESACONSEJADOS en fases iniciales):

    – CEREALES, PSEUDOCEREALES y sus derivados (Harina, panes y pasta…): arroz integral, arroz salvaje, avena, cebada, centeno, mijo, trigo integral.

    – LEGUMBRES: alubias, garbanzos, guisantes, habas, lentejas.

    – VERDURAS: Ajo, alcachofa, berenjena, brócoli, cebolla, coles de Bruselas, coliflor, escarola,  espárragos,  lechuga, pimiento, puerro,  remolacha.

    -SETAS

    – FRUTAS FRESCAS Y DESECADAS: cereza, ciruela, frambuesa, fresa, manzana, melocotón, melón, mora, pera, sandía, uva, aceituna, albaricoque, arándano, breva, aguacate, caquis, litchis, mango, uvas pasas, ciruelas pasas, dátiles, orejones, higos desecados, etcétera.

    – FRUTOS SECOS: almendra, anacardo, avellana, cacahuetes, castaña, nuez, piñón, pipas, pistacho.

    – LÁCTEOS Y DERIVADOS: leche de cabra, vaca, oveja, leche condensada, leche en polvo, nata, quesos curados, quesos frescos, yogures.

    – BEBIDAS VEGETALES: bebida de soja.

    – CARNES ROJAS: hamburguesa y salchicha de cerdo, hamburguesa y salchicha de ternera.

    – CARNES BLANCAS: hamburguesa y salchicha de pavo, hamburguesa y salchicha de pollo.

    – EMBUTIDOS Y DERIVADOS: croquetas, empanadillas, buñuelos, embutido y fiambres.

    – MISCELÁNEA DULCES: bollería, caramelos, cereales de desayuno bajos en fibra, cereales de desayuno integrales altos en fibra, chocolate blanco, chocolate con leche, flan, galletas, galletas integrales, golosinas, helados cremosos, helados de hielo, polos, granizados, natillas, cremas, pasteles.

    – GRASAS: mantequilla

    – BEBIDAS: café, cerveza, cerveza sin alcohol, destilados, licores, refrescos, té, vino, zumos de fruta envasados.

    – EDULCORANTES NATURALES: azúcar blanco, azúcar moreno, fructosa, jarabe de ágave, jarabe de arce, miel.

    – EDULCORANTES ARTIFICIALES: eritritol E968, isomaltosa E953, lactitol E966, maltitol E965, manitol E421, sorbitol E420, xilitol E967.

     

    ALIMENTOS BAJOS EN FODMAP (ACONSEJADOS):

    – CEREALES, PSEUDOCEREALES y sus derivados (harina, panes y pasta…): arroz, maíz, quinoa, trigo, trigo sarraceno.

    – TUBÉRCULOS: boniato, patata, yuca.

    – LEGUMBRES: soja.

    – VERDURAS: acelga, achicoria, apio, berza, calabacín, calabaza, cardo, endibias, espinacas, judías verdes, nabo, pepino, rábano, tomate, zanahoria.

    – FRUTAS: granada, grosella, higo, lima, limón, mandarina, membrillo, naranja, níspero, piña, plátano, coco, chirimoya, guayaba, kiwi, maracuyá, papaya, pomelo.

    – SUSTITUTOS/DERIVADOS LÁCTEOS: bebida de almendra, bebida de arroz, bebida de avellana, bebida de avena, bebida de quinoa, horchata, leche sin lactosa,  queso sin lactosa, yogur sin lactosa.

    – CARNES ROJAS: cerdo (partes magras), cordero (partes magras), ternera (partes magras).

    – CARNES BLANCAS: codorniz, conejo, pato, pavo, perdiz, pollo.

    – PESCADO AZUL: atún, bonito, besugo, boquerón, sardina, caballa, jurel, salmón.

    – PESCADO SEMIGRASO: bacalao, congrio, dorada, mero, pez espada, rodaballo, salmonete, trucha.

    – PESCADO BLANCO: gallo, lenguado, lubina, merluza.

    – MARISCO: bogavante, langosta, cangrejo de mar, centollo, buey de mar, cigala, gamba, langostino.

    – MOLUSCOS: almejas, berberecho, calamar, caracol, mejillón, navaja, ostra, pulpo, sepia.

    – HUEVOS: huevos.

    – GRASAS: aceite de girasol, aceite de oliva, margarina.

    – BEBIDAS: agua, infusiones.

    – EDULCORANTES ARTIFICIALES: acesulfamo K E950, aspartamo E951, ciclamato E952, glucósidos de esteviol E960, neohesperidina DC E959, neotamo E961, sacarina E954, sal de aspartamo y acesulfamo E962,  sucralosa E955, taumatina E957, taumatina E957.

     

    ENLACES DE INTERÉS
    1, https://www.monashfodmap.com/ibs-central/i-have-ibs/starting-the-low-fodmap- diet/
    2. https://www.health.harvard.edu/diet-and-weight-loss/a-new-diet-to-manage- irritable-bowel-syndrome
    3. https://www.gastro.org/practice-guidance/gi-patient-center/topic/low-fodmap-diet- spanish
    4. http://www.drjorgealonso.com.ar/Dietas/DietaFODMAP.pdf

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
    1. Sobre FODMAPs y IBS | Monash FODMAP – Monash Fodmap [Internet]. [citado 6 de marzo de 2019]. Disponible en: https://www.monashfodmap.com/about-fodmap-and- ibs/
    2. Publishing HH. Try a FODMAPs diet to manage irritable bowel syndrome [Internet]. Harvard Health. [citado 6 de marzo de 2019]. Disponible en: https:// www.health.harvard.edu/diet-and-weight-loss/a-new-diet-to-manage-irritable-bowel- syndrome
    3. 201831218840—LowFODMAP_Spanish_All.pdf [Internet]. [citado 6 de marzo de 2019]. Disponible en: https://aga-cms-assets.s3.amazonaws.com/201831218840— LowFODMAP_Spanish_All.pdf
    4. DietaFODMAP.pdf [Internet]. [citado 6 de marzo de 2019]. Disponible en: http:// www.drjorgealonso.com.ar/Dietas/DietaFODMAP.pdf
    5. Zugasti Murillo A, Estremera Arévalo F, Petrina Jáuregui E. Dieta pobre en FODMAPs (fermentable oligosaccharides, disaccharides, monosaccharides and polyols) en el síndrome de intestino irritable: indicación y forma de elaboración. Endocrinol Nutr. 1 de marzo de 2016;63(3):132-8 Disponible en: https://www.elsevier.es/en-revista-endocrinologia-nutricion-12-articulo-dieta-pobre-fodmaps-fermentable-oligosaccharides-S1575092215003307

  • LACTANCIA MATERNA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A MADRES LACTANTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    Por lactancia se entiende la alimentación del bebé durante sus primeros meses de vida. Durante estos meses el bebé se alimenta exclusivamente de leche, ya sea materna, artificial o mixta (1).

    Estas recomendaciones van a versar sobre la lactancia materna o natural en su totalidad, ya que esta, es el método preferible de alimentación del bebe, al menos durante los primeros 4-6 meses de vida (2). Tanto la American Dietetic Association como la American Academy of Pediatrics (AAP) han publicado declaraciones de posicionamiento a favor de la lactancia materna (3). Otras organizaciones como la FAO (4) o la OMS (5) recomiendan la lactancia materna.

    De hecho, la lactancia materna tiene una serie de ventajas tanto para la madre como para el lactante (6) como a nivel socio económico (7).

    Ventajas para el lactante:

    • Reduce la incidencia y gravedad de enfermedades infecciosas como la meningitis bacteriana, bacteriemia, diarrea, enterocolitis necrosante, infecciones de las vías respiratorias y urinarias, etc.
    • Disminuye la incidencia de asma, alergias alimentarias, enfermedad de Hodgkin, hipercolesterolemia, leucemia, sobrepeso y obesidad, síndrome de la muerte súbita del lactante, diabetes tipos 1 y 2, etc.
    • Aumenta el vínculo afectivo y la relación madre‐hijo
    • Incrementa la autoestima y seguridad en el niño
    • Disminuye la carga de trabajo de los riñones.
    • Mejora la función de la retina (visión).

    Ventajas para la madre:

    • Disminuye la pérdida de sangre menstrual.
    • Disminuye la hemorragia posparto.
    • Reduce el riesgo de cánceres hormonales (mama y ovario).
    • Reduce el riesgo de fractura de cadera y osteoporosis posmenopáusicas.
    • Favorece la recuperación rápida del peso previo al embarazo.
    • Aumenta el intervalo entre embarazos.
    • Favorece la rápida involución del útero.

    Ventajas socioeconómicas:

    • Menor coste económico (leche de fórmulas, biberones, tiempo, etc.) para la familia y para el sistema sanitario.
    • Menor absentismo laboral de los padres.
    • Mínimo impacto medioambiental (menos industrias, desechos, latas, botes, etc.).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Asegurar un aporte nutricional óptimo para el recién nacido como el mejor alimento durante los 6 primeros meses de vida, tanto para los niños sanos como enfermos (incluidos los prematuros y los gemelos).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS  Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    • Durante la lactancia las necesidades tanto energéticas como de nutrientes (proteínas, calcio, fósforo y hierro) están aumentadas. Se deberá aumentar la ingesta de carne, huevos, pescados, lácteos y de moluscos bivalvos (mejillones, berberechos, almejas) pues aportan una cantidad importante de hierro.
    • Tomar 3 l/día aproximadamente de agua, además de otros líquidos con valor nutritivo como zumos naturales, caldos, yogures líquidos, etc. para garantizar la producción de leche.
    • Tomar el sol directamente (sin excederse y con crema protección), sus rayos son una excelente fuente de vitamina D.
    • Tener en cuenta que algunas sustancias y medicamentos pasan a través de la leche al recién nacido y pueden resultarle tóxicas. En este sentido se deberá consultar al médico.
    • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
    • Evitar el café, chocolates, refrescos, té y algunos medicamentos que contengan cafeína.
    • Existen algunos alimentos que pueden modificar el sabor de la leche y que esta sea rechazada por el bebé. Alimentos como las especias, condimentos fuertes (pimienta, pimentón, nuez moscada, mostaza), cebolla, ajo, verduras de la familia de las coles (col, repollo, coliflor, brócoli y coles de Bruselas), espárragos, alcachofas (7).
    • Otros alimentos como garbanzos o alubias pueden causar cólicos al bebé.
    • Diariamente camine en sus desplazamientos, suba escaleras, etc. Además, si le es posible, realice ejercicio físico 30‐45 min. 3 días/semana de forma regular (natación, gimnasia, etc.).
    • Realizar una alimentación variada y equilibrada, es decir, se debe comer de todo sin exceso. En España, la SENC (Sociedad Española de Nutrición Comunitaria) publicó en diciembre de 2016 la nueva pirámide de la alimentación saludable  (Visitar: http://www.nutricioncomunitaria.org/es/noticia/piramide-de-la-alimentacion-saludable-senc-2015). Es esta pirámide de la alimentación la que las madres lactantes deberán seguir para alcanza un estado de salud óptimo.  

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

     REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Alimentación durante el embarazo y la lactancia. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 140-144.
    2. Kathleen L, Escott-Stump S, Raymon JL. Nutrición durante el embarazo y la lactancia. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 340-374.
    3. James J, Lessen R: Position of the American Dietetic Association: promoting and supporting breastfeeding. 2009; J Am Diet Assoc. 109: P. 1926.
    4. Capítulo 7: Lactancia materna [Internet]. [cited 2018 Apr 1]. Available from: http://www.fao.org/docrep/006/w0073s/w0073s0b.htm
    5. OMS | La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses es lo mejor para todos los niños [Internet]. [cited 2018 Apr 1]. Available from: http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2011/breastfeeding_20110115/es/
    6. American Academy of Pediatrics: breastfeeding and the use of human milk. 2005; Pediatrics. 115: P. 496.
    7. Satellite.pdf [Internet]. [cited 2018 Apr 1]. Available from: http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3DRecomendaciones+dietetico+nutricionales.pdf&blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DHospitalRamonCajal&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1352862624022&ssbinary=true

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

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  • MENOPAUSIA: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, OBJETIVOS Y ENLACES DE INTERÉS PARA ENTREGAR A PACIENTES.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    La menopausia es un estado fisiológico en el que los ovarios comienzan a perder su función hormonal reduciéndose progresivamente y hasta cesar los estrógenos liberados. A su vez, queda mermada la función reproductora. Se considera una menopausia prematura si comienza antes de los 40 años, siendo lo habitual que se dé entre los 45 y 55 años.

    Se denomina climaterio al conjunto de síntomas que aparecen de 1 a 2 años antes, consecuencia de la progresiva reducción de la actividad hormonal. Estos síntomas se pueden clasificar en síntomas a corto plazo (sofocos, ansiedad, depresión…), medio plazo (infecciones urinarias, prolapso uterino, sequedad en la piel y aumento de peso) y largo plazo (osteoporosis, hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes y obesidad) (1).

    Estos síntomas pueden prevenirse con la práctica diaria de ejercicio y con ­una alimentación equilibrada, ya no solo en esta etapa de la vida, sino durante toda la vida de la mujer. Un ejemplo evidente ocurre con el calcio, cuya ingesta toma una importancia especial durante la adolescencia, embarazo y lactancia. Ingestas insuficientes podrían incrementar el riesgo de osteoporosis (2).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (1)

    • Mantener un adecuado estado nutricional y un estilo de vida físicamente activo.
    • Evitar el sobrepeso o la obesidad.
    • Prevenir la osteoporosis.
    • Prevenir el desarrollo de otras enfermedades asociadas a este estado fisiológico (diabetes, hipertensión…).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS GENERALES Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    • Mantener una alimentación variada y equilibrada según frecuencia de grupos de alimentos que se expone a continuación (visitar el enlace para saber gramajes de las raciones y medidas caseras de alimentos: http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf. Copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación):
      • Grupos de alimento de consumo diario:
        • Frutas: 3 o más piezas.
        • Verduras: 2 o más raciones
        • Lácteos: 4 raciones
        • Aceite de oliva: 3-4 raciones
        • Pan y cereales: 2-3 raciones
      • Grupos de alimento de consumo semanal:
        • Pasta, arroz, maíz o patata: 3-4 raciones
        • Legumbres: 2-3 raciones
        • Pescados: 4-5 raciones (2 de pescados azules)
        • Carnes magras, aves: 3-4 raciones
        • Huevos: 4-6 huevos
        • Frutos secos: 3-5 raciones
      • Grupos de alimento de consumo ocasional (alguna vez al mes): embutidos, bollería, dulces, carnes grasas, helados, golosinas…

    Más recomendaciones:

    • Consumo de agua de unas 8 a 12 raciones de unos 200-250 ml (1 vaso grande).
    • Si se es intolerante a la lactosa debe consumirse productos queso, yogures o leche sin lactosa.
    • Es recomendable que en caso de exceso de peso los lácteos sean desnatados o semidesnatados. En este sentido consumir aquellos enriquecidos en con vitaminas A más D.
    • Consuma al menos 5 raciones al día de frutas frescas o verduras crudas para cubrir las necesidades de la mayor parte de las vitaminas y minerales.
    • Aumentar el aporte en fibra tomando legumbres y cereales integrales (pan, galletas, pasta, etc.).
    • Dar preferencia a las fuentes proteicas de pescado frente a la carne, procurando tomar al menos 2 raciones a la semana de pescado azul como caballa, salmón, etc.
    • Las sardinas enlatadas en escabeche o aceite poseen una gran cantidad de calcio debido a que se come la espina de estas, aunque debido a su escasa frecuencia de consumo no se consideran fuente de calcio. Si se consumen con frecuencia se debe tener especial cuidado en pacientes con exceso de peso debido a su elevado aporte calórico.
    • Utilizar la sal con moderación. Emplear vinagre, ajo, cebolla, limón y especias para aliñar y aumentar el sabor de los alimentos.
    • Limitar el consumo de grasa saturada (mantequilla, carnes rojas, bollería, chips, etc.) y azúcares (refrescos azucarados y dulces industriales) ya que aportan calorías vacías (aportan calorías y pocos nutrientes).
    • Utilizar aceite de oliva virgen extra como fuente principal de grasa pero con moderación debido a su alta densidad energética (muy calórico por unidad de volumen).
    • El consumo de soja, gracias a su contenido de isoflavonas (fitoestrógenos) puede ayudar a reducir ciertos síntomas menopáusicos por su actividad estrogénica. Los productos de soja con mayor contenido son: la proteína de soja texturizada, bebida de soja (leche), el tofu o queso de soja, la soja en grano, la carne de soja y los jugos de fruta con soja. Se pueden consumir también como complementos.
    • Algunos estimulantes como el alcohol, el café, el té y tabaco pueden incrementar la aparición de los sofocos. Para reducirlos se recomienda beber agua fría, utilizar ropa de algodón y regular la temperatura ambiental en torno a 18‐20º C.
    • Los sistemas de cocción recomendados son los siguientes: horno, vapor, hervido, plancha y papillote. Las sartenes a utilizar preferiblemente deben ser antiadherentes con el fin de utilizar cantidades razonables de aceite.
    • La prohibición absoluta de ciertos alimentos puede conducir a la obsesión por consumirlos. Por este motivo, se debe permitir cierta flexibilidad en el consumo de estos.
    • Se recomienda la realización de actividad o ejercicio físico diario distribuido en varias fases. El ejercicio físico se debe adaptar a las posibilidades y aptitudes del paciente: En primer lugar aplicar un plan de actividad física lento pero progresivo durante varias semanas que implica reducir el sedentarismo al igual que fomentar las actividades cotidianas que aumentan el gasto calórico, como subir más escaleras, usar la bici o caminar, usar menos el coche, etc. En segundo lugar y conforme se vaya perdiendo peso y aumentando la capacidad funcional del paciente, se debe aumentar tanto la intensidad como el tiempo de estas actividades hasta un mínimo de 45-60 min/día. En tercer lugar, para que la actividad física sea eficaz en la pérdida de peso y/o mantenimiento, se requiere de ejercicios a una determinada intensidad o esfuerzo, siendo así los ejercicios de actividad física moderada o intensa los que permiten alcanzar estos objetivos. Entre ellos, se encuentran la natación, ciclismo, jogging, clases de gimnasia colectiva, etc. (3). Estas actividades a ser posibles deben realizarse al aire libre con el fin que se dé la activación de la vitamina D que ayude a la fijación del calcio (1). Por último, es recomendable ejercicios de resistencia de 2 a 3 veces por semana que impliquen todos los grupos musculares (con pesas por ejemplo): seleccionar de 8 a 10 tipos de ejercicios y realizar de 10 a 15 repeticiones para cada ejercicio programado (4).
    • Cuando se realice el ejercicio físico es mejor hacerlo en estado de ayuno postabsortivo, es decir, de 2 a 3 horas desde la última comida realizada y no en una situación pospandrial, es decir, después de cualquier comida. En fines de semana (sábados y domingos) o días libres se deberá incrementar la dedicación a realizar ejercicio físico.
    • Se recomienda hacer como mínimo 5 comidas con el fin de no guardar largos ayunos que promueva niveles bajos de glucosa sanguínea y a su vez se eleven los niveles de la hormona cortisol (5) (6). Otra implicación negativa por llegar con hipoglucemia a una comida con contenido en carbohidratos es que tanto los niveles de glucemia como de insulinemia se disparan bruscamente tras la ingestión de estos alimentos a diferencia de si no se llega a una comida en estado de ayuno prolongado (7). La insulina va a propiciar una rápida captación de la glucosa por parte de tejidos (por ejemplo, tejido adiposo) promocionando así una nueva hipoglucemia. Es a lo que se conoce con el nombre de hipoglucemia pospandrial o reactiva (8).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS ESPECÍFICAS

    La incidencia de algunas patologías se incrementa con el paso de los años en la población. Esta se acentúa con la aparición de la menopausia. Algunos ejemplos de estas patologías son la osteoporosis, problemas vasculares, hipertensión arterial, sobrepeso u obesidad o diabetes tipo II. A continuación se aportan algunos consejos dietéticos específicos:

    Osteoporosis:

    Independientemente de las recomendaciones que se den una vez instaurada la menopausia, un factor clave en la no aparición y prevención de esta enfermedad es que el aporte de calcio sea el adecuado para tener un buen capital óseo desde la pubertad hasta aproximadamente los 30 años.

    Algunos consejos para mejorar la biodisponibilidad del calcio son:

    – Evitar el abuso de fitatos, presentes en el salvado de los cereales, que forman sales insolubles con el calcio disminuyendo su absorción.

    – Evitar el exceso de proteínas en la dieta, ya que algunos autores lo han relacionado con una disminución de la absorción del calcio.  

    – Disminuir el consumo de tabaco y alcohol.

    – Asegurar la presencia de vitamina D.

    – Evitar el abuso de café, que puede aumentar la excreción urinaria de calcio.

    – Para finalizar, recordar que la densidad ósea no solo depende del calcio que se ingiere, sino también del ejercicio físico.

    En resumen, un adecuado aporte de calcio dentro del marco de una alimentación variada y equilibrada es fundamental.

     

    Sobrepeso u obesidad:

    En la menopausia se dan tanto cambios fisiológicos como en muchas ocasiones psíquicos que pueden conducir a la mujer a facilitar el aumento de peso. Este puede ser la antesala a otras enfermedades como diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión arterial.

    En el caso de ser necesario, se aplicará un plan dietético hipocalórico personalizado y dirigido a la reducción de peso sin mermar las cantidades de calcio y vitamina D en la dieta a través de lácteos y derivados lácteos desnatados.

    Una pérdida de peso correcta puede estar entre un 8 y 10% en 6 meses. Teniendo en cuenta que la pérdida de peso no es lineal en el tiempo (3), en el principio del tratamiento la pérdida de peso será mayor que hacia el final.

     

    Hipertensión arterial

    En la mayoría de los casos las recomendaciones dietéticas van encaminadas a la reducción de la sal de mesa. En este sentido podemos potenciar el sabor de los alimentos con especias o mezclas de estas.

    También la eliminación de alimentos altamente procesados como charcutería, platos preparados, etc. y quesos puede ayudar en la bajada de la presión arterial. Con respecto a los quesos, sustituirlos por lácteos y yogures con el fin de mantener un adecuado aporte de calcio.

     

    Enfermedades vasculares y arterioesclerosis

    Algunas mujeres durante la menopausia experimentan un aumento de la fracción total de colesterol junto con una bajada del colesterol “bueno” o HDL (1). Algunas recomendaciones en este sentido podrían ser la reducción del colesterol dietético además del consumo de grasas saturadas y aumento de grasas poliinsaturadas (pescados azules, frutos secos…) y monoinsaturadas (aceite de oliva  sobre todo). Utilizar productos lácteos descremados enriquecidos en vitaminas A y D, e incluir margarinas ricas en fitosteroles. En el caso de exceso de peso, se aconseja su bajada.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. pdf [Internet]. [cited 2018 Apr 1]. Available from: http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3DRecomendaciones+dietetico+nutricionales.pdf&blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DHospitalRamonCajal&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1352862624022&ssbinary=true
    2. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Alimentación y menopausia. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 145-148.
    3. Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. Consenso SEEDO 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Madrid: Spanish Publisher Associates. 2007.
    4. Mcinnis KJ, Frankilin BA, Rippe JM. Counseling for physical activity in overwheight and obese patients. Am Farm Physician. 2003; 67: 1249-1256.
    5. Ivy J, Portman R. Principios de programación nutricional. Programación nutricional deportiva. Barcelona: Ed. Paidotrivo; 2010. P. 15-35.
    6. Requejo AM,  Ortega RM. Nutrición en el deportista. Nutriguía. Madrid: Complutense editorial; 2009. p. 47 – 54.
    7. Barbany JR. Carbohidratos. Alimentación para el deporte y la salud. Barcelona: Editorial MR; 2002. P 72-74.
    8. Hipoglucemia reactiva: ¿cuál es su causa? [Internet]. Mayo Clinic. [cited 2017 Dec 9]. Available from: http://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diabetes/expert-answers/reactive-hypoglycemia/faq-20057778.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

     

    NOTA:

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  • RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA MUJERES EMBARAZADAS.

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    El embarazo es un estado fisiológico donde se producen grandes cambios; durante 9 meses, la madre experimenta diferentes estados en los cuales la alimentación juega un papel muy importante en la formación y desarrollo del feto. Dicha alimentación, tanto previa como durante el embarazo, resultan ser factores limitantes en el desarrollo del feto (1).  Esto es debido a que la alimentación intrauterina del feto proviene exclusivamente de la madre no existiendo otro medio para alimentar al feto. De hecho, una alimentación insuficiente puede provocar partos prematuros con el fin de dar alivio a la carencia nutricional; con el nacimiento y posterior lactancia puede darse continuidad al correcto desarrollo del feto (2).

    La obesidad de la embarazada supone un elevado riesgo de muerte fetal intrauterina o aborto involuntario, además de aumentar el riesgo de contraer diabetes mellitus gestacional, hipertensión arterial inducida por el embarazo y cesárea (3). Por lo tanto, la pérdida de peso controlada previa a la concepción es un hecho altamente recomendable.

    El riesgo de parto de niños muy prematuros (<32 semanas) o con alteraciones cardíacas, macrosomía (peso al nacer > 4.000 g) es más alto en mujeres obesas (4). Además, la obesidad se asocia a elevado riesgo de trastornos hipertensivos (5) como se ha citado anteriormente.

    Una alimentación satisfactoria también puede reducir ciertos defectos congénitos en el feto. Un adecuado aporte de vitamina B12, B6, niacina, hierro y magnesio reducen el riesgo sobre este problema (2). En este sentido es más recomendable el aporte de suplementos multivitamínicos antes que suplementos de un único nutriente (1).

    La alimentación debe ser equilibrada, suficiente, completa y variada teniendo que adecuarse  a los cambios físicos y fisiológicos con el fin de satisfacer las necesidades nutricionales de la madre y del bebé, además del coste en la producción de la leche materna. Debido a ello, el aporte energético y nutricional en embarazadas y madres lactantes es superior que en mujeres no gestantes ni lactantes.

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Cubrir las necesidades nutricionales de la mujer y del crecimiento fetal.
    • Promover la futura lactancia.
    • Preparar al organismo materno para afrontar mejor el parto.
    • Facilitar información y educación sanitaria a la embarazada.
    • Evitar riesgos de malnutrición y desnutrición en el embarazo (5).
    • Promocionar hábitos de conducta que aumentan el nivel de salud y bienestar de las mujeres (4).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS, HIGIÉNICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    Una alimentación saludable, variada y equilibrada es particularmente importante durante el embarazo debido a la influencia de la nutrición sobre la salud del feto (6). De hecho, las recomendaciones dietéticas no difieren significativamente las que se aportan a la población sana en general.

    El estado nutricional de la madre en los meses previos al estado de embarazo es uno de los factores que más influye sobre el peso del neonato (6) por lo que es muy importante que los depósitos nutricionales de la madre sean óptimos. Algunos consejos para mujeres que planean un embarazo son:

    • Comer una dieta basada en un estilo de alimentación variado y equilibrado.
    • Aumentar la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico (levadura, muesli, cereales cornflakes, coles de bruselas, espinacas, judías verdes, patatas, coliflor, naranja, etc.). Además se aconseja la toma de suplementos de ácido fólico en mujeres que están posibilitando un embarazo, elongándose esta toma hasta la semana 12ª de embarazo (6).
    • Evitar hígado y productos derivados.
    • Evitar suplementos dietéticos que contengan vitamina A con el fin de evitar el riesgo de malformaciones fetales (6).
    • Evitar o restringir el consumo de alcohol.

    Esta necesidad de incrementar la ingesta de alimentos con el fin de obtener una óptima nutrición, no significa que la madre deba “comer por dos” por el hecho de estar desarrollando un feto. Esto, en parte es debido a que la absorción de muchos nutrientes está aumentada, el metabolismo resulta más eficiente además de verse la excreción disminuida.

    Por otra parte, salvo excepciones, las dietas hipocalóricas están contraindicadas ya que pueden provocar acetonurias no deseables; también los ayunos prolongados deben evitarse pues provocan hipoglucemias. Consecuentemente se activa la movilización de las reservas de grasa corporal provocando cetonemia (7).

    Otras recomendaciones serían:

    • Ingerir alimentos ricos en vitamina C junto con vegetales y legumbres pues se favorece la absorción del hierro.
    • Consumir alimentos ricos en fibra.
    • Consumir diariamente al menos alguna fruta cítrica.
    • Consumir frutas frescas y de temporada.
    • Si no se desea incluir las frutas en comidas y cenas, una buena opción es incluirlas para el desayuno, almuerzo y las meriendas.
    • Utilizar técnicas culinarias como cocina al vapor, horneados, asados o hervidos.
    • Disminuir la cantidad de azúcar que se añade a la leche, yogur, jugos de frutas, batidos, infusiones y a cualquier otro alimento, incluyendo los dulces caseros.
    • Añadir menos sal al elaborar los alimentos. Si se hace se recomienda el uso de sal yodada.
    • Moderar el consumo de alimentos encurtidos, conservas, productos salados, ahumados, refrescos embotellados, gaseados y cervezas, así como saborizantes artificiales para las comidas (condimentos industriales y los caldos concentrados).
    • Utilizar condimentos naturales como el ajo, la cebolla o el limón en la preparación de las comidas.
    • Tomar suficiente agua para ayudar a la función renal.
    • Las verduras con hojas verdes, espárragos, brócoli, etcétera, poseen un elevado contenido en folatos. Pero normalmente, su ingesta diaria no cubre los requerimientos de este micronutriente durante la gestación, por lo que se aconseja la suplementación de ácido fólico en durante el período preconcepcional y durante el embarazo con el fin de evitar malformaciones en el feto (8).
    • Realizar actividad física moderada (caminar, ejercicios de baja intensidad física) y estar al aire libre con el fin de estar en contacto con el sol.
    • Beber agua, preferiblemente fuera de las comidas (9)

    ALIMENTOS QUE DEBEN EVITAR:

    • Estimulantes como café, té, cacao, refrescos, alcohol, cigarrillos, pueden alterar el sistema nervioso del feto.
    • Alimentos azucarados.
    • Alimentos sazonados y grasos (salsas y frituras).
    • Alimentos con aditivos alimentarios como el nitrito sódico, glutamato monosódico, sacarina, acesulfamo K, aspartamo, sacaralosa, Bisfenol A (plásticos en biberones, platos de plástico…), (1).
    • Consumo excesivo de carnes rojas.
    • Evitar las partes grasas de las carnes y no consumir las pieles de animales, como por ejemplo la del pollo.
    • Reducir o eliminar consumo de pescados azules de gran tamaño tipo tiburón, pez espada, lucio, etcétera por su elevado contenido en mercurio (8).
    • Eliminar el consumo de carnes procesadas como carnes enlatadas, fiambres, jamones, salchichas y embutidos.

    Se aconseja visitar el enlace adjunto en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

    Durante el embarazo suele presentarse algunos síntomas frecuentes. A continuación, se presenta una serie de consejos nutricionales con el fin de atenuarlos (9):

    • Nauseas y vómitos:
      • Realizar comidas ligeras, frecuentes y poco copiosas, respetando los horarios y el número de tomas.
      • Tener a mano unas galletas, tostadas o cereales para comer alguna cosa antes de levantarse de la cama.
      • Evitar beber agua o zumos ácidos en ayunas.
      • Durante el día, en el caso de que los alimentos sólidos no sean bien tolerados, debería procurarse una buena ingesta de zumos o bebidas azucaradas sin gas.
      • Evitar el café y el té.
      • Evitar beber mucho entre comidas.
      • Intentar evitar los olores de guisos o preparaciones culinarias que le produzcan malestar
      • Disminuir alimentos y preparaciones ricas en grasas y especias.
    • Pirosis e indigestión:
      • Reducir el volumen de las comidas y aumentar la frecuencia de las ingestas.
      • Comer despacio y masticar muy bien los alimentos.
      • Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
    • Estreñimiento y hemorroides:
      • Ingerir una buena cantidad de líquidos a lo largo del día. Las bebidas tibias o calientes en ayunas favorecen el movimiento intestinal.
      • Comer alimentos ricos en fibras, siempre que sean bien tolerados, como legumbres, verduras, frutas y hortalizas.
      • No es conveniente restringir severamente el consumo de aceite, ya que esté tiene una función lubricante.
      • Ejercicio físico en forma de paseos.
    • Épulis:
      • Evitar alcohol, tabaco y consumo excesivo azúcares.
      • Realizar un buen cepillado dental.
    • Toxiinfecciones alimentarias: Además de los síntomas que puedan ocasionar en la madre, la higiene alimentaria un es factor decisivo en el correcto desarrollo fetal. Ante la posible presencia de microorganismos patógenos del tipo Listeria monocytogenes, Salmonella spp. y Toxoplasma gondii fundamentalmente, que pueden suponer riesgo de aborto, parto prematuro, ceguera o retraso mental del recién nacido, la mujer gestante no debe consumir huevos crudos, carne cruda o poco cocinada, ni derivados lácteos que no estén pasteurizados (8).

    Algunas recomendaciones higiénicas que deben seguir en especial  las mujeres embarazadas para evitar las toxiinfecciones alimentarias son las siguientes:

    En cuanto a la compra de alimentos:

    • Elegir alimentos procesados térmicamente por la industria (leche pasteurizada, esterilizada, etc.)
    • Comprobar la fecha de caducidad.
    • Intentar no romper la cadena de frío.

    En cuanto a la preparación de alimentos:

    • Lavarse las manos con jabón siempre antes de comenzar con la manipulación de alimentos, después de tocar alimentos crudos (carnes, verduras, frutas…), después de ir al baño…; secar las manos con papel de un solo uso y nunca usar trapos de cocina.
    • Las heridas en las manos taparlos con apósitos impermeables y si fuera necesario utilizar guantes de vinilo en la mano afectada.
    • Mantener tanto útiles de cocina como las superficies de trabajo escrupulosamente limpias y desinfectadas.
    • Evitar la contaminación cruzada, es decir, evitar el contacto entre alimentos ya cocinados con superficies usadas para cocinar, con alimentos crudos, o bien, evitar tocarlos con las manos si previamente hemos tocado algún alimento sin cocinar. Otra fórmula es utilizar cuchillos para cada grupo de alimentos (un cuchillo para carnes, otro para verduras, para farináceos…).
    • Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas. Seguir y respetar las instrucciones de los fabricantes de desinfectantes alimentarios.
    • Los animales domésticos deberán estar alejados de las zonas donde se manipulen los alimentos.
    • No descongelar a temperatura ambiente; utilizar siempre el microondas o refrigerador. También utilizar agua caliente siempre y cuando el alimento no tome contacto con el agua y el cocinado sea inmediato a la descongelación.
    • No recongelar alimentos ni tampoco alimentos cocinados.

    En cuanto al cocinado de alimentos:

    • Cocinar los alimentos tal que el centro de estos se encuentre a temperaturas superiores a 65 ºC.
    • Asegurarse de que las piezas que se cocinan están bien descongeladas en el centro del producto.
    • Nunca recalentar alimentos más de una vez. Cuando se haga, ingerir lo antes posible.

    En relación al almacenaje de alimentos:

    • Mantener el congelador como mínimo a -18 ºC y en refrigerador a 4 ºC. No saturar ni el refrigerador. Tampoco el congelador para que las congelaciones sean lo más rápidas posibles.
    • En cuanto a la organización de alimentos en refrigeración arriba poner los alimentos cocinados y abajo alimentos crudos o sin procesar (frutas, verduras, carnes crudas…).
    • No introducir en el frigorífico o congelador alimentos en caliente. Esperar a que bajen su temperatura antes de introducirlos.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Kathleen L, Escott-Stump S, Raymon JL. Nutrición durante el embarazo y la lactancia. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 340-374.
    2. Gaber KR, et al. Maternal vitamin B12 and risk of neural tube defects in Egyptian patients. 2007; Clin Lab 53:p. 69.
    3. American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). ACOG Practice Bulletin. Use of psychiatric medications during pregnancy and lactation. 2009; Obstet Gynecol. 111: p. 1001.
    4. Artal R, et al. Weight gain recommendations in pregnancy and the obesity epidemic. 2010; Obstet Gynecol. 115: p. 152.
    5. Callaway LK, et al. Obesity and the hypertensive disorders of pregnancy. 2009b. Hypertens Preg. 28: p. 473.
    6. Mason P. Embarazo y lactancia. Asesoramiento nutricional y dietético en la oficina de farmacia. Zaragoza: Editorial Acribia; 2004. P. 149-158.
    7. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Alimentación durante el embarazo y la lactancia. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 140-144.
    8. pdf [Internet]. [cited 2017 Feb 28]. Available from: https://aula.ui1.es/pluginfile.php/380287/mod_page/content/12/ud4_dietotecnia.pdf
    9. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. La nutrición durante el embarazo. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 513-538.­­­­­­­­­­­­­­­­

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA PACIENTES CON RESECCIÓN DE VESÍCULA BILIAR (COLECISTECTOMÍA).

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    Con el fin de mejorar el nivel de comprensión del paciente en relación a la resección de la vesícula biliar, a continuación, se va a explicar desde un punto de vista anatomofuncional lo relativo a este sistema:

    La bilis se produce en la glándula hepática y a través de unos conductos hepáticos pasa al conducto colédoco el cual desemboca en el duodeno en el denominado esfínter de Oddi. A mitad de este trayecto del colédoco se encuentra la vesícula biliar que es donde se almacena la bilis secretada por el hígado. Cuando llega alimento al duodeno, principalmente grasas, se libera al torrente sanguíneo una hormona, la colecistoquinina, la cual estimula la contracción de la vesícula biliar y relajación del esfínter de Oddi. Esto hace que la bilis salga al duodeno pudiendo llevar a cabo su acción preparatoria para la digestión de las grasas.

    En relación al caso en cuestión, se define la colecistectomía como la resección o extirpación quirúrgica de la vesícula biliar, especialmente en caso de cálculos numerosos, de gran tamaño o calcificados (1).

    La colecistectomía se aplica cuando la litiasis biliar se complica originando brotes de colecistitis aguda o colescisto-pancreatitis. Otro caso donde se recomienda esta técnica es cuando un cálculo migra desde la vesícula biliar al conducto colédoco y queda atascado provocando una ictericia obstructiva e imposibilitando el drenaje de la bilis al duodeno (2). A no ser que de modo rápido y afortunado el cálculo pase al duodeno, el paciente deberá ser tratado quirúrgicamente.

    La colecistectomía es un predictor del desarrollo de cirrosis y se asocia con un aumento sérico de enzimas hepáticas (3).

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (2)

    • Seguir una alimentación variada y baja en grasas.
    • Evitar síntomas derivados de una dispepsia biliar (cefaleas, molestias indeterminadas en la parte derecha del abdomen, vómitos, sensación de plenitud) y cólico hepático (dolor en el hipocondrio derecho a menudo de larga y alta intensidad).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    • La dieta biliar contendrá alrededor de unos 40 g de grasa/día (2).
    • Generalmente, se aceptan mejor las grasas vegetales que las animales.
    • Deben eliminarse los alimentos flatulentos.
    • El estreñimiento es frecuente en este tipo de dieta por lo que en este caso se debe poner en conocimiento del dietista-nutricionista. En este sentido se debe ser consciente que los alimentos ingeridos a altas temperaturas estimulan el peristaltismo intestinal.
    • Preferir el aceite de oliva al de otras semillas como girasol, maíz, soja, etc.
    • Sal con moderación.
    • Fraccionar la dieta en 4-5 tomas diarias.
    • No saltarse ninguna toma con el fin de evitar el ayuno o en caso opuesto las comidas copiosas.
    • No concentrar la grasa recomendada para un día en una única ingesta, sino que se ha de distribuir de la forma más equilibrada posible.
    • Beber entre horas.
    • En cuanto a las técnicas de cocción pueden usarse todas aunque con moderación las que incorporen grasa. Las aconsejadas son la cocción al vapor, al gua, al horno, a la plancha, a la parrilla y a la brasa. Usar con más moderación las frituras, rebozados, estofados y guisos.
    • Se recomienda hacer ejercicio diariamente de carácter aeróbico o de baja intensidad como pasear, bicicleta, levantamiento de pesas con pesos bajos o moderados, etc.

     A continuación, se muestra listado de alimentos aconsejados (de uso diario), permitidos (algunas veces por semana) y ocasionales (alguna vez al mes) (4).

    ALIMENTOS ACONSEJADOS:

    • Leche desnatada, kéfir, yogur natural, queso fresco.
    • Carne de pollo, pavo, solomillo de buey, ternera magra, caña de lomo, conejo y caballo.
    • Jamón serrano y York magros, fiambre de pollo y pavo.
    • Pescados blancos.
    • Huevos (solo clara).
    • Pan blanco, tostado, arroz blanco, pasta simple (no al huevo), galletas tipo María (no al huevo)
    • Verduras de todo tipo y patatas (cocidas, asadas).
    • Frutas: asadas o en cómpotas.
    • Aceite de oliva virgen.
    • Bebidas, caldos de extracto, infusiones, agua.

    ALIMENTOS PERMITIDOS:

    • Leche entera, semidesnatada. Queso semigrasos en porciones, yogur líquido y mousse de yogur. Yogures enteros y requesón.
    • Carne de vaca semigrasa, gallina, pierna de cordero.
    • Embutidos semigrasos: fiambre de pavo, jamón de york, jamón serrano magro.
    • Huevos (1-2 unidades/semana)
    • Bollería sencilla con poca grasa y azúcar.
    • Legumbres secas (puré o pasadas por el chino).
    • Fruta en almíbar. Plátano, uva e higos.
    • Café y té.
    • Refrescos, vino y cerveza de baja graduación.
    • Zumos comerciales.
    • Bechamel suave, salsa verde…
    • Margarinas, mantequillas.
    • Azúcar, dulce de membrillo, mermeladas y miel.
    • Verduras: Habas, guisantes, espinacas.
    • Pescado azules (frescos y 1 vez/semana).
    • Los mariscos tomarlos como suplementos.

    ALIMENTOS OCASIONALES:

    • Leche concentrada y condensada. Quesos grasos y fermentados. Natas.
    • Yogur de manzana, griego, enriquecidos con nata.
    • Carnes muy grasas (cordero, gallina, tocinos…), de caza y pato. Vísceras y despojos.
    • Embutidos muy grasos, patés y foie-gras. Chorizo, salchichón, salami, mortadela…
    • Pescados en conserva salazones y ahumados.
    • Mariscos
    • Pastas elaboradas al huevo.
    • Caldos grasos.
    • Legumbres enteras
    • Huevo duro.
    • Aceite de palma, coco, grasas animales.
    • Frutas: manzana pelada y rallada, membrillo.
    • Frutos secos.
    • Verduras flatulentas: espárragos, alcachofas, brócoli, cebolla, coles de Bruselas, coliflor…
    • Patatas fritas tipo snacks y chips.
    • Frutas astringentes. Almíbar. Néctar. Ricas en grasa: aguacate.
    • Dulces de membrillo, chocolate y cacao.
    • Bebidas gaseadas y de alta graduación como licores y destilados.
    • Condimentos: pimiento seco, pimentón picante, pimienta blanca, negra y verde, guindilla, chile, ajo…

    Se aconseja visitar el enlace adjunto en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Kathleen L, Escott-Stump S, Raymon JL. Tratamiento nutricional médico en los trastornos hepáticos, biliares y del páncreas exocrino. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 645-674.
    2. Cervera P, Clavés J, Rigolfas L. Dieta en las enfermedades del aparato digestivo. Alimentación y dietoterapia. Madrid: Ed. McGraw-Hill; 2004. p. 353-369.
    3. Ioannou GN. Cholelithiasis, cholecystectomy, and liver disease. Am J Gastroenterol. 2010; (105): p. 1364.
    4. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Litiasis biliar. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 192-212.

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • ESTREÑIMIENTO: RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA PACIENTES

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    El estreñimiento o constipación no es una enfermedad en sí, sino un síntoma o síndrome consecuencia de diversas causas tanto funcionales como orgánicas que lo pueden generar (1).

    En el estreñimiento las deposiciones disminuyen en frecuencia y disminuyen su peso. Además, también se tornan más duras. Normalmente, se entiende por una deposición “normal” a aquella que se produce entre 3 veces por semana y 3 veces al día, expulsándolas sin dificultad en el 75% de los casos. Por otra parte, la defecación no debe producir dolor, debiendo ser la evacuación sin dificultad además de ser completa (2). El proceso de evacuación suele ir asociado a calambres musculares. El peso de las heces suele ser inferior a 250 g (3) (4).

    Es necesario que durante al menos dos semanas el paciente compruebe la frecuencia de defecación, además de que el aporte de fibra sea el adecuado y que no exista medicamento alguno que promocione el estado de constipación. Una frecuencia de defecación con facilidad de una vez cada dos días sería bastante correcto. Si se cumplen estas pautas citadas podrá decidirse si se realiza un estudio en mayor profundidad (4) (5).

    No solo una dieta deficiente en fibra es el motivo del estreñimiento. La etiología de este, puede estar originado por diferentes mecanismos:

    • Obstrucción mecánica como la ocasionada por un cáncer de colon, pólipos o la estenosis del colon.
    • Dieta pobre en fibra y carbohidratos. Además una dieta rica en grasas animales y unida a la ingestión de pocos líquidos origina una escasa hidratación en las heces, de forma que se endurecen (6).
    • Motilidad anormal del colon, ocasionada por dos mecanismos:
      • Ralentización del tránsito intestinal debido a causas metabólicas: ingestión de fármacos, como analgésicos, sedantes, hierro oral y antidepresivos. Enfermedades como la diabetes, parkinson, hipercalcemia, etc. Y estados fisiológicos como el embarazo.
      • Almacenamiento prolongado en el colon sigmoide debido a enfermedades tipo colon irritable, diverticulosis, causas neurológicas y psíquicas, viajes, estrés, depresión, etc.
    • Enfermedades anorrectales: fístulas anales, abscesos perirrectales, hemorroides, etc.
    • Enfermedades neurológicas como lesiones en la médula espinal, ausencia de neuronas en intestino distal (más cercano al ano), etc.
    • Estreñimiento crónico idiopático: Corresponde a la mayor parte de paciente, aunque varios estudios han marcado dos posibles motivos mayoritariamente. Por un lado un tránsito colónico lento y pacientes con transito normal pero que llevan adheridas circunstancias psicopatológicas (depresión, ansiedad, etc.). En ancianos la polifarmacia, el sedentarismo, deterioro metal, etc. agravan esta situación.

     

    En cuanto al tratamiento debe ser individualizado. El esquema a seguir es el siguiente:

    • Dieta rica en fibra (30 g/día) excepto en niños de 3 a 18 años (gramos de fibra a aportar= EDAD+5 (g)).
    • Aumento de ingesta hídrica.
    • Ejercicio físico de forma regular.
    • Reeducación al paciente sobre las funciones del colon y ayudar a crear mejores hábitos.
    • Tratamiento farmacológico (en su caso) con laxantes mediante diferentes tipo acción. Se desaconseja el uso prolongado de estos.

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

    • Reeducación del paciente sobre las funciones del colon y crear huevos hábitos: establecer ritual diario para favorecer los reflejos y restablecimiento del ritmo de evacuación fisiológica (2).
    • Modificar hábitos en el estilo de vida: practicar ejercicio con regularidad y correcta hidratación (7).
    • Mejorar la calidad de vida (8).

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    La mejora sintomática del estreñimiento incluye  una dieta equilibrada rica en fibra vegetal, líquidos suficientes, práctica de ejercicio y gimnasia abdominal (2).

    MUY IMPORTANTE: La introducción de alimentos ricos en fibra deben introducirse inicialmente en dosis bajas e incrementarse de manera paulatina con el propósito de aumentar la tolerancia y disminuir síntomas molestos como dolor abdominal, distensión y flatulencia (9).

    • Realizar alrededor de 5 ingestas diarias.
    • Incluir dos colaciones ricas en fibra en el desayuno y recena: al acostarse tomar un zumo de naranja con dos o tres ciruelas pasas. Justo tras levantarse un vaso de agua fría donde han estado en remojo alrededor de 6 ciruelas pasas, zumo de naranja o café solo con agua templada y un kiwi.
    • Técnicas culinarias: En relación a los tratamientos culinarios recomendados se aconseja cocción en agua (hervido y vapor), horno, plancha, papillote. Se permite el uso esporádico de frituras, estofados, guisos, rebozados y empanados.
    • Condimentación: Utilizar especias carminativas tipo comino, hinojo, anís verde, etcétera por su carácter digestivo (restringir especias picantes).
    • La temperatura del alimento también influye en los movimientos peristálticos del intestino.
    • Una pauta pasa por, al levantarse, ingerir un vaso de agua fría con uno caliente.
    • Las verduras y las fruta siempre que se pueda tomarlas crudas y sin piel respectivamente.
    • Zumos y purés tomarlos sin colar.
    • Beber abundante agua entre las diferentes ingestas con el fin de hidratar la fibra y pueda llevar a cabo su función laxante.
    • La yema no coagulada del huevo posee efecto laxante.
    • Los frutos secos son buena fuente de fibra y grasa.
    • El té y el vino junto al zumo de limón y el de manzana son agentes astringentes.
    • El tejido conectivo de carnes, vísceras y embutidos (evitar los más grasos) favorecen el peristaltismo intestinal.
    • Se permite tomar algún tipo de suplemento dietético como salvado de trigo y de avena.
    • Se debe consumir el alcohol (vino, cerveza) alguna vez a la semana.
    • Incluir diariamente en la dieta hortalizas, productos integrales y otros alimentos ricos en fibra soluble tales como legumbres, avena, germen de trigo, verduras y frutas.
    • Legumbres con piel (enteras) hasta 3 veces por semana aunque es conveniente comprobar la tolerancia del paciente.
    • Evitar el alcohol.
    • Posibilidad de tomar suplemento ricos en fibra de salvado de trigo, avena, germen de trigo. Especial cuidado con superar los 50 g de fibra diarios (8) ya que puede generar serios perjuicios en el paciente como meteorismo o problemas de absorción de ciertos micronutrientes como calcio, hierro y zinc.
    • Se recomienda la realización de actividad o ejercicio físico diario distribuido en varias fases teniendo en cuenta las posibilidades y aptitudes del paciente. En primer lugar aplicar un plan de actividad física lento pero progresivo durante varias semanas que implica reducir el sedentarismo al igual que fomentar las actividades cotidianas que aumentan el gasto calórico, como subir más escaleras, usar la bici o caminar, usar menos el coche, etc. En segundo lugar y aumentando la capacidad funcional del paciente, se debe aumentar tanto la intensidad como el tiempo de estas actividades hasta un mínimo de 45-60 min/día. En tercer lugar, para que la actividad física sea eficaz, se requiere de ejercicios a una determinada intensidad o esfuerzo, siendo así los ejercicios de actividad física moderada o intensa los recomendados. Por último, es recomendable ejercicios de 2 a 3 veces por semana que impliquen todos los grupos musculares (con pesas por ejemplo). Para finalizar, ejercicios como el trotar o montar a caballo pueden ayudar en los movimientos peristálticos del intestino.

     A continuación, se muestra listado de alimentos aconsejados (de uso diario), permitidos (algunas veces por semana) y ocasionales (alguna vez al mes) (2).

    ALIMENTOS ACONSEJADOS:

    • Leche desnatada, kéfir, yogur natural, con cereales, queso fresco y requesón.
    • Carne de pollo, pavo, solomillo de buey, ternera magra, caña de lomo, conejo y caballo.
    • Jamón serrano y York magros, fiambre de pollo y pavo.
    • Pescados azules y blancos. Los mariscos tomarlos como suplementos.
    • Huevos en tortilla, pasados por agua, poché, etc.
    • Cereales y derivados integrales
    • Verduras de todo tipo y patatas.
    • Legumbres secas.
    • Frutas: frescas y secas. Zumos integrales. Frutos secos.
    • Aceite de oliva virgen.
    • Bebidas, caldos de extracto, infusiones, agua, fuimos integrales de frutas y hortalizas.

    ALIMENTOS PERMITIDOS:

    • Leche entera, semidesnatada. Queso semigrasos en porciones, yogur líquido y mousse de yogur.
    • Carne de vaca hace muy grasa, gallina, pierna de cordero.
      Embutidos semigrasos: mortadela salami.
    • Pan blanco, tostado y de molde refinado. Cereales refinados.
    • Fruta al horno, compota, Macedonia, mermelada.
    • Azúcar blanco o moreno, miel, melaza.
    • Café, nescafé, eko, malta.
    • Refrescos y vino blanco o espumoso.

    ALIMENTOS OCASIONALES:

    • Leche concentrada y condensada. Quesos grasos y fermentados. Yogur de manzana, griego, enriquecidos con nata.
    • Carne muy grasa, de caza y pato. Vísceras y despojos.
    • Embutidos muy grasos, patés y foie-gras.
    • Pescados en conserva salazones y ahumados.
    • Huevo duro.
    • Frutas: manzana pelada y rallada, membrillo.
    • Arroz blanco.
    • Verduras flatulentas.
    • Patatas fritas tipo snacks y chips.
    • Frutas astringentes. Almíbar. Néctar.
    • Dulces de membrillo, chocolate y cacao.
    • Té, zumo de limón, de pomelo y manzana, vino tinto, licores y destilados.

    Se aconseja visitar el enlace adjunto en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Rodota LP, Castro ME. Nutrición en enfermedades gastrointestinales: estreñimiento. Nutrición clínica y dietoterapia. Argentina: Editorial médica panamericana; 2012; P. 393-584.
    2. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Estreñimiento. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 213-233­­­­­­­­­­­­­­­­
    3. Lledó J, Sánchez JL, Vidal JV. Estreñimiento. Medicine. 1996; 7 (5): P. 99-124.
    4. Shilen R, Lewis BS. Trastornos funcionales de la motilidad intestinal. En: Sachar DB, Waye JD, Lewis BS. Gastroenterología práctica. DOYMA. Barcelona. 1990; P. 277-280.
    5. Derezin M. Estreñimiento. En: Koretz RL. Manual de gastroenterología práctica.Madrid: Ed McGraw-Hill; 1988; P. 47-58.
    6. Schneeman BO. Dietary fiber and gastrointestinal function. Nutr. Rev. 1987; 45: P. 129.
    7. Requejo AM, Ortega RM. Sección VII: Recomendaciones dietéticas específicas. Nutriguía. Manual de nutrición clínica en atención primaria. Primera edición. Madrid: Editorial Complutense: 2009. P 543-602.
    8. Nutrición en patologías del tubo digestivo. En: Grado en Nutrición Humana y Dietética. Nutrición en patologías específicas. Burgos. Universidad Isabel I; 2017
    9. Castañeda-Sepúlveda R. Síndrome del intestino irritable. Medicina universitaria. 2010;12(46):39-46

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista

  • RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA PACIENTES CON BAJO PESO O PESO INSUFICIENTE: AUMENTO DE PESO (grasa y masa muscular)

    DEFINICIÓN Y GENERALIDADES

    El bajo peso (BP) se puede definir como un peso insuficiente en el paciente, el cual se encuentra por debajo de los valores de referencia del peso correcto entre un 15-20% (1).  

    El BP o peso insuficiente es un estado físico al que no se le presta especial atención relativa, en contraposición a su enfermedad opuesta, el sobrepeso u obesidad. La realidad es que el BP, al igual que el exceso de peso lleva comorbilidades asociadas incluso llegando a causar la muerte en estados de desnutrición severos.

    Una de las herramientas clave en la evaluación nutricional es el llamado índice de masa corporal (IMC) o índice de Quetelet.

    A lo largo de muchos años los parámetros de referencia del IMC se han ido consensuando y actualmente en España, se usa el criterio de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), expresada según la fórmula peso (kg)/talla (m2) (2). Los valores de referencia son los siguientes:

    • BP o peso Insuficiente: IMC< 18,5
    • Normopeso (peso correcto): IMC 18,5-24,9

    Como se ha adelantado anteriormente, el BP es tan nocivo como el sobrepeso u obesidad. En ambos casos existe una relación lineal entre el IMC y el índice de mortalidad. En el caso del BP, a menor IMC mayor índice de mortalidad (3).

    Los pacientes con BP suelen comenzar por tener un estado nutricional inadecuado, el cual conlleva una depleción de las reservas corporales de nutrientes. Llegado el punto crítico en el agotamiento de estas reservas, comienzan a aparecer síntomas funcionales como fatiga, alteraciones gastrointestinales o neurológicas. Si la deficiencia nutricional continua, aparecerán lesiones anatómicas y signos propios de la enfermedad como por ejemplo, la reducción del músculo esquelético y cardiaco, provocando fallo del miocardio y aumento de las infecciones torácicas como consecuencia de una inmunodepresión. En casos de desnutrición muy severa, se produce la traslocación de la microbiota intestinal al torrente sanguíneo ocasionando situaciones de infección generalizada con fallo multiorgánico pudiendo producir la muerte (4).

    La prevalencia del BP en países desarrollados gira alrededor del 3-5% mientras que en países en vías de desarrollo se encuentra entre el 10-50% (3).

    Las causas del BP pueden ser (1):

    • Ingesta inapropiada de alimentos sólidos y líquidos la cual no puede compensar el gasto energético del paciente.
    • Actividad físico-deportiva excesiva.
    • Capacidad inadecuada de absorción y metabolismo de nutrientes.
    • Enfermedades que incrementan la velocidad metabólica y necesidades energéticas del paciente. Algunos ejemplos de enfermedades que podrían provocar un adelgazamiento no intencionado son: ansiedad, estrés, depresión, cáncer, celiaquía, diabetes, disfagia, dificultades en la masticación, hipertiroidismo, infecciones víricas o bacterianas, pancreatitis, algunos medicamentos, etcétera.
    • Exceso del consumo de energía por estrés psicológico o emocional.

    Debido a la gran variabilidad en la etiología del BP o peso insuficiente es preciso conceder prioridad a la causa subyacente. En muchas ocasiones, en estos pacientes lo que ocurre es que la ingesta de alimentos es insuficiente lo que se traduce en una desnutrición energético-proteica (3).

    Por otra parte, la FDA autorizó en su momento la comercialización de diferentes fármacos orexigénicos (corticoesteroides, oxoglutarato, dronabinol, somatostatina, testosterona…) que aumentan el apetito en pacientes (1).

    Algunos signos físicos leves asociados a una desnutrición energético-proteica pueden ser (5):

    • Pelo sin brillo, delgado, seco, fino y fácil caída.
    • Cara inflamada con piel granulosa o escamosa.
    • Ojos con membranas secas, pálidas o demasiado rojas.
    • Labios rojos e hinchados con comisuras fisuradas.
    • Lengua inflamada o con papilas anormales.
    • Piel seca, escamosa y tirante.
    • Uñas con forma de cuchara, quebradizas y con surcos.
    • Dientes ausentes o que nacen de forma irregular. Encías esponjosas y sangrantes.

     

    OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO (5)

    • Valoración de la etiología del peso insuficiente y tratamiento en función de la causa subyacente.
    • Eliminación de consecuencias asociadas al BP como la desnutrición, retraso en el crecimiento, debilidad, pérdida de peso, inmunodepresión, anemias, depresión mental, etcétera.
    • Cambio en el estilo de vida.
    • Recuperación de valores de masa grasa y magra hasta alcanzar valores cercanos al peso ideal mediante aumento de requerimientos energético-proteicos.
    • Recuperar el estado nutricional del paciente desnutrido.

     

    RECOMENDACIONES DIETÉTICAS (5) Y OTROS CONSEJOS PRÁCTICOS

    ALIMENTOS ACONSEJADOS o de consumo diario:

    • Leche entera y semidesnatada.
    • Quesos frescos enteros tipo Burgos y semigrasos.
    • Yogures enteros. Yogur azucarado con frutas o cereales. Queso fresco con frutas y azúcar, tipo petit-suisse. Natas sin abusar.
    • Pollo y pavo, ternera, cerdo magro, conejo, pierna de cordero.
    • Hígado
    • Jamón serrano y york, lomo embuchado, fiambre de pollo y pavo, lacón, mortadela.
    • Pescados blancos como merluza, rape, pescadilla, lubina, dorada…
    • Pescados azules tipo salmón, caballa, sardinas… También ahumados.
    • Huevos
    • Pan blanco, pastas, arroces, bollería casera o no industrial, galletas, cereales de desayuno…
    • Patata, boniato.
    • Verduras y hortalizas.
    • Aguacates. Aceitunas.
    • Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias…).
    • Frutos secos (almendras, avellanas, cacahuetes, nueces…) y frutas secas (pasas, higos, ciruelas, orejones…).
    • Aceite de oliva virgen y de otras semillas (girasol, maíz…), mantequilla y margarina.
    • Azúcares y derivados (miel, melaza, mermeladas…)
    • Salsas tipo bechamel, de yogur (enteros), mayonesa, vinagreta…
    • Zumos de fruta y hortalizas.
    • Cacao.

    ALIMENTOS OCASIONALES de uso esporádico:

    • Leche desnatada.
    • Quesos fermentados, grasos y extragrasos. Quesos de pasta dura.
    • Yogures desnatados.
    • Carnes muy grasas. Piel de pollo y otras aves.
    • Embutido muy graso como chorizo, salchichón, panceta, sobrasada…
    • Salazones de pescado, adobo y escabeches.
    • Pan blanco, pastas, arroces, galletas, cereales de desayuno, todos ellos integrales.
    • Evitar las flatulentas como col, coliflor, coles de bruselas, alcachofas, guisantes, cebolla, pimiento crudo…
    • Aceite de palma, coco, manteca de cerdo, tocino y sebos.
    • Licores, bebidas destiladas.
    • Salsas muy grasas tipo roquefort, a base de nata… y muy condimentadas.

     

    Se aconseja visitar el enlace adjunto en Internet donde se facilita los gramajes y medidas caseras de un gran número de alimentos:  http://www.blancadecastilla.es/edfisica/_ARTICULOS/pesos_y_raciones_caseras.pdf  (copiar este enlace y pegarlo en la barra de navegación).

    Se puede utilizar cualquier sistema de cocción. Los recomendados son los siguientes: horno, vapor, hervido, plancha, fritura y papillote.

    Cuando se aporta un plan dietético de 7 días existe la posibilidad de adaptar los menús ante circunstancias especiales  intercambiando alimentos o platos dentro de un mismo día y respetando el número de ingestas diarias.

    Se recomienda hacer como mínimo 5-6 comidas con el fin de no guardar largos ayunos y no llegar con hambre a las comidas.

    En el plan semanal que se aporta y a no ser que este diga lo contrario, no es necesaria la realización de los días consecutivos. Se puede alternar, e incluso repetir un menú de un día, es decir, si el martes se decide hacer un día, el miércoles también podría ser este mismo día. En este sentido se debe tener extremo cuidado con el fin de no caer en la monotonía de realizar siempre el mismo menú de un día por ser el que más nos agrada. Si esto es así se deberá advertir de este hecho a nuestro DN para que siguiendo las instrucciones del paciente adapte y personalice aún más el plan dietético.

    Se recomienda la realización de actividad o ejercicio físico diario distribuido en varias fases. El ejercicio físico se debe adaptar a las posibilidades y aptitudes del paciente: En primer lugar aplicar un plan de actividad física lento pero progresivo durante varias semanas que implica reducir el sedentarismo al igual que fomentar las actividades cotidianas que aumentan el gasto calórico, como subir más escaleras, usar la bici o caminar, usar menos el coche, etc. En segundo lugar y aumentando la capacidad funcional del paciente, se debe aumentar tanto la intensidad como el tiempo de estas actividades hasta un mínimo de 45-60 min/día. En tercer lugar, para que la actividad física sea eficaz en el aumento de la masa muscular, se requiere de ejercicios a una determinada intensidad o esfuerzo, siendo así los ejercicios de actividad física moderada o intensa los que permiten alcanzar estos objetivos. Entre ellos, se encuentran el fútbol, baloncesto, natación, ciclismo, jogging… Por último, es recomendable ejercicios de fuerza de 2 a 3 veces por semana que impliquen todos los grupos musculares (con pesas por ejemplo).

    Cuando se realice el ejercicio físico debe realizarse en una situación pospandrial, es decir, después de cualquier ingesta con prácticamente la el proceso digestivo finalizado. NUNCA se realizará ejercicio en estado de ayuno postabsortivo, es decir, con el estómago vacío.

    Beber agua sobre todo fuera de las comidas. 30-60 minutos antes o después de estas.

    Atenerse a un horario fijo de comidas.

    Recomendable realizar una pequeña recena antes de acostarse.

    Previo a la comida o cena y si está permitido, tomar un vasito de vino o cerveza para estimular el apetito.

    Algunos consejos con el fin de aumentar la densidad calórica de las comidas son:

    • Usar aceite, mantequilla o margarina de forma generosa para untar.
    • Añadir leche en polvo a postres, leche líquida, batidos…
    • Utilizar suplementos nutricionales en polvo ricos en carbohidratos y proteínas para aderezar comidas y bebidas como la leche.
    • Utilizar nata en los postres.
    • Utilizar frutas en almíbar antes que en su jugo. Son más ricas en azúcares.
    • Utilizar helado como complemento a los postres.
    • Utilizar frutos y frutas secas en los yogures.

    En cuanto a las verduras u hortalizas, poseen muy bajo valor energético pero un elevado valor saciante, por lo que su consumo debe realizarse con posterioridad a los platos más calóricos.

    La fruta se puede intercambiar por otras frutas en mismas cantidades aproximadamente. Se ha de promocionar el consumo de frutas de temporada.

     

    ENLACES DE INTERÉS

     

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    1. Kathleen L, Escott-Stump S, Raymon JL. Nutrición en el control de peso. Krause dietoterapia. Barcelona: Elsevier Inc.; 2013. p. 462-488.
    2. Salas-Salvadó J, Rubio MA, Barbany M, Moreno B. Consenso 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Med Clin, 2007; 128: p 184-196.
    3. Biesalski H, Grimm P. Nutrición médica. Nutrición: texto y atlas. Madrid: Editorial médica panamericana; 2007; P. 336-355.
    4. Reynolds JV, Ofarrelly C, Feighery C, Murchan P, Leonard N, Fulton G. Impaired gut barrier function in malnourished patients. J. Surgery. 1996; 83 (9): P. 1288 – 1291.
    5. Muñoz M, Aranceta J, García-Jalón I. Hiponutrición. Nutrición aplicada y dietoterapia. Madrid: Ed. Edunsa; 2006. P. 213-233.

     

     

    Publicación realizada por:

    Dr. C. Gabriel García Alejo

    Dietista-Nutricionista